martes, 23 de diciembre de 2025
UN LIGERO TEMBLOR DE LABIOS
El último programa de Buscando leones en las nubes de este 2025 que ahora llega a su fin cierra la breve serie de dos emisiones dedicadas a la Agenda literaria de 2026, la más reciente entrega de una iniciativa que desde hace al menos un lustro la editorial Alba, especializada en textos clásicos de las literaturas inglesa, francesa y rusa, viene ofreciendo a sus lectores en los últimos meses de cada año. Como su nombre indica, la Agenda es, en efecto, un volumen, que recoge el calendario del año, pensado para anotar en él, en sus correspondientes espacios en blanco para cada uno de sus días, las obligaciones cotidianas, las citas y los encuentros, los compromisos y los quehaceres que no queremos olvidar y las notas y comentarios que nos parece oportuno registrar en el curso de nuestras aceleradas jornadas. La singularidad de la propuesta de la que os hablo, siempre muy cuidada formalmente, como corresponde a la pauta habitual del sello en sus publicaciones convencionales, reside en que las páginas del cuaderno o dietario, aparecen trufadas de fragmentos de obras literarias, anécdotas y curiosidades relativas a escritores y, en general, textos vinculados al muy sugestivo universo de las letras.
Centradas habitualmente en autoras, y aún más menudo, en aquellas que forman parte del inmenso y extraordinario catálogo de la editorial, la edición correspondiente a 2026 se mueve en estas mismas pautas y, bajo el elocuente título de Heroínas y villanas de la literatura, y bajo la responsabilidad, en la selección de los fragmentos, de una Marta Salís muy presente desde hace años en nuestro espacio, presenta una muestra muy variada de textos, cuyos autores, en el programa de esta semana son Aleksandra Kollontái, el Abate Prévost, Edward Morgan Foster, Julio Cortázar, Edith Wharton, William Somerset Maughan, Daniel Defoe, Virginia Woolf, Stefan Zweig, D.H. Lawrence, Jane Austen, Elizabeth Gaskell, Willa Cather, André Breton, Antón P. Chejov y Katherine Mansfield.
Entre los interesantes fragmentos literarios os ofrezco las canciones de otra de las invitadas recurrentes en Buscando leones en las nubes, Natalie Marchant. Pero si en las dos décadas y media largas de vida del espacio, la neoyorquina ha aparecido con sus temas en infinidad de programas, habiendo protagonizado también, hace ahora doce años, en diciembre de 2013, dos emisiones monográficas en las que se repasaba su trayectoria musical a través de las obras de su propia creación, en la banda sonora de estas dos ediciones, la de hace siete días y la de hoy, las canciones elegidas son, en cambio, versiones de composiciones ajenas que ella ha ido haciendo en su muy dilatada y brillante carrera. En algunas de ellas aparece acompañada del Kronos Quartet, The Cowboys Junkies, Hazmat Modinet, Dan Zanes o Susan McKeown, con la que recrea con sensibilidad y emoción un conocido poema de Emily Dickinson en una canción que ya se emitió aquí hace escasas semanas en uno de los programas dedicados a Vivir con nuestros muertos, el espléndido libro de Delphine Horvilleur.
Con estas referencias me despido ya por este año. Aprovecho para desear a todos nuestros seguidores unas muy felices Navidades y un 2026 lleno de fortuna. Volveremos a encontrarnos ya en enero, exactamente, el próximo 12 de dicho mes. Disfrutad de las fiestas y del descanso.
Un ligero temblor de labios
martes, 16 de diciembre de 2025
UN DESEO INQUIETANTE
Esta semana llegamos a nuestro programa número novecientos seis, el penúltimo por este año 2025 que ya da sus coletazos finales, y lo hacemos con una serie, que tendrá su continuación y su término dentro de siete días en la emisión con la que nos despediremos hasta el 12 de enero de 2026.
En la vertiente literaria del espacio voy a incurrir una vez más en un hábito que viene repitiéndose desde hace años en nuestro espacio. Como sabéis sin duda nuestros seguidores más fieles, cada temporada me ocupo aquí de las sucesivas ediciones de las agendas literarias que la editorial Alba publica regularmente y en las que los consabidos apartados del calendario dedicados a las posibles notas de los usuarios de cada volumen se presentan encabezados por citas entresacadas de la obra de diversos escritores. Los autores de los textos son a menudo mujeres y casi siempre “de la casa”, es decir, responsables de libros editados por el formidable sello barcelonés en su extraordinario catálogo, con una especial predilección por la literatura victoriana británica, la decimonónica francesa y los clásicos rusos.
En los últimos años, estas publicaciones, que se presentan bajo alguna rúbrica más o menos monográfica, recogen no solo fragmentos estrictamente literarios, seleccionados con criterio, pertinencia y voluntad de acomodarse a las fechas que pretenden ilustrar por Marta Salís, magnífica traductora y responsable de la versión a nuestro idioma de muchos de los títulos de Alba, sino que incluyen también, en páginas dobles que marcan la separación entre los meses del calendario, un florilegio de anécdotas y curiosidades, siempre relativas a la edición y la publicación de libros diversos o a diferentes historias protagonizadas por sus autores. La agenda correspondiente a 2026, que ha visto la luz hace unas semanas, lleva por título Heroínas y villanas de la literatura siendo su contenido inequívoco a partir de esta denominación, con textos que giran sobre escritoras y protagonistas femeninas de novelas que encajan, con mayor o menor dificultad en alguno de esos dos roles “extremos”.
