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martes, 9 de febrero de 2021


SEGUIR VIVIENDO EN MI CASA 

Buscando leones en las nubes os presenta esta semana la segunda y última edición de la breve serie que desde hace siete días estamos dedicando a Woody Allen, un invitado recurrente de nuestras emisiones desde hace ya varios lustros. 

Desde el punto de vista que podríamos llamar -esta vez con cierta dificultad- literario, os propongo una segunda selección de fragmentos, extraídos, como los del lunes pasado, de A propósito de nada, la muy apreciable autobiografía del director neoyorquino. Si la mayor parte de los pasajes escogidos para la primera entrega giraba sobre la infancia, la adolescencia y la juventud del creador, en el caso de esta noche, el motivo principal que enlaza la mayoría de los textos es el que representan las mujeres, con un recorrido por los distintos matrimonios de Allen, que se presentan, en las reflexiones que recoge en el libro, con la proverbial ironía, la aguda inteligencia, el escepticismo sarcástico y, en definitiva, el chispeante ingenio del genial artista. 

Entre la centelleante mordacidad de las palabras del director, tan representativas de su personalidad y de su obra, sonará una espléndida antología de piezas de jazz, casi todas clásicos de los años 30 a 50 del pasado siglo, recogidas de las decenas de referencias musicales que pueblan el libro, en el que se mencionan expresamente distintos títulos e, indirectamente, numerosos intérpretes y compositores. Sus intérpretes sonDean Martin, Sarah Vaughan, Johnny Dodds con los Chicago Boys, George Lewis Band con Sister Elizabeth Eustis, Peggy Lee, Artie Shaw Orchestra con Pauline Byrne, Jelly Roll Morton, Carmen McRae, Jimmie Noone con Helen Savage, Louis Armstrong, Benny Goodman, Lee Wiley, Sidney Bechet y, cerrando el espacio, Ella Fitzgerald con su estupenda versión de Blue moon .
 
 
Seguir viviendo en mi casa

martes, 2 de febrero de 2021


A PROPÓSITO DE NADA 
 
Como sabéis, en condiciones normales febrero suele ser un mes muy cinematográfico, pues en él suelen coincidir las ceremonias de entrega de los más reconocidos premios del séptimo arte. El cambio radical en nuestros hábitos que ha supuesto la epidemia del coronavirus ha obligado, este año, a alterar las fechas de esos populares actos, que, en la mayor parte de los casos, singularmente en el de los Oscar y los Bafta, se han pospuesto a finales de abril. Sin embargo, nuestro espacio sigue siendo fiel a sus costumbres y por ello, a partir de hoy y durante seis semanas consecutivas, os voy a ofrecer programas que están relacionados directamente con el universo del cine. 

En el caso concreto de esta noche, con la emisión que ahora comienza abro una serie de dos que se dedican a Woody Allen, el genial creador neoyorquino que hace un par de meses llegaba a unos fecundos ochenta y cinco años, y que ya ha tenido varias ediciones monográficas en Buscando leones en las nubes. Con ocasión de ese significativo cumpleaños, a finales de noviembre presenté en mi otro espacio de Radio Universidad su autobiografía A propósito de nada. A dicha reseña, que podréis encontrar en el blog del programa, todosloslibrosunlibro.blogspot.com, me remito ahora para situar convenientemente el contexto en que se inscriben las dos entregas de este breve ciclo. 

Y es que de la interesante publicación, repleta de inteligencia y humor, he entresacado una treintena de fragmentos que constituirán el núcleo central de ambos programas. Siguiendo, más o menos, el hilo conductor del libro, que describe los primeros años de la vida de Allen, los inicios de su trayectoria profesional como humorista y el desarrollo de su deslumbrante carrera cinematográfica, en los textos elegidos afloran los motivos recurrentes de la obra artística, fílmica y literaria del director: la importancia de la radio, el cine y el jazz en su formación y en su vida; sus preocupaciones existenciales, la obsesión por la muerte y sus múltiples neurosis; el psicoanálisis; los referentes culturales, siempre presentados de un modo “rebajado” y desmitificador; la alusiones al mundo judío; la fascinación por las mujeres… y tantos otros. 

En particular, la edición de esta semana gira casi en su totalidad en torno a vivencias de la infancia, adolescencia y primera juventud del excéntrico personaje. Son textos que reflejan el entorno familiar, caótico pero entrañable, de una familia judía en el Brooklyn de los años 40, un microcosmos algo disparatado que Woody Allen ya había reflejado en Días de Radio, su emotiva y divertidísima película de 1987. 

Entre las descabelladas anécdotas y las hilarantes reflexiones de Allen, sonarán temas que se citan expresamente en el libro o, en caso contrario, cuyos compositores o intérpretes son mencionados de modo directo en él. Todos ellos, en su mayor parte piezas de jazz de los años 20 al 50, contribuyen a conformar una atmósfera musical muy íntima, sugestiva, reconocible y asociada ya, universalmente, a la obra cinematográfica del director. Sus intérpretes son Harry James, Duke Ellington y su Orquesta, Lena Horne con la Teddy Wilson Orchestra, Ella Mae Morse, Georgia Gibbs con Tommy Dorsey, Frank Sinatra, Django Reinhardt, Rosemary Clooney, Dinah Shore, Nat King Cole, Billie Holiday, Louis Prima and His New Orleans Gang, Bud Powell y Eddie Condon con sus All Stars.

 
A propósito de nada