martes, 21 de abril de 2009

UNA MODESTA PROPOSICIÓN: MÁS BESOS

The future needs a big kiss, cantan los irlandeses U2 en su último disco. Pues bien, nos sumamos a su propuesta y cerramos esta semana la serie iniciada el lunes pasado: más besos en Buscando leones en las nubes. Besos musicales en las canciones de Billie Holiday, Sixpence none the richer, Simone y The Romantic jazz trio, Julie London, Carmen Consoli, Des’ree, Ben Christophers, Delbert McClinton, Malia, Cesaria Evora, Alicia Keys y Jackson Browne. Besos literarios en los textos de Pedro Salinas, Catulo, Eduardo Fraile, Pablo Neruda, Liu Dabai, José Agustín Goytisolo, Abelardo Linares, Gabriela Mistral, Ada Salas, Vicente Aleixandre, Amalia Bautista y Julio Cortázar.

En la ya acostumbrada sección de vídeos volvemos al cine. Os dejo tres vídeos con las discutibles treinta mejores escenas de besos de la historia cinematográfica, seleccionadas por una anónima contribuyente de YouTube. Para darle emoción al asunto, veréis primero los clasificados entre los puestos 30 y 21; a continuación, los que ocupan las posiciones 20 al 11; y para finalizar los diez primeros. El fondo musical de todos ellos, el Kissing you de Des’ree que estaba en la banda sonora de la película Romeo y Julieta.

Y para cerrar, un muy ilustrativo aforismo del maestro Pittigrilli que invita a la prudencia: El amor es un beso, dos besos, tres besos, cuatro besos, tres besos, dos besos, un beso. Simplemente genial.










Besos y más besos

martes, 14 de abril de 2009

BESOS

Finalizado mi muy abnegado retiro cartujo retorno a la normalidad henchido de energía e ilusión (debiérais comprenderlo: han sido casi quince días de paciente y esforzada espera). Y para contrapesar tantas ganas postergadas, tanto sacrificio y tanta reserva (bueno, en realidad no he sufrido tanto: he estado en Gabón... de modo que, más allá de mis supuestas penalidades, probablemente dentro de algunas semanas habrá un monográfico con excelente música gabonesa y sugestivos textos sobre el interesante país ecuatorial), os propongo, como comienzo del trimestre, un par de programas expansivos y primaverales, floridos y relucientes, esplendorosos y vitalistas. En ambos, en el de ayer y en el que se emitirá el lunes próximo, la trama de Buscando leones en las nubes gira sobre los besos (he ahí un tema acorde a la estación; yo no comparto la idea de T.S. Elliot: abril, para mí, no es el mes más cruel). En esta primera emisión he leído, dividido artificialmente en ocho fragmentos que permitieran intercalar diversas músicas, el poema Besos, de Tomás Segovia, el cual, por cierto, se puede encontrar en internet en la propia voz del autor.

Para la parte musical del programa he seleccionado algunas canciones en las que los besos son protagonistas, bien de manera explícita, como en piezas como Bésame mucho, Cada beijo o Kissing, bien de un modo más tangencial e indirecto, como en A thousand kisses deep, esa profunda (en todos los sentidos) maravilla (Y a veces, cuando la noche es lenta, los desgraciados y los mansos reunimos nuestros corazones y nos vamos a mil besos de profundidad). Los intérpretes de tan preciosas canciones fueron Leonard Cohen, Diana Krall, Tony Desare, Bebel Gilberto, George Michael, Joan Osborne, el grupo Bliss y Eddi Reader.

Os dejo algunos vídeos relacionados con el motivo central del programa, los besos, pero con una perspectiva cinematográfica, tan querida siempre en Buscando leones en las nubes. Varios besos de cine y una recopilación final. Los besos: el intenso, desgarrador, enfebrecido, salvaje de Duelo al sol; el apasionado de De aquí a la eternidad; el tristísimo, para mí -y esperanzador también-, de Lost in translation (que tendréis que ver soportando un delirante interludio en el que una variante de alienígena descerebrado pretende interpretar -provisto, al parecer, de una especie de audífono que debió pertenecer a Darth Vader, por seguir en territorio cinematográfico- el sentido de los susurros que emite el personaje de Bill Murray); y el delicado y entrañable, poético, de Amélie. La recopilación: la muy tierna y algo lacrimógena, pero aun así bellísima, secuencia final de Cinema paradiso, tan emotiva y conmovedora.














