
En la vertiente literaria, el programa ofrece algunos fragmentos, muy breves, casi aforismos, extraídos de ese El oficio de vivir, un libro en el que afloran todas su obsesiones, todas sus preocupaciones: el dolor, la soledad, el odio, la frustración, la rabia, el sexo, la muerte, el suicidio, la tristeza, la política, la literatura, los reiterados fracasos amorosos. Los textos que he seleccionado tienen a las mujeres como centro y motivo principal. Pavese tenía una visión muy dura, desencantada y absolutamente misógina de las mujeres. Sea por el poderoso, negativo y algo castrante influjo de la madre, sea porque su experiencia amorosa enlazó desengaños y traiciones, sea por una reiterada vivencia del dolor, del fracaso sentimental, de la soledad, su visión de la mujer es, muchas veces, descarnada, ofensiva, desesperanzada, brutal incluso; una visión que Pavese expresa sin paliativos, de un modo rotundo, muy duro, lo que lo aleja, ciertamente, de la corrección política imperante en la actualidad.
Y para compensar ese tono exasperado de las opiniones de Pavese sobre las mujeres, para equilibrar la balanza, pudiéramos decir, la parte musical del programa la protagonizan dulces, sensuales y sugerentes intérpretes italianas. Así, han sonado la grave voz de Carmen Consoli; la, por el contrario, susurrante y algo aniñada Amalia Grè; Lalli, nombre artístico de Marinella Ollino, en su fecunda unión musical con Piero Salizzoni; la aún italiana Carla Bruni, pese a que, tras los reiterados excesos verbales de Berlusconi, esté madurando la idea de un definitivo afrancesamiento; la romana Chiara Civello, que vive, no obstante, de manera habitual en Nueva York; Fiorella Mannoia con una ya muy larga y excelente trayectoria musical; Laura Fedele, que hace una extraordinaria versión de un clásico de Tom Waits; la gran dama, una de las divas de la música italiana, Ornella Vanoni; la siciliana Patrizia Laquidara; la muy italiana, aunque neoyorkina de nacimiento, Rossana Casale; y, por último, Raffaella Destefano al frente del grupo Madreblu interpretando una pieza magnífica, Certamente, que aparecía en la banda sonora de la serie de televisión Los Soprano.
Cesare Pavese
