…VENUS AS A BOY
Como continuación de la emisión de hace siete días, dedicada al erotismo contemplado desde una perspectiva femenina, Buscando leones en las nubes os ofrece esta semana una versión complementaria del mismo asunto, partiendo esta vez (aunque no del todo, no al cien por cien) de un enfoque masculino. Mantengo, como podéis observar, el guiño björkiano en la denominación del programa, por entender que refleja de un modo acertado la ambigüedad, la intensa confusión, el delicioso desconcierto que tantas veces acompañan al juego erótico.
En la vertiente literaria del programa, he escogido una serie de poemas, escritos por hombres, que tienen como centro a la sexualidad, al amor carnal, al erotismo, a los placeres del sexo, a la intimidad amorosa.
Todos los versos pertenecen a un libro esencial, que os recomiendo muy vivamente, titulado Antología de la poesía erótica española e hispanoamericana, que en edición de Pedro Provencio presenta la Biblioteca Edaf de la editorial del mismo nombre. El libro, que se publicó en 2003, es una maravilla, intenso y desbordante, muy instructivo y conmovedor, deslumbrante, repleto de informaciones pero también de emoción, de belleza. Tras un breve pero esclarecedor prólogo, Pedro Provencio, poeta él mismo y crítico literario, selecciona centenares de poemas en nuestra lengua, desde la Edad Media y el Renacimiento hasta la contemporaneidad más actual (hay autores nacidos en 1960), en una muestra completísima de los más encendidos y apasionados versos amorosos de nuestra tradición literaria. Imposible mencionar aquí los más de doscientos cincuenta autores antologados, los cerca de quinientos poemas escogidos; quedaos tan sólo con la referencia del libro (de consulta obligada si la poesía erótica os interesa, si os interesa la poesía, a secas; aunque, permitidme el chiste fácil, no es ‘a secas’ la expresión más adecuada para tal temática) y con los once poetas (algunos muy explícitos y atrevidos, otros algo más recatados y elípticos) que recogí para el programa: Eduardo Lizalde, Luis García Montero, José María Parreño, Mario Benedetti, Tomás Segovia, José Agustín Goytisolo, Jaime Gil de Biedma, Roberto Fernández Retamar, Juan Gelman, Antonio Martínez Sarrión y Pedro Shimose.
El tono normalmente adusto y grave, una cierta rotundidad en la expresión, la desvergonzada osadía que se asocia habitualmente al tratamiento masculino de las cuestiones amorosas, he querido compensarlos en el programa con música interpretada por mujeres -en solitario o al frente de algún grupo- en una sucesión de canciones envolventes, sutiles, íntimas, algo atmosféricas (algunas rozando peligrosamente el chill-out, un género que detesto) que me han parecido las más idóneas para recrear un clima de sensualidad y delicia muy acorde con los placenteros territorios del erotismo. Hemos escuchado así a Zero 7, Fous de la mer, Etro Anime, Sweet Coffee, Pauline London, Randy Crawford, The Dining Rooms, Morcheeba, Jazzamor, Zero Nöel y The Thievery Corporation.
Nuestra ya habitual sección de vídeos os ofrece un par de piezas excelentes directamente relacionadas con el motivo central de la emisión. La primera, una reliquia, el Je t’aime... moi non plus, en una grabación de hace cuarenta años, del 69 (¡ejem!), con una jovencísima y muy guapa Jane Birkin y un también joven pero irremisiblemente feo, ya entonces, aunque atractivo, Serge Gainsbourg. Una delicia. La segunda es la intensa Sexual healing, un clásico de Marvin Gaye, en una versión, algo menos tórrida que la original, grabada en directo (con no demasiada calidad) en algún festejo más o menos hollywoodiense (la entrega de los Grammys correspondientes a 1983: podéis encontrar entre el público, si os fijáis, a un Elton John con canotier; así se quedó calvo: no se destocaba ni en los saraos).
Venus as a boy