De todas esas referencias he elegido treinta para integrar los dos programas de la serie, catorce de las cuales aparecerán en esta primera emisión. Se trata de textos de Harold Bloom, Aleksandr S. Pushkin, Joseph Bédier, Edith Wharton, George Gissing, Francesco Petrarca, Lawrence Durrell, Louisa May Alcott, Lev N. Tolstói, Gustave Flaubert, Kate Chopin, Elizabeth Barrett Browning, Daniel Defoe y Aleksandr I. Herzen.
Los textos, de un interés disímil, se completarán con otras tantas canciones de una de las intérpretes favoritas de Buscando leones en las nubes, Natalie Merchant. En efecto, la cantante neoyorquina lleva apareciendo en nuestro espacio desde sus primeras entregas, protagonizando además dos programas monográficos hace ahora doce años, en diciembre de 2013. En ellos, que podéis localizar en buscandoleonesenlasnubes.blogspot.com, se repasaba su espléndida trayectoria musical hasta aquel momento, un recorrido que ahora vamos a completar con una vertiente distinta de su carrera, plagada de versiones muy variadas de temas clásicos, piezas folk, canciones tradicionales norteamericanas e irlandesas y también éxitos pop, en elecciones no demasiado previsibles y en ocasiones, aviso para los oyentes más perfeccionistas, grabadas en directo con alguna interferencia y relativos problemas de sonido. Podéis localizar los títulos de las canciones, los responsables de las creaciones originales y otros datos interesantes en la magnífica página Álbumes que deberían existir, una fuente inagotable de maravillas.
Un deseo inquietante
martes, 9 de diciembre de 2025
LA VIDA PERTENECE A LOS VIVOS
Desde hace quince días las emisiones de Buscando leones en las nubes giran sobre el tema, en apariencia sombrío pero muy evocador e interesante, de la muerte, en una serie que he abierto aquí con un retraso más que palmario, un par de meses después de la efeméride que, en teoría, las desencadenó, el Día de Difuntos. Las exigencias del calendario, constreñido por otras circunstancias que nos han ocupado a finales de octubre y principios de noviembre, me han obligado a ir posponiendo hasta ahora esta propuesta “mortuoria”.
En los programas de las dos semanas precedentes, y en el de hoy que pone fin al ciclo, mi aproximación a tan fúnebre asunto se ha hecho, en la vertiente literaria del espacio, a partir de mi lectura de algunos fragmentos, treinta en total, de los que hoy os presento once, de un libro muy interesante, Vivir con nuestros muertos, escrito por la francesa Delphine Horvilleur. En la sugestiva obra, publicada en España hace tres años por la editorial Libros del Asteroide en traducción de Regina López Muñoz, la autora, una de las pocas rabinas del país vecino y que, como consecuencia de su trabajo, acompaña a los familiares de los fallecidos en los duros momentos en que deben despedirse para siempre de sus deudos, reflexiona sobre la muerte, en un texto repleto de erudición, de profundo conocimiento de la tradición cultural y religiosa hebrea, de una muy ostensible empatía, de un apreciable sentido del humor, de una lucidez admirable y trasluciendo un punto de vista abierto, tolerante, comprensivo y muy humano de la religión. El resultado es un libro magnífico, muy sugerente, inspirador, inteligente y emotivo, en el que a partir de los casos particulares de once personas fallecidas, se relatan anécdotas de la vida íntima de la escritora, se recrean las personalidades de los protagonistas y se analizan diversos extremos de la a menudo difícil relación que los humanos tenemos con nuestra definitiva desaparición o doloroso tránsito o terrible pérdida o irremediable extinción, según como prefiramos denominar a la muerte.
La banda sonora que acompaña mi lectura de los textos de Horvilleur está marcada también por idéntico y fúnebre eje temático, con canciones que en sus letras se refieren abierta y explícitamente a la muerte o la evocan desde un enfoque metafórico. Sus intérpretes son The Cowboy Junkies, Emily Jean White, Maria Joâo con Mario Laginha, Blind Lemon Jefferson, Helena Noguerra, Nick Cave con Kylie Minogue, Eels, Peter Gabriel, Steve Earle, Marissa Nadler y Sharon Van Etten.
En los anteriores programas de la serie, y así ocurrirá también esta noche, la emisión se abre y se cierra con versiones de Flirted With You All My Life, una desgarrada y conmovedora confesión del infortunado Vic Chesnutt, tetrapléjico a los dieciocho años a causa de un accidente y fatalmente desaparecido a los cuarenta y cinco cuando puso fin a su vida incapaz de soportar el infortunio y el sufrimiento de su breve y trágica existencia.
