MIL NOCHES
Nuestra emisión de esta semana, al igual que la de dentro de siete días, tiene a la noche como centro, como eje monográfico, tanto en los versos, pues los poemas que integran ambos programas se desenvuelven en un ámbito nocturno, como en la música, pues todas las canciones se refieren, directa o indirectamente, a la noche. La noche como espacio obvio del sueño y de los sueños, de las esperanzas, de las ilusiones, pero también como territorio del amor, del éxtasis erótico, del apasionado encuentro de los cuerpos y, sobre todo, de las almas. La fulgurante noche de los amantes desnudos. La noche como ominoso escenario de las frustraciones, del fracaso, de la soledad. La noche del insomnio y sus angustias, la noche de los proyectos incumplidos, la noche de la inquietud y la zozobra. La noche y la ausencia, la noche y la espera, la noche y la bebida, la noche y sus pesadillas, la noche y la certeza anticipada de la muerte. La noche y sus personajes siniestros, la noche fría, la noche de las calles mojadas, la noche en los bares, la noche entre las luces difusas de una farola mortecina, la noche antesala del infierno.
La noche silenciosa, la noche mágica, la noche intensa, la noche llanto, la noche amor, la noche confidencia, la noche sexo, la noche risas, la noche secreta. La noche misterio, la noche encanto, la noche tortura, la noche anhelo, la noche sospecha. La noche de las pasiones, de los enigmas, de las dulzuras. La noche, todas las noches, las mil y una noches. Poemas nocturnos, pues, íntimos e intensísimos poemas escritos por Javier Vela, Enrique García-Máiquez, Felipe Benítez Reyes, Luis García Montero, Pablo Neruda, Francisco Bejarano, José María Álvarez, Luis Muñoz, Ángeles Mora, Roger Wolfe y Antonio Vela.
Y bellísimas canciones de noche también, piezas preciosas -algunas versiones, Police, Rolling Stones, Tom Waits- interpretadas por Julie London, Chiara Civello, Liquid Blue, Esclarecidos, que tendrán un programa monográfico antes de fin de curso, Amazonics, Madredeus, Gwyneth Herbert, Aretha Franklin, Shelby Lynne, The Blue Nile y la guapa brasileña Ive Mendes.
Presidiendo esta entrada del blog os dejo un cuadro magnífico, algo inquietante pero lleno para mí de evocaciones, que me ha acompañado desde hace muchos años. Se trata de La noche, del pintor simbolista suizo Ferdinand Hodler. Tuve, durante toda la carrera y en los primeros años de mi ejercicio profesional, encima de mi cama, una pequeña postal que reproducía el cuadro, y los distintos personajes en él representados siempre me ofrecieron infinidad de sugerencias: la maravilla que es siempre el abrazo de los amantes, la placidez del sueño reparador, el reposo apaciguado de quien tiene el alma en paz, el confortable descanso que proporciona el hombro amigo, la agitada inquietud que nos traen las aterradoras pesadillas, la insoportable desazón, la lacerante tristeza del que duerme en soledad. Una obra maestra.
Para completar la entrega de esta semana, algunos vídeos estupendos. Chiara Civello en Night; el magnífico grupo escocés The Blue Nile con Saturday night, una maravilla; Shelby Lynne, a la que vemos con Tony Joe White en Rainy day in Georgia, un clásico que ella interpreta en solitario en el programa; para terminar con la brasileña Ive Mendes, de la que he elegido Natural high, dado que el Night, night de la emisión no he podido encontrarlo con imágenes en movimiento. Musicalmente, sonando agradable, la chica no es gran cosa, pero es, en cambio, muy atractiva (imagino una nueva polémica al estilo de la de hace unos años con Scarlett Johansson; espero que no).
PD.- Inexplicablemente, pues el vídeo puede verse en Youtube sin problemas, algo impide que podáis disfrutar aquí de Ive Mendes (será el destino, que quiere evitarme nuevos rifirrafes dialécticos).
Mil noches