Besos

jueves, 2 de abril de 2009

RECOGIMIENTO Y MEDITACIÓN CUARESMALES (MÁS O MENOS)

Con la llegada de las vacaciones de Semana Santa Buscando leones en las nubes interrumpe sus emisiones y quien esto escribe desaparece de la ‘vida pública’ durante casi quince días para entregarse a la austeridad cuaresmal y al ascético aislamiento del mundo. Para paliar los sin duda nocivos efectos que nuestra ausencia provocará en los más asiduos seguidores del programa os dejo hoy, como alimento espiritual (permitidme el exceso) para esta breve temporada de recogimiento y meditación, dos emisiones, las que hacían los números 99 y 101 de nuestra ya larga historia. En ambos casos se trata de programas recopilatorios nacidos bajo el influjo de la llegada y celebración de nuestro primer centenario. (No ‘cuelgo’ aquí el programa 100, configurado a partir de la presencia y las colaboraciones de amigos y seguidores de Buscando leones en las nubes, porque sus deficiencias técnicas lo hacen literalmente impresentable).

En la primera de las emisiones recogí algunos de los textos literarios y de las canciones más tristes, más delicados, más intimistas, más melancólicos de esas nuestras cien primeras ediciones. Noventa y nueve sueños algo tristes, titulé el programa -jugando con una frase de Adolfo García Ortega que yo mismo glosaba en la despedida de la emisión-, en el que se recogen canciones de Natalie Merchant, Madredeus, Air, Coleman Hawkins, Rokia Traoré, Portishead, Djavan, Ornella Vanoni, Tori Amos, Tete Montoliu y Carla Bruni. Fijaos en el no tan sorprendente hecho -interpreto que es algo más que una casualidad- de que Natalie Merchant y Madredeus aparezcan tanto en esta selección personal de los más representativos artistas de los cien primeros programas como en la que vosotros mismos habéis confeccionado (años después) para el número doscientos. Parece evidente que Buscando leones en las nubes se ha constituido ya, en efecto, en una especie de comunidad de intereses, de valores, de espíritus, de afectos… En la parte literaria los fragmentos escogidos los escribieron José María Riera de Leyva, Gustavo Martín Garzo, Benjamín Prado, Pascal Quignard, Pablo D´Ors, Antonio Muñoz Molina, Niall Williams, Ricardo Piglia, Pedro Ugarte, Irene Papas y José Luis Sampedro.

En el segundo de los programas los criterios de selección fueron otros. Ciento un atisbos de felicidad llamé a la emisión, ya que, decantándome por la versión más entusiasta y optimista de Buscando leones en las nubes, presenté algunos textos -también recogidos de entre los radiados en los primeros cien programas- levemente irónicos, con un sutil sentido del humor, que inducen a la reflexión mientras provocan una sonrisa. Textos escritos por Fulgencio Argüelles, José María Parreño, Juan Villoro, Jesús Pardo, Susana Gerte Doblón, Sergi Pàmies, Giacomo Leopardi, Justo Navarro, Marcos Ordóñez, Dulce Chacón, Julio Ramón Ribeyro y José Carlos Llop. La música que acompañó la lectura de los brevísimos fragmentos literarios, en muchos casos casi aforismos, también se caracterizó por un espíritu festivo y alegre, expansivo y feliz, y la interpretaron Fun Lovin´ Criminals, Baaba Maal, Van Morrison, Margareth Menezes, James, Lloyd Cole and the Commotions, Buena Vista Social Club, Morcheeba, Touré Kunda, Diana Krall, Bruce Springsteen y Marisa Monte con Arnaldo Antunes y Carlinhos Brown en el proyecto Tribalistas.

Os dejo un par de vídeos, uno por programa, con dos canciones representativas, en cierto modo, de la esencia de cada uno de ellos. En el primero, que corresponde al Buscando leones en las nubes más triste, la excepcional Beth Gibbons, al frente de Portishead, interpreta en directo Sour times, una de las muchísimas maravillas del álbum Dummy, una auténtica obra maestra del grupo de Brístol. En el segundo, que ilustra el Buscando leones en las nubes más efervescente y eufórico, dos manifestaciones (en realidad se trata de dos vídeos) del Já sei namorar de Tribalistas: una popular y callejera, muy entrañable, en la que ciudadanos anónimos cantan y bailan esta especie de himno que celebra la vida, el amor, la gente, al lado de Marisa Monte, Carlinhos Brown y Arnaldo Antunes; y otra, grabada en estudio, en la que los protagonistas son sólo los tres artistas brasileños.

