martes, 9 de noviembre de 2021
martes, 2 de noviembre de 2021
martes, 30 de junio de 2020
CITA EN TOMBUCTÚ
Cita en Tombuctú 2
martes, 5 de mayo de 2009
IDEA VILARIÑO ENTRE LEVES NOTAS DE JAZZ
En febrero de 2008, coincidiendo con la aparición en España de la Poesía completa de Idea Vilariño, publicada, en una edición ejemplar, con su corrección y su cuidado habituales, por la editorial Lumen, decidí hacer algunos programas para divulgar (digámoslo así con toda modestia; una modestia derivada de la escasa audiencia y la aun menor influencia, seamos realistas, de Buscando leones en las nubes), para difundir una obra que me parecía excepcional e injustamente poco conocida.
Después de meses de rumiar la idea, de encontrar el tono de las emisiones, de seleccionar poemas, de escoger canciones, de ensamblar música y textos, ‘confeccioné’ cuatro programas que, por fin, iban a ver la luz en este mes de mayo. (Entre paréntesis, he ahí una muestra significativa -por si os puede interesar- de mi modo de proceder en la gestación de Buscando leones en las nubes: surge una idea de un modo inopinado, un fogonazo, una especie de iluminación casi siempre; le doy vueltas, pienso en el tratamiento radiofónico más adecuado; busco textos, pacientemente, a veces durante meses; recojo piezas musicales, con idéntica pausa: allí surge una canción que encaja en el espíritu y el motivo del programa, allá aparece otra también idónea, me sobreviene acullá el recuerdo de una tercera que puede servir para ilustrar el tema central de la emisión; escribo el guión, asocio cada texto a una música, introduzco modificaciones, altero lo previsto, incorporo nuevos hallazgos, pondero conexiones, contrastes, complementos, mido tiempos… y así, muy sosegadamente, mucho tiempo después… una emisión se cierra, lista para salir al aire)…
… y el martes pasado, el martes 28 de abril, hace hoy una semana, con los programas ya elaborados, con todo decidido, con los guiones escritos, pocos días antes de radiar la primera emisión de la serie… moría en Montevideo Idea Vilariño. Tristísima coincidencia, desafortunado azar, que van a permitir, no obstante, que lo que nació como un mero intento de reconocimiento y divulgación de su obra se convierta también en un homenaje a su figura poética y a su personalidad humana con ocasión de su fallecimiento.
Idea Vilariño había nacido en Montevideo en 1920. Pese a haberse desempeñado con éxito en diversas facetas intelectuales y en distintos campos profesionales, crítica literaria además de poeta, traductora, profesora en enseñanza secundaria primero, en la universidad más adelante, escritora de canciones, fundadora y colaboradora de revistas literarias, eligió mantenerse en un discreto segundo plano, celosa de su intimidad, y rechazó la promoción de su obra, negándose a entrevistas y al resto de peajes que la fama y la popularidad llevan consigo. Hasta el año 1997, con setenta y siete años ya, no aceptó un encuentro con periodistas para hablar de su producción literaria. Sin embargo su obra poética es conocida y valorada en el mundo entero, sobre todo en Iberoamérica, pero también en Estados Unidos y Europa, en donde se multiplican sus traducciones y se la respeta y valora como un clásico de las letras hispanoamericanas, pese a que, desde la perspectiva del gran público, digámoslo así, es poco menos que desconocida.
Los poemas de Idea Vilariño son formalmente austeros y sencillos, sin aparente complejidad técnica, muy directos, muy claros y explícitos, muy cercanos, intensos. Poemas breves, de escasos versos, sin rima, sin apenas puntuación, despojados, escuetos, descarnados, cincelados con un extraordinario rigor, pero a la vez con un intenso ritmo interno, con una cadencia hecha de repeticiones, de frases cortas, con una envolvente musicalidad que los hace muy atrayentes, muy asequibles, que hace que penetren profundamente en el lector.
