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martes, 8 de noviembre de 2022
UN MIEDO CONCRETO
Nuestro espacio de hoy constituye la cuarta y última entrega de la serie que estamos dedicando a la vertiente poética del escritor Philip Larkin, que aparece aquí con ocasión de la algo retardada celebración del centenario de su nacimiento, que tuvo lugar el pasado 9 de agosto y que aquí no pudimos conmemorar en su momento, por las vacaciones estivales, de entrada, y por razones de calendario radiofónico, una vez empezada la temporada.
Durante un total de cuatro emisiones os estoy leyendo poemas extraídos de Poemas reunidos, la completa compilación de poesía que en 2015 publicó en España la editorial Lumen, en un volumen a cargo de Damián Alou, con traducción de Marcelo Cohen y el propio Alou. Para más información sobre el libro os remito al programa monográfico que dediqué a Larkin en mi otro espacio en Radio Universidad de Salamanca, Todos los libros un libro.
Larkin era también un extraordinario amante del jazz, género sobre el que escribió decenas de críticas y reseñas en revistas y periódicos. Su obra en este campo está recogida en All what jazz. Escritos sobre jazz, un libro aparecido en la editorial Paidós en 2004 y hoy prácticamente fuera del mercado.
De entre los músicos sobre los que más escribió, no siempre de manera favorable -Duke Ellington, Louis Armstrong, Bix Beiderbecke, Benny Goodman, Billie Holiday, Charlie Parker, Bessie Smith, Fats Waller o Lester Young-, el clarinetista Pee Wee Russell, siendo excelente, es uno de los menos conocidos, razón por la que lo he elegido para completar la banda sonora de los dos últimos programas de la serie, por lo que esta noche protagoniza de modo monográfico la vertiente musical de nuestro espacio.
Un miedo concreto
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martes, 1 de noviembre de 2022
LO QUE SOBREVIVIRÁ DE NOSOTROS
Buscando leones en las nubes os da la bienvenida, por tercera semana consecutiva, al ciclo que estamos dedicando al poeta inglés Philip Larkin, para celebrar, con un considerable retraso debido a diversas circunstancias insoslayables, el centenario de su nacimiento, que tuvo lugar en Coventry el 9 de agosto de 1922.
Durante un total de cuatro emisiones, nuestro espacio os está ofreciendo mi lectura de cerca de cuarenta y cinco poemas del británico, en una muestra significativa de su obra poética, entresacada del libro Poemas reunidos, una muy completa compilación de sus versos presentada en España por Lumen, en una edición a cargo de Damián Alou, con traducción de Marcelo Cohen y el propio editor, que apareció en nuestro país en 2015, aunque desde esa fecha se han sucedido las reimpresiones y reediciones.
Hace unas semanas os presenté, en mi otro programa de Radio Universidad de Salamanca, Todos los libros un libro, una completa reseña del muy interesante volumen, complementada con el comentario sobre Jill, una de las dos novelas de Larkin. La otra, Una chica en invierno, también había sido objeto de mi atención en el mismo espacio a finales de 2017. Os remito al blog de ese programa si estáis interesados en una información más amplia sobre la obra novelística y poética del británico.
Larkin es un poeta de la modestia, de esos grises que constituyen la tonalidad esencial de nuestras vidas, como señala Damián Alou en su estudio preliminar. Sus poemas están lejos de la tendencia dominante en la poesía de su época, representada, sobre todo, por T. S. Elliot, una poesía intelectual, trascendente, erudita, retórica, abrumadora, culta, encorsetada y plagada de referencias y vínculos intertextuales, pretenciosa y arrogante, que se aleja con una mirada displicente de la prosaica realidad. Las creaciones de Larkin son todo lo contrario: Mis poemas se explican tan bien solos que cualquier comentario sería superfluo. Todos derivan de cosas que he visto, pensado o hecho, y dudo que entre sus temas haya nada extraordinario, señala. Él mismo, hablando de su admirado Thomas Hardy, recoge lo que quizá sea la definición más exacta de su propia poesía: No es un escritor trascendente, no es un Yeats, no es un Eliot; sus temas son los hombres, las vidas de los hombres, el tiempo y el paso del tiempo, el amor y el apagarse del amor. Como de manera muy explícita subraya Alou: Se acabaron los poemas que precisaban glosas, interpretaciones, notas al pie y erudiciones varias. Larkin no disfraza nada, pues lo que a él le interesa es la verdad, por cruda que sea: en la fotografía que nos propone de la vida no hay retoques ni embellecimientos: es de ese realista blanco y negro donde caben todos los tonos del gris.