Dice la letra de la canción, en traducción aproximada:
Soy un hombre. Soy consciente de mí mismo. Y dondequiera que voy siempre estás ahí conmigo. He coqueteado contigo toda mi vida. Incluso te besé una o dos veces. Y hasta el día de hoy juro que fue agradable. Pero claramente no estaba listo.
Cuando tocaste a una amiga mía pensé que perdería la cabeza, pero descubrí con el tiempo que realmente no estaba listo, no, no. Oh, muerte. Oh, muerte. Oh, muerte, claramente no estoy listo. Oh, muerte, me atormentas, diezmas a mis seres queridos. Búrlate de mí con tu dulce alivio. Eres cruel y constante.
Cuando mi madre estaba enferma de cáncer luchó, pero luego sucumbió a él. Pero la hiciste rogar por ello. Señor Jesús, por favor, estoy listo. Oh, muerte. Oh, muerte. Oh, muerte, claramente no estoy listo, no, no. Oh, muerte. Oh, muerte. Oh, muerte, claramente no estoy listo, no, no.
Imagen: Gustav Klimt. Muerte y vida. 1908-1915
La vida pertenece a los vivos
martes, 2 de diciembre de 2025
ENCUENTRO CON LA MUERTE
Esta semana llegamos a la segunda y penúltima entrega de la breve serie que desde hace siete días os estamos ofreciendo con la muerte como eje central tanto en la vertiente literaria como en la musical del espacio. En el primero de estos dos ámbitos, el protagonismo recae en Vivir con nuestros muertos, un muy interesante libro de la rabina francesa Delphine Horvilleur, en el que, sobre la base de su profundo conocimiento de la tradición hebrea y partiendo de la experiencia que deriva del ejercicio de su magisterio espiritual, construye un apasionante ensayo, poblado de muy valiosas, atinadas y lúcidas reflexiones sobre el impacto de la muerte en las vidas de quienes aún sobrevivimos. Un libro espléndido, luminoso pese a lo aparentemente sombrío de su tema principal, con el que su autora pretende alejar el tabú que sobre la muerte impera en nuestras sociedades, que la ocultan, la disimulan, la rodean de eufemismos, la condenan, en definitiva, a ese silencio que Horvilleur busca quebrar con sus palabras.
Unas palabras que hablan del dolor, de la incredulidad, del miedo, de la desesperación, de la aceptación, del coraje, de la resignación, de la tristeza, del asombro, de la perplejidad, de la rebeldía, de la negación, de la ira, que, en mayor o menor medida, acompañan a la muerte cuando comparece en nuestras vidas. Unas palabras, además, bellísimas, engarzadas en una escritura precisa, de léxico muy rico, rebosante de erudición pero a la vez sencilla y hasta pedagógica, radiante y vital, llena de un muy acusado humor que rebaja la solemnidad de los temas tratados, rezumando sensibilidad, inteligencia, empatía y ternura, muy conscientemente pensada para lectores no especializados. La prosa, que hibrida géneros (relato autobiográfico, prédica pastoral y ensayo sobre el judaísmo) oscila entre el tono coloquial de anécdotas, chistes o escenas desopilantes en velatorios, y las abundantes manifestaciones de una muy alta cultura, con constantes profundizaciones etimológicas, pormenorizados análisis de las tradiciones y rituales hebreos y referencias a películas, canciones y obras literarias que la escritora, con talento e inteligencia, engarza, a través de metáforas inspiradas y vínculos muy sugestivos, con los distintos asuntos analizados. De ese muy esclarecedor texto he elegido una treintena de fragmentos para completar el ciclo entero, diez de los cuales forman parte de la emisión de esta noche.
Como acompañamiento musical a las inspiradas palabras de la escritora francesa, he escogido otras tantas canciones que, como es obvio, tienen también un muy perceptible tono fúnebre, bien porque abierta, directa y literalmente nos hablan del funesto adiós a la vida, bien porque en sus letras la muerte comparece en algunos de sus sentidos simbólicos y metafóricos, como la desaparición, la partida o la pérdida. Los tres programas del ciclo se abren y se cierran con sendas versiones de un mismo tema, el desgarrador y, pese a ello, bellísimo Flirted With You All My Life, del infortunado Vic Chesnutt. Chesnutt, fallecido con cuarenta y cinco años, padeció, en su corta vida, una existencia difícil, marcada por la tetraplejia en la que lo sumió un accidente de tráfico a los dieciocho años y coronada por un suicidio en la Navidad de 2009, cuya última causa, más que probable, estaba en las dolencias físicas y espirituales derivadas de su estado. Su música, sin embargo, es magnífica y, en concreto el tema elegido como apertura y cierre de las tres emisiones, emocionante y estremecedor. Los responsables de esta mortuoria aunque espléndida banda sonora son Lotte Kestner, Coldplay, Luciana Souza con Oscar Castro-Neves, Henri Salvador, Eric Clapton, Tony Childs, Ane Brun, Antony and The Johnsons, Rosie Thomas y Brigth Eyes.
Imagen: Fotograma de El séptimo sello, película dirigida por Ingmar Bergman en 1957
Encuentro con la muerte
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