No sé cuánta gente oirá mi programa. A veces sospecho que no está oyéndolo nadie, lo que se dice nadie: cero personas en total, y eso me produce una sensación de afantasmamiento: la voz inútil que suena en la noche vacía. Y entonces me siento como un turista belga que tocase el acordeón o similar en mitad del desierto de Nafud o similar. (Felipe Benítez Reyes)
Mi tozuda y apasionada voluntad de daros a conocer al grupo Eels y a su líder Mark Oliver Everett (obviamente, para aquellos de vosotros que no hubierais oído hablar de ellos) tiene esta semana una segunda manifestación. El Buscando leones en las nubes que ahora os presento constituye la segunda entrega de la serie dedicada al muy singular músico norteamericano y a su proteica banda. Recordad que hace siete días, entre las canciones de Eels, os presentaba fragmentos del libro autobiográfico de su líder, titulado Cosas que los nietos deberían saber, en el que el muy poco convencional Mark Everett da cuenta de su algo torturada y sin embargo muy esperanzada existencia. De nuevo, pues, textos extraídos de este más que curioso libro, publicado en una muy cuidada edición por Blackiebooks, con traducción de Pablo Álvarez Ellacuría y prólogo entusiasta de Rodrigo Fresán. Es Rodrigo Fresán, precisamente, el que conecta, con una cierta distancia irónica, Cosas que los nietos deberían saber con los libros de autoayuda, en un paralelismo que, aunque atinado, no deja del todo en buen lugar al bueno de Mr. E. En cualquier caso, y como os relataba la semana pasada, la vida de Mark Oliver Everett, tal y como se narra en el libro, constituye una buena muestra de la supervivencia a través de la voluntad y el estímulo, de la superación de las adversidades a partir de la pasión, de la entrega intensa y entusiasmada a los propios sueños, en su caso particular gracias a la devoción (podríamos decir) por la música. Tenía veintitrés años, me sentía solísimo y estaba cada vez más harto de mi vida, o de no tener vida, llega a escribir. Pero la música, sólo la música, logrará salvarlo.
En la sección de vídeos, algunas de esas canciones ‘salvíficas’ de Eels interpretadas en directo: Love of the loveless (en dos partes), In my dreams, Ugly love, Bus stop boxer, la estupenda versión (pese al lastimoso sonido y la pésima imagen) de Can’t help falling in love, y para terminar, Things the grandchildren should know, la canción que da nombre al libro y que he elegido también para encabezar esta segunda y última entrada del blog dedicada a Mark Oliver Everett y su magnífico proyecto.
PD.- Si queréis disfrutar con Eels y sus vídeos, no dejéis de entrar en este enlace, aunque ya podéis prepararos: necesitaréis (casi) otra vida para agotarlo: http://www.youtube.com/profile?user=RockingEelscom&annotation_id=annotation_931580&feature=iv
El grupo musical Eels, y en particular su líder y podríamos decir que único componente, Mark Oliver Everett, protagoniza dos emisiones consecutivas de Buscando leones en las nubes, la de esta semana y la que os ofreceré dentro de siete días. Everett (Míster E, como también es conocido) es un personaje ciertamente singular. Un individuo algo misterioso, siempre original y desconcertante, bastante enigmático, rozando en ocasiones lo ‘disfuncional’, y en cualquier caso personalísimo y genial. Las dos dimensiones centrales de su personalidad artística, sobre todo la musical y en menor medida la literaria, centran los programas de estas dos semanas.
En su faceta musical Mark Everett lidera, como digo, un grupo, Eels, no demasiado conocido, con no mucha repercusión ni éxito masivo, pero que a mi juicio es extraordinariamente interesante y al que se deben un puñado de magníficos discos que están entre lo más sugestivo de la producción discográfica de estos primeros diez años del siglo. Brinking lights and other revelations, Souljacker o Shootenanny, y también Hombre lobo, Beautiful freaks, Daisies of the galaxy o el recientísimo End times son álbumes espléndidos, llenos de hallazgos, con instrumentaciones poco convencionales, muy distintos, en definitiva, a lo que se ofrece habitualmente en los cada vez más previsibles territorios del pop y el rock. En las emisiones de estas dos semanas podréis escuchar una treintena de sus principales temas, de modo que tendréis elementos de juicio más que suficientes para formaros, aquellos de vosotros que aún no la conozcáis, una opinión acertada de su obra. Una opinión que espero os resulte a la postre favorable, aunque -aviso para navegantes- sea necesaria una especial atención por vuestra parte: sus canciones, siendo asequibles y hasta, en ocasiones, pegadizas, no ‘entran’ fácilmente tras una primera escucha, necesitando, por el contrario, más de un acercamiento atento. Si lo hacéis, disfrutaréis de un grupo formidable y de unas piezas excelentes, y llegaréis -aventuro- a haceros adictos, como yo mismo lo soy ya.