Esta realista descripción de la existencia, presente en los poemas que esta noche os leeré, aflorará entre una banda sonora compuesta por temas de jazz, un género del que Larkin era devoto frecuentador, además de crítico. Sus reseñas jazzísticas están recogidas en un libro hoy prácticamente inencontrable, All what jazz. Escritos sobre jazz, publicado por Paidós en un lejanísimo, a efectos editoriales, 2004.
Uno de sus músicos favoritos, el clarinetista Pee Wee Russell, que aparece de continuo en sus artículos periodísticos, protagonizará esta semana y la que viene, la sección musical del espacio, en una selección que, a mi juicio, hubiera encantado al escritor.
Lo que sobrevivirá de nosotros
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martes, 25 de octubre de 2022
LA VIDA ES UNA MUERTE LENTA
En la emisión de esta semana podéis escuchar la segunda entrega de la serie de cuatro que desde hace siete días estamos dedicando a Philip Larkin, el muy interesante poeta británico de cuyo nacimiento se cumplieron los cien años el pasado 9 de agosto, en una efeméride que, por diversas razones, no hemos podido celebrar hasta ahora, bien avanzado ya el mes de octubre.
En mi otro espacio de la emisora universitaria salmantina, Todos los libros un libro, presenté hace unos días una reseña sobre Jill, una espléndida novela de Larkin, y también sobre Poesía reunida, el título con el que la editorial Lumen recogió la casi totalidad de la obra poética de nuestro invitado de esta noche, en una edición a cargo de Damián Alou que cuenta con la traducción del propio Alou y de Marcelo Cohen. Ante la imposibilidad de comentar ahora con un cierto detenimiento la poesía de Larkin os dejo, para facilitar el acercamiento y la comprensión de los versos que os leeré en el programa, las acertadas palabras con las que el editor resume las preocupaciones que mueven al escritor en sus poemas: sus temas son los hombres, las vidas de los hombres, el tiempo y el paso del tiempo, el amor y el apagarse del amor.
La brillantez literaria de Larkin se manifestó también en sus críticas, reseñas y comentarios sobre la música de jazz, de la que era un ferviente aficionado. En España está publicado, en una edición de Paidós de casi imposible adquisición, All what jazz. Escritos sobre jazz. De esa obra se entresacaron las referencias para completar Larkin’s Jazz, una compilación de cerca de cien temas en cuatro cedés, que reflejan lo más significativo de las preferencias del escritor sobre su género musical favorito. De esa antología yo he seleccionado la música que integra los dos primeros programas de la serie. En esta semana los intérpretes escogidos son Teddy Wilson y su Orquesta, con Billie Holiday, a quien olvidé citar en la emisión radiada, despiste imperdonable, Albert Ammons and His Rhythm Kings, Louis Armstrong y sus Hot Five, Eddie Condon con sus Windy City Seven, Bessie Smith con Buck And His Band, los Black Bottom Stompers de Johnny Dodds, Duke Ellington, Henry Allen y su Orquesta de Nueva York, Benny Goodman con su Orquesta, Sidney Bechet & His New Orleans Feetwarmers, Fats Waller y Bob Crosby con The Bob Cats.
La vida es una muerte lenta
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martes, 18 de octubre de 2022
UN ANHELO DE OLVIDO
El pasado 9 de agosto se cumplió el centenario de Philip Larkin, poeta y novelista inglés, dos descollantes facetas de su trayectoria como escritor, que han sido glosadas por mí más de una vez en mi otro espacio en Radio Universidad de Salamanca, Todos los libros un libro. Hace ahora cinco años, a finales de 2017, os hablé en él de Una chica en invierno, una estupenda novela cuya lectura os recomiendo vivamente. Y este próximo miércoles, siempre en ese mismo programa de reseñas literarias, volveré sobre el popular autor británico con mis comentarios sobre Jill, otra muy interesante novela, y sobre Poesía reunida, un libro, presentado por Lumen, que recoge lo esencial de la vertiente poética de un autor que ha alcanzado su prestigio gracias, precisamente, a ese en apariencia minoritario género. La edición de Poesía reunida, a cargo de Damián Alou, que firma también la traducción en colaboración con el mencionado Marcelo Cohen, es de 2014, aunque desde esa fecha, ha habido varias ediciones y reimpresiones del título.