Desde el riguroso desierto (ved fotografía; es verdad que el árido espacio, cruel e interminable, excesivo, áspero, polvoriento e inhóspito, no sale muy bien reflejado en la foto, pero a pesar de ello podéis imaginar sin dificultad la tierra sedienta, los raquíticos tallos de algunas pobres plantas mortecinas y secas, las nubes de arena ardiente, el horizonte infinito y desesperanzador), desde el severo retiro espiritual al que ya estaré llegando, pesaroso, cuando leáis estas líneas, y en el que no me cabrá otra que entregarme a los más despiadados ejercicios posibles de frugal contemplación, desde esta mi transitoria (y ejemplar) condición de anacoreta, apenas cubierto por un sucinto taparrabos (no tan sucinto: ha de tapar mis vergüenzas AL COMPLETO, pero, claro, no procede el que uno se vanaglorie en un espacio público como es el blog, en fin…) y alimentándome exclusivamente de langostas (como corresponde a un ermitaño), os deseo -a vosotros, seres afortunados que podéis sumergiros en los placeres del mundo y, ¡ay!, de la carne- unas muy felices vacaciones. Yo, entretanto, tristemente oraré en expiación por mis lamentables pecados.

(Noto ya, sufriente, cómo el inclemente sol quema mi piel, cómo me hundo en aguas transparentes y cálidas -espejismos atroces, comunes entre eremitas-, cómo la enjuta y desagradable carne de las langostas se aproxima a mi boca, cómo odaliscas de piel de ébano, con cuerpos perfectos -para hacer más exigente la tentación, más valiosa mi renuncia-, tenuemente velados por vaporosas gasas, perturban en sueños -¿en sueños?- mis propósitos de purificación… ¡¡¡y vosotros, mientras tanto, disfrutando con ‘mis’ misceláneas!!!... ¡¡¡cuán injusta es la vida!!!).










Noventa y nueve sueños algo tristes


Ciento un atisbos de felicidad

martes, 31 de marzo de 2009

FIN DE TRIMESTRE

El último programa de Buscando leones en las nubes por este trimestre se acoge al formato misceláneo, tan habitual en los diez años de nuestra emisión. Sin hilo conductor alguno os he ofrecido textos de Roberto Arlt, Rebecca West, John Lanchester, Susana Fortes, José Antonio Garriga Vela, Bernhard Schlink, William Maxwell, Anne-Marie Garat, Patrick Modiano, Philippe Claudel, Siri Hustvedt y Juana Salabert, entresacados de algunos libros que he leído más o menos recientemente. Ante la ausencia de un nexo temático en la emisión que me sirviera de excusa para la portada correspondiente a esta entrada del blog, he escogido un par de cuadros magníficos que a mi juicio podrían representar, en el ámbito pictórico, un cierto espíritu similar a aquel del que aspiramos a haceros partícipes en Buscando leones en las nubes: delicadeza, languidez, austeridad, elegancia, introspección, sosiego, sutileza, levedad, recogimiento, calidez, en definitiva, belleza. Una preciosa naturaleza muerta del genial y no suficientemente reconocido en España Ramón Gaya y otra, unas flores primorosas, del no menos magistral Giorgio Morandi, el gran clásico italiano.

En la parte musical del programa hemos escuchado canciones de algunos de los músicos de presencia habitual en Buscando leones en las nubes entrelazados con otros intérpretes que aparecen por primera vez, en una mezcla como siempre, a mi juicio, fascinante. Así, han sonado Marcio Faraco, Ayo, Nitin Sawhney con Ojos de Brujo, Anne Clark, Amadou y Mariam, Jacqui Naylor, Kathryn Williams con Neill MacColl, Anna Maria Jopek con Pat Metheny, Dengue Fever, Marianne Faithfull con Rufus Wainwright, Antony and the Johnsons y Yasmin Levy.