Sus versos repiten una serie de motivos recurrentes: la muerte que todo lo impregna, que es el horizonte fatal de toda aventura humana, el amor imposible y a la vez esperanzado, el sexo mencionado sin pudor, la memoria de una felicidad que quizá ya sólo cabe en el recuerdo, una profunda angustia existencial, el miedo, el fracaso, la lucidez y su correlato natural, el pesimismo, el dolor, la soledad, el deseo. Y todo ello, narrado casi siempre desde una habitación vacía, sin más muebles que una cama deshecha, sin adornos, sin paisajes, sin nombres, sin atributos. Una habitación, como señaló Antonio Muñoz Molina en un artículo sobre la escritora, que es la habitación del insomnio, la de la soledad al mismo tiempo orgullosa y desgarrada, la del amor furioso y sobre todo la de la ausencia y la rememoración pasional y desengañada del amor, la habitación de no esperar nada y sin embargo seguir esperando unos pasos en la escalera y unos golpes en la puerta, debajo de la cual se ha encendido a deshoras la luz del descansillo.
Para este primer programa de mayo, el primero de los cuatro con los que en este mes Buscando leones en las nubes homenajea a Idea Vilariño, he elegido la sensibilidad, la delicadeza, la introspección, la melancolía y la apagada tristeza de algunas piezas instrumentales de jazz que me parecían uno de los fondos sonoros más adecuados para degustar los intensos poemas de la autora uruguaya. Así, han sonado en la emisión magníficas obras de Christina Dahl, Giovanni Mirabassi, Till Bronner, Ben Webster, Ludovico Einaudi, Art Pepper, Clint Eastwood, Chet Baker, Bobby Hutcherson, John Coltrane y Bill Evans.
Música de jazz, he dicho. ¿Es jazz lo que hace Ludovico Einaudi? En fin, qué importan las categorías: jazz, música clásica contemporánea, minimalismo, incluso new age… qué más da. Os dejo tres vídeos del músico turinés para que comprobéis por vosotros mismos su adscripción a uno u otro estilo musical y, sobre todo, para que os deleitéis en la maravilla de sus composiciones y su interpretación. En primer lugar el íntimo y tristísimo Divenire que ha salido al aire en el programa de esta semana, grabado en directo en un teatro de Mantua (los nombres de ciudades se traducen al idioma en el que se está hablando, en este caso el castellano; dejadme de Lleidas y Ourenses, no se dice London ni München ni… Mantova… ay, los peajes que hay que pagar a los nacionalismos en aras de la maldita gobernabilidad, malditos también los mediocres políticos; permitidme el arrebatado inciso seudopolítico); luego, una de sus melodías africanas con un fondo de imágenes más bien convencionales del continente negro; por último la deliciosa Love is a mistery sonando sobre una foto fija elegida (la foto) por su anónimo autor con criterios que rozan la banal cursilería (por no decir que entran de lleno en ella). Por cierto, como habréis observado, YouTube hace desaparecer, en ocasiones, por exigencias de las compañías discográficas o de las empresas y productoras de cine, algunos de los vídeos que dejo aquí (inicialmente sin problema alguno, por eso los 'cuelgo' de un modo inocente). Siento que ello ocurra, pero no se puede evitar... y tampoco es cosa de ponernos ahora a debatir sobre los límites de la propiedad intelectual.
Entre las melancólicas notas del piano de Ludovico Einaudi dejamos deslizar nuestro deseo: ¡Descanse en paz Idea Vilariño!
Idea Vilariño entre leves notas de jazz
lunes, 8 de diciembre de 2008
La versión que se ofrece en el segundo programa, sin abandonar del todo la descripción del entorno maliense, es más 'subjetiva', más 'interna'. En ella se presentan las reflexiones que hacen los protagonistas de la novela de Subirós, esa pareja española, blanca, que, por separado, marcha a África tras sus sueños, tras sus ideales, tras su pasión, tras ellos mismos también. Son comentarios en relación al viaje, a su experiencia africana, a su deambular por las calles, por los ríos, por las arenas desérticas, en procura del amor perdido, en búsqueda de sentido para sus vidas. Y como marco sonoro de los pensamientos de estos dos europeos que viajan por Malí, la música de esta segunda emisión es también maliense pero con una perspectiva algo más abierta, más cosmopolita y multicultural, no centrada sólo en la desbordante producción musical del país africano. En este segundo programa suena, prácticamente íntegro, un disco extraordinario, Diario Malí, en el que se conjugan el genuino acento de la kora del artista de Malí Ballaké Sissoko con la delicadeza del piano del italiano Ludovico Einaudi, en un diálogo musical, en una conversación entre culturas que produce un resultado fascinante y arrebatador, sencillo y también, paradójicamente, muy refinado y sugestivo.
Cita en Tombuctú I
Cita en Tombuctú II

