martes, 26 de febrero de 2019


NO SER NADIE 

Buscando leones en las nubes se despide de los haikus por este curso, tras una larga serie -el de hoy es el sexto programa- que hemos dedicado al género poético japonés por excelencia, con su estricta fórmula de tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente, a partir de los seleccionados en la magnífica antología Un viejo estanque que recoge un gran número de ellos escritos por más de un centenar de escritores españoles e hispanoamericanos. 

El libro, que editó La Veleta, una colección del sello Comares, bajo la responsabilidad de Susana Benet y Frutos Soriano, registra una ostensible presencia de poemas vinculados a la experiencia sensorial, razón por la cual, en las semanas precedentes, hemos centrado nuestras emisiones en los cinco sentidos humanos, que han aparecido aquí en lunes consecutivos, con la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto como protagonistas. 

Esta noche, manteniendo el libro referido como eje principal del programa, abandonamos, no obstante, el “universo sensitivo” para ocuparnos de haikus que podríamos llamar filosóficos o vagamente metafísicos, que tienen a la vida, el paso del tiempo, la vejez, la muerte, el amor, los recuerdos o, en definitiva, el sentido de la existencia como motivo esencial. 

Los poemas leídos son obra de Jesús Aguado, Valentín Carcelén, José Cereijo, José Corredor-Matheos, Isabel Escudero, Enrique García-Máiquez, Santiago Larreta, Martín López-Vega, Andrés Neuman, Mario Ruiz, Andrés Trapiello, Rony José Vargas Castillo, Ricardo Virtanen y José María Bermejo. 

Entre los poemas seleccionados suenan canciones sin ninguna vinculación “temática” con los versos, más allá de compartir una misma atmósfera de delicadeza y sensibilidad, de introspección, levedad y belleza que, espero, os hará disfrutar de una emisión a mi juicio espléndida. Kiran Ahluwalia, Charles Bradley con la Menahan Street Band, Elba Ramalho, Coque Malla, Lisa Ekdhal con Ane Brun, Sabrina Claudio, Van Morrison, The Jayhawks, Dana Gillespie con Al Cook y su Original Al Cook Band, Marissa Nadler, Grant-Lee Phillips, Madeleine Peyroux, Mark Laurent con Brenda Liddiard y los hermanos Angus y Julia Stone son los intérpretes de la bellísima banda sonora de la emisión. 

La décalcomanie, un muy misterioso cuadro de Magritte, complementa esta reseña.

martes, 19 de febrero de 2019


UNA GOTA RECORRE MI ESPALDA 

Esta semana cerramos la vertiente “sensorial” de nuestra serie de seis programas -el del lunes que viene no tendrá a ninguno de los sentidos como centro- dedicados al haiku en español a partir de Un viejo estanque, una muy apreciable antología que presentó hace unos años la editorial Comares en su colección La Veleta, que dirige Andrés Trapiello. El libro, en edición de Susana Benet y Frutos Soriano recoge varios centenares de poemas de ciento treinta y cinco escritores españoles e hispanoamericanos que se acogen a la más conocida fórmula estilística de la literatura japonesa. 

En su estudio introductorio al libro, el profesor de la Universidad de Sevilla Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala, resalta la vinculación de los haikus con la experiencia de los sentidos, encontrando en la recopilación que prologa cinco líneas o ejes temáticos principales, correspondientes con los cinco sentidos humanos. 

En semanas precedentes hemos recorrido, en textos y canciones, la vista, el oído, el olfato y el gusto, siendo por tanto en esta ocasión el tacto el protagonista del programa, al menos en su vertiente literaria, porque en la musical he optado por elegir temas que no hablan estrictamente del tocar, sino que, partiendo del objeto del poema -un perro, la nieve, el sol, el pelo-, he buscado canciones que tienen a esos objetos como centro. 

Esos haikus “táctiles”, con la que cerramos nuestra “sensitiva” serie, han sido escritos por Jesús Aguado, Isabel Alamar, Félix Arce, Elías Rovira, Emilio Gavilanes, Miguel Ibáñez, María Ángels Lluch, Virginia Llorens, Giovanni C. Jara, José Antonio Mesa Toré, Julia Guzmán, Ana María López Navajas, José Luis Parra y Alfredo Benjamín. 

Entre los versos han sonado las canciones de Norah Jones, Mariza, Rosemay Clooney, Peter Gabriel, Roberto Carlos, Franco Battiato, The Be Good Tanyas, Ella Fitzgerald, Jane Siberry, Stereo Total, Rachel Goswell, Billie Holiday, Sade, Gal Costa y el grupo italiano Madreblu, con su exitoso Certamente, una maravilla que ya emitimos en más de una ocasión en Buscando leones en las nubes y que no habla estrictamente del tacto, aunque las menciones al calor opresivo, el temporal fraguándose afuera, la imposibilidad de dormir, crean una atmósfera de una densidad casi física que parece poder tocarse. 