Esa dimensión poética de Larkin protagonizará una serie de cuatro programas en la que, desde hoy, os leeré más de cuarenta de sus poemas, organizados, más allá de alguna excepción que no altera la pauta general, a partir de un orden cronológico, con versos extraídos de los tres poemarios, Engaños, de 1955, Las bodas de Pentecostés, de 1964, y Ventanas altas, diez años posterior, que junto con otros poemas “autónomos” no pertenecientes a libro alguno integran el texto de Lumen.
Os remito a mi reseña en Todos los libros un libro para acceder a una información más completa sobre la obra poética de Larkin. Para una mejor comprensión de los poemas, me limito ahora a comentar que los temas principales de los versos que vais a escuchar son la reivindicación de la cotidianidad; la búsqueda de la verdad y la belleza; el engaño o, más exactamente, el autoengaño, que impide que nos veamos tal y como somos; la precisión en el detalle y su utilización como “trampolín” para una reflexión más general, más trascendente, sobre la vida; el humor y la acidez; el recurso al tópico, al cliché, a la frase hecha, que a veces lleva al autor, incluso, a incurrir en palabrotas o locuciones más o menos soeces; la cercanía y la compasión; la oralidad y la identificación con el lector; el anclaje en la propia experiencia; el realismo y, en consecuencia, el valor, casi documental, de sus versos como reflejo de la Inglaterra de su época, en un escritor muy apegado a su tierra; la condición narrativa de gran parte de sus poemas; la presencia del amor, junto al escepticismo ante la decepción y la amargura que conlleva; la preocupación por la vejez, el deterioro, el paso del tiempo y la muerte; el aspecto teatral de su poesía; la “exigencia técnica” (siempre mantuvo su prevención frente a la poesía que puede entenderse a la primera: ritmos fáciles, emociones fáciles, una sintaxis fácil) y, consiguientemente, la extraordinaria importancia dada a la estructura del poema, a la métrica y la rima, con las dificultades que ello implica de cara a la labor del traductor; entre otros aspectos. En relación con esta última cuestión os avanzo que mi lectura, como siempre muy mejorable, privilegia el sentido de los versos, sin preocuparse demasiado por la rima y la medida, en una opción obviamente discutible pero que resulta la única que está al alcance de mis limitadas capacidades.
Philip Larkin fue también un gran amante y excelente crítico de jazz, género sobre el escribió con profusión en periódicos y revistas. Sus reseñas, recogidas en All what jazz. Escritos sobre jazz, se dieron a conocer en nuestro país en 2004 en una edición, hoy prácticamente inencontrable, de la editorial Paidós. Con el título de Larkin's Jazz y con ocasión de vigésimo quinto aniversario de su muerte, en 2010, la Universidad de Hull, en donde el poeta se desenvolvió como bibliotecario durante largos años, publicó, en un cofre con cuatro discos, una compilación, a cargo de Trevor Tolley y John White, de casi un centenar de piezas clásicas de jazz que habían sido objeto de críticas por parte de Larkin y que pasan por ser sus temas favoritos del género. En los dos primeros programas de la serie -de los dos últimos hablaremos en su momento- la banda sonora está entresacada de esta excepcional recopilación. En concreto, la presente emisión cuenta con la participación de Art Tatum con Ben Webster, Bessie Smith, Lionel Hampton, Louis Armstrong and His Hot Five, The Mound City Blue Blowers con Coleman Hawkins, Jelly Roll Morton and his Orchestra, Chicago Rhythm Kings, -Duke Ellington and his Orchestra, Jimmy Whiterspoon, Pee Wee Russell y Billie Holiday.
Un anhelo de olvido
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