En su vertiente literaria, os ofrezco textos de Cosas que los nietos deberían saber, la para mí gusto apasionante autobiografía de Mark Oliver Everett, que el pasado noviembre publicó la editorial Blackiebooks en traducción de Pablo Álvarez Ellacuría, con un estimulante prólogo del escritor argentino Rodrigo Fresán. La vida de Míster E es, ciertamente, poco convencional, y ese alejamiento de la norma es uno de los rasgos dominantes del libro. Mark Oliver Everett es, como he comentado, un personaje excepcional, un fuera de serie, un tipo extraño, si queréis que rebaje la intensidad de mis adjetivos. A esta singularidad contribuye, sin duda, su peripecia familiar, sus orígenes, la desafortunada acumulación de acontecimientos desgraciados en su infancia, y en general, en el resto de su joven vida que ahora llega a los cuarenta y siete años. El líder de Eels es hijo de Hugh Everett tercero, un reconocido científico norteamericano, uno de los más importantes del siglo, según la revista Scientific American, autor de la teoría de los universos paralelos, corresponsal de Einstein en su juventud; una persona que pese a su talento intelectual era incapaz para el trato humano con sus hijos. En los dieciocho años que hasta su prematura muerte convivió con Mark, sólo dirigió a éste un centenar de frases, de las que el joven vástago confiesa no haber aprendido casi nada; mucho menos, en cualquier caso de lo que, tras su muerte, pudo conocer de él a través de libros y revistas. La desaparición de su madre, tan querida por él, consumida por un cáncer terrible, la caótica vida de su hermana Liz, drogadicta, depresiva y finalmente suicida, la muerte de su prima, azafata, y del marido de ésta, en el avión que se estrelló contra el Pentágono en la aciaga jornada del 11 de septiembre, los sucesivos abandonos a manos de distintas novias, el inicial fracaso en su carrera musical… todo ello hizo de Mark un personaje esquivo, algo arisco, atosigado por la idea de la muerte e íntimamente convencido de que jamás llegaría a la edad adulta. Este carácter algo atormentado y sin embargo optimista y rebosante de sentido del humor aflora en los fragmentos que os encontraréis en las dos emisiones.
En la sección de vídeos, protagonismo absoluto, obviamente, para el grupo norteamericano y su sorprendente líder. Os dejo seis vídeos de otras tantas canciones emitidas en el programa. Todos se corresponden con actuaciones en directo y recogen las múltiples facetas de la histriónica personalidad de Mark Everett: conciertos acústicos y delirios eléctricos, interpretaciones comedidas y excesos disparatados, austeras presentaciones en solitario y desmesuradas apariciones arropado por un grupo numeroso, sencillas puestas en escena y carnavalescos desvaríos recargados, instrumentación elemental y profusión de artilugios sonoros, recogimiento y excitación, intimidad y ‘ruidismo’... muchas y muy diversas manifestaciones, en fin, de su genialidad artística: Mr. E’s beautiful blues, The good old days, Fresh feeling, Flyswater y I like birds son los cinco primeros. La propuesta videográfica de hoy se cierra con una sexta referencia, cómo no, su hit Novocaíne for the soul, cuyo título da además nombre al programa.
PD.- El de esta semana es el programa número cien de los depositados en esta página desde que el 4 de noviembre de 2008 dejara aquí La historia del amor. Teniendo en cuenta que dentro de un par de semanas Buscando leones en las nubes llegará a la emisión doscientos cincuenta (mencionar el ordinal, con estas cifras, me parece una pedantería), quedan aún muchas muestras de nuestra trayectoria por ofreceros en el blog, aunque de una gran cantidad de ellas, sobre todo de las correspondientes a los cuatro primeros años, no conservo registros de calidad y habrá que volver a grabarlas. En fin, ars longa, vita brevis.
Buscando leones en las nubes es el blog de un programa de radio, del mismo nombre, que se emite en Radio Universidad de Salamanca los lunes de 10 a 11 de la noche. Una descripción pormenorizada de la emisión la encontraréis en la primera entrada de este blog, del 25 de septiembre de 2008 (se puede acceder a ella desde la imagen inferior -el cartel de Buscando leones en las nubes-, en este mismo panel lateral).
En las diferentes entradas del blog se ofrece la posibilidad de escuchar íntegramente, sobre la misma página, el programa correspondiente (en el player adjunto).
Además, es posible descargar esas mismas emisiones en formato mp3 desde este panel lateral, dentro de la sección denominada Programas (descargas) y, tras ella, en la que lleva por título Más programas para descargar. 'Pinchando' sobre el nombre del programa se accede a una pantalla, en la columna izquierda de la cual, debajo de Play/Download, aparecen unas cifras (64kbps, habitualmente) ola expresión Whole directory. Un click de ratón sobre las cifras o el texto permite la descarga automática del programa.
En la sección Etiquetas, entrando en cada una de las referencias recogidas, encontraréis información sobre el contenido de los programas respectivos.
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Con pose intelectualoide (los periódicos son de atrezo: habitualmente sólo leo hojas parroquiales)
"La felicidad era como aquellas nubes que cambiaban de apariencia a cada instante. Brillaban doradas, o se teñían de gris, sin permanecer más que un momento en el mismo estado. Las horas más radiantes pasan así de largo veloces, como un capricho o como una broma." Kyoichi Katayama
Aviso para navegantes
El blog de Buscando leones en las nubes se limita a ofrecer aquí los programas que se emitieron con anterioridad en Radio Universidad de Salamanca, tanto en las ondas convencionales (89.0 de la frecuencia radiofónica salmantina) como a través de nuestra dirección de internet (www.usal.es/radiouni). Al autor no le mueve el ánimo de lucro y en ningún caso pretende obtener beneficio económico con el blog. No obstante, si la aparición en él de alguna pieza musical o algún texto pudiera lesionar los derechos de un tercero, basta con ponerse en contacto con Alberto San Segundo en buscandoleonesenlasnubes@gmail.com. A partir de ese momento, se eliminará de la página el elemento que eventualmente pudiera resultar conflictivo.