Nu à contre-jour, de Pierre Bonnard, ilustra muy bellamente la alusión a la gota que recorre la espalda que titula esta entrada.

martes, 12 de febrero de 2019


EL SABOR DEL AGUA EN EL HUECO DE LAS MANOS 

Bienvenidos a una nueva emisión de Buscando leones en las nubes. Un programa, el de esta semana, que hace el número cuatro de la serie que desde hace casi un mes estamos dedicando a los haikus en castellano a partir de la estupenda antología Un viejo estanque, que hace unos años publicó la editorial Comares en su colección La Veleta, en una edición a cargo de Susana Benet y Frutos Soriano. 

En el breve pero interesante prólogo al libro, el profesor de la Universidad de Sevilla Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala asocia el poema clásico japonés con una experiencia sensorial en tanto, a su juicio, de un modo u otro, todos tienen que ver con alguno de los cinco sentidos humanos. 

En ediciones anteriores de la serie han comparecido la vista, el oído y el olfato, tocándole el turno, pues, esta noche al gusto, con una selección de quince haikus en los que el sabor, disfrutado en el poema o meramente insinuado o implícito en los versos, constituye el protagonista principal. Así, en los textos que os leeré y las canciones que sonarán encontraréis y podréis deleitaros -de un modo a menudo solo metafórico- con la sabrosa presencia de la miel, el mar, las almejas, la hierba, las zanahorias, los melocotones, el vino y el queso, las almendras, el té y la leche, el arroz, y el agua en sus diferentes posibilidades gustativas, el agua fresca, la de lluvia, la del río… 

Los breves poemas son obra de María Dolores E. Cordero, José Luis García Martín, Valentín Carcelén, Miguel D’Ors, Sergio Pinteño, León Molina, Pedro Pagés García, Jesús Aguado, Sergio Abadía, Rafael García Bidó, Luis Carril, Fernando López Rodríguez, Enrique Linares, Jorge Braulio Rodríguez Quintana e Isabel Pose. 

La banda sonora del programa la han puesto Lizz Wright, Lana Del Rey con Barrie-James O'Neill, The Handsome Family, Leonard Cohen, Mina con Adriano Celentano, Joan Manuel Serrat, Iron & Wine, Carole King, Lucinda Williams, Ornella Vanoni, Dinah Shore con The Sonny Burke Orchestra, Frank Sinatra, Jarabe de Palo, Natalie Merchant y Astrud Gilberto en el clásico de la bossa nova, Agua de beber, escrito por Antonio Carlos Jobim e interpretado aquí por la seductora voz de sensual voz de la cantante brasileña con el acompañamiento del propio compositor. 

El aguador de Sevilla, el impresionante cuadro de Diego Velázquez, pintado en torno a 1620, ilustra esta entrada.

martes, 5 de febrero de 2019


OLOR A HUMO EN TU PELO RIZADO 

En el programa de Buscando leones en las nubes de esta semana vuelven a ser los haikus, los poemas clásicos japoneses, nuestros invitados principales, que centran una emisión más -la tercera de una serie iniciada hace quince días- dedicada a Un viejo estanque, una selección, que apareció en la colección La Veleta de la editorial Comares que dirige Andrés Trapiello, de centenares de composiciones de autores españoles e hispanoamericanos que se acogen al modelo del haiku, esto es tres versos de cinco, siete y cinco sílabas respectivamente. 

En el libro, una edición debida a Susana Benet y Frutos Soriano, podemos encontrar -o así lo hace el profesor de la Universidad de Sevilla Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala, que firma su prólogo- una suerte de eje conductor que tiene que ver con lo sensorial, al girar la mayor parte de los poemas sobre los cinco sentidos humanos. 

En ediciones anteriores fueron la vista y el oído los protagonistas, mientras que hoy le toca el turno al olfato, a través de una quincena de composiciones en las que los aromas, el perfume, los olores y los efluvios -de lavanda, de tomillo, de jazmín, de la tierra mojada, del café y del pan, del té, de las aguas de un río, de la niebla, del liquen o de los rododendros- inundarán de fragancias el programa, tanto en los textos como en las canciones. 

Los poemas son obra de Félix Arce, José Cereijo, Jordi Climent Botella, Luis Corrales, Manuel Díez Orzas, Juan Carlos Durilén, Emilio Gavilanes, Mirta Gili, Coriolano González, Giovanni C. Jara, Toñi Sánchez Verdejo, Jesús Munárriz, Miguel D’Ors, Rodolfo Langer, Gregorio Dávila y Pilar Alcón. 

Entre ellos han sonado una serie de canciones, toda ellas también extremadamente fragantes, interpretadas por Dinah Shore, Nina Nielsen, James, Luka Bloom, Ella Fitzgerald, Johnny Cash, Carey Mulligan, El último de la fila, Sarah Vaughan, Van Morrison, Christina Rosenvinge, Stéphanie Crayencour con Saule, Marisa Monte, Marissa Nadler, Blossom Dearie y un Luis Eduardo Aute, recuperándose felizmente, aunque poco a poco, de su duro percance de salud, que cierra el programa con un tema precioso. 

Proserpina, de Dante Gabriel Rossetti, un cuadro de 1874, acompaña, con el bello pelo rizado de su modelo, esta entrada del blog.