martes, 13 de octubre de 2026


TODO EL MUNDO TIENE SU HISTORIA DE AMOR 

En el programa de esta noche y en, al menos, los de los dos lunes siguientes el protagonismo va a girar sobre un autor, cuya trayectoria literaria he seguido con interés y hasta entusiasmo y que, por ello, ha tenido una presencia destacada en el espacio, con decenas de fragmentos de sus novelas aparecidos en nuestras veintisiete temporadas (veintiséis más la que iniciamos hace unas semanas) y con tres programas íntegros -que quizá acaben por ser cuatro o hasta cinco- ya dedicados en exclusiva a alguna de sus obras. 

Estoy hablando de Julian Barnes, que comparece aquí de nuevo, como quizá se puede suponer, debido a que el próximo 23 de octubre recibirá en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de las Letras de este 2026. Un jurado integrado por María Sheila Cremaschi, María Dueñas Vinuesa, Marcos Giralt Torrente, Raquel Lanseros Sánchez, Lola Larumbe Doral, Antonio Lucas Herrero, Inés Martín Rodrigo, Sergio del Molino Molina, Berta Piñán Suárez, Marisol Schulz Manaut, Sergio Vila-Sanjuán Robert y Jorge Volpi Escalante, presidido por Santiago Muñoz Machado y actuando como secretario Fernando Rodríguez Lafuente, ha reconocido en el escritor británico su condición de extraordinario narrador y ensayista, dotado de humor, ironía y de un «optimismo melancólico y un pesimismo alegre», según sus propias palabras. El acta que suscriben los destacados representantes de nuestra cultura que acabo de mencionar también subraya que Barnes ofrece una visión lúcida, cálida y compasiva del género humano, y emplea la memoria como configuradora de identidad sin renunciar a la imaginación, con el amor como principio esencial. Su obra reelabora, con mirada europeísta, la historia de la literatura, el arte, la música e incluso la gastronomía, hasta alcanzar un estilo único, que lo singulariza dentro de una generación de autores británicos especialmente brillantes, que ha marcado la literatura contemporánea. 

Por este motivo quiero recuperar ahora esos tres programas monográficos, dejando la puerta abierta -pues la decisión depende de imponderables que todavía no he podido resolver- a alguna entrega adicional confeccionada con “materiales” nuevos, en particular, textos de su último y, al parecer, definitivo libro, Despedidas. Esta semana, y abriendo esta serie de entregado y admirativo homenaje al escritor, rescato una emisión, relativamente reciente, de enero de 2021, que dediqué entonces a La única historia, la que era en ese momento la última -y espléndida- novela de Barnes, la décimo tercera de su autor, que cuenta en la actualidad con un total de quince publicadas, además de varios libros de relatos e innumerables de no ficción, en particular este Despedidas, que aparecida a principios de este año, constituirá el cierre de su carrera literaria. 

La novela se sitúa en los años sesenta del pasado siglo para narrar la historia de amor, tortuosa y emotiva, entre Paul, un joven de diecinueve años, y Susan Maclead, una mujer treinta años mayor, casada y con dos hijas, ambas mayores también que el muchacho. Narrada con un estilo aparentemente distante y hasta frío, la larga historia -de décadas- de los amantes, conmueve, sin embargo, pues pone en juego sentimientos, emociones y experiencias universales: el amor, la inocencia, el paso a la madurez, la búsqueda de la felicidad, el deseo, la atracción sexual, la degradación de los sentimientos, el paso del tiempo, el dolor, el sexo y el placer, las heridas que nos inflige el trato con los demás y tantos otros temas igualmente subyugantes. Junto al interés que encierra en sí el desarrollo de la trama argumental, La única historia resulta sobresaliente por la calidad de la prosa de Barnes, por sus recursos estilísticos, por su sencillez y por una muy trabajada apariencia de despojamiento. 

En el transcurso de su lectura he ido seleccionando una larga veintena de fragmentos relativos al amor, reflexiones, comentarios, citas y apreciaciones varias sobre las diferentes manifestaciones del sentimiento: la pasión amorosa, el enamoramiento, el primer amor, la desgana matrimonial, la ilusión y el sufrimiento amorosos, el encantamiento y la pérdida, el éxtasis y la derrota, el inicial frenesí y la plácida normalidad posterior, la exaltación y el tedio, entre otras muchas vertientes de la experiencia amorosa. Para esta emisión he seleccionado once de ellos, dejando para la semana próxima otros doce. 

Complementando los evocadores fragmentos del libro de Barnes os ofrezco una serie de canciones -algunas muy alejadas del estilo habitual de nuestro espacio- que evocan el amor entre chicos jóvenes y mujeres mayores, salvo en tres o cuatro casos en los que la relación con el tema que centra la novela es algo más indirecta o tangencial, incluso francamente imaginativa por mi parte. Sus intérpretes son Millie Jackson, Claudio Baglioni, The Police, Orleya, Neil Diamond, Bobby Goldsboro, Billy Paul, Silvio Rodríguez, Erykah Badu, Stevie Nicks y Rod Stewart, que cierra el programa con su clásico Maggie May.

Todo el mundo tiene su historia de amor

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