En la sección de videos dejo cuatro, correspondientes a un par de artistas debutantes en Buscando leones en las nubes, dos novedades sorprendentes y extraordinarias en nuestro programa. Por un lado, del algo misterioso grupo estadounidense/camboyano Dengue fever, podéis ver una versión bastante -como mínimo- peculiar de la hipnótica canción que os ofrezco en el programa, Sleepwalking through the Mekong, y también Seeing hands, otra muestra de la increíble voz de su vocalista principal, la exótica Chhom Nimol. Y para exotismos, los de Yasmin Levy, la cantante israelí, nacida en Jerusalén, que aúna el flamenco con la tradición musical judeo-española y que canta habitualmente en ladino. De ella os ofrezco un primer vídeo en el que interpreta La alegría y un segundo que contiene una sucesión algo cursi y relamida de imágenes de fabricación casera, obra de una anónima colaboradora de Youtube, que permite, no obstante, disfrutar de nuevo de la impresionante Una noche más que ha sonado en el programa.












Fin de trimestre

martes, 24 de marzo de 2009

... Y DOSCIENTOS UN LEONES ENTREVISTOS

Vuestra generosidad al enviarme propuestas musicales y literarias para completar el programa doscientos de los que lleva emitidos desde su inicio Buscando leones en las nubes, ha permitido confeccionar una emisión adicional, esta que hace la número doscientos uno y que se nutre también en su totalidad de vuestras aportaciones.

En el terreno literario, los textos leídos -todos muy interesantes- fueron escritos por Antoine de Saint-Exupéry, Aída Elena Párraga, Concepción Estevarena, Ángeles Mastretta, Bernhard Schlink, Alejandro Jodorowsky, Christiane Rochefort, Rainer María Rilke y Luis Cernuda. Las canciones, magníficas, las interpretaron Peter Gabriel, Damien Rice, Alphaville, Lucinda Williams, Eels, TV On The Radio, Huong Thanh con Richard Bona, Jacqui Naylor y Joe Hisaishi.

Quiero agradeceros a todos, una vez más, vuestra amabilísima colaboración. Me agrada mucho, además, que haya habido una tan notable afinidad de criterio entre vuestras sugerencias y el estilo, el tono dominante habitualmente en Buscando leones en las nubes, prueba evidente, a mi juicio, de que existe una auténtica comunidad de intereses, y aun de espíritu, como comentaba hace siete días, entre todos los oyentes del programa. Muchas gracias.

A lo largo de las próximas semanas iré dejando aquí un par de emisiones, también con un carácter misceláneo y variopinto, que salieron al aire hace algunos años para conmemorar nuestra llegada, entonces, al programa 100 de Buscando leones en las nubes. Os ofrezco ahora, igualmente, algunos vídeos de los artistas que habéis recomendado para la emisión de ayer y que son habituales de nuestro programa: la maravillosa Delicate, una belleza de Damien Rice; una particular y más bien anodina recreación en imágenes, para mí no demasiado interesante pero que permite escuchar íntegra la música original, del Love of the loveless, la preciosa canción de Eels; un concierto de Jacqui Naylor en el que interpreta Celebrate early and often, uno de los cortes de su estupendo último disco, You don’t know Jacq; y la magnética lectura que hace Anne Sexton de uno de sus poemas, All the pretty ones, mientras suena el Mercy Street de Peter Gabriel, basado en otro poema de la perturbadora poeta norteamericana. (Perturbadora poeta, torturada, depresiva, a la postre suicida, pero profunda, misteriosa, muy intensa, deslumbrante: la temporada próxima habrá un programa monográfico dedicado a Anne Sexton en Buscando leones en las nubes).











Doscientos un leones entrevistos

martes, 17 de marzo de 2009

DOSCIENTOS PASEOS POR LAS NUBES...

Esta semana Buscando leones en las nubes ha llegado a su emisión duocentésima. Doscientos programas en los que he intentado ofreceros una muestra de música variada y de calidad, aderezada con fragmentos literarios evocadores e inteligentes. Doscientos programas en los que han aparecido más de dos mil canciones pertenecientes a géneros, intérpretes, estilos y países muy distintos. Doscientos programas en los que he leído textos de orígenes, intención y planteamientos también muy heterogéneos. Doscientos programas con los que he querido apostar por un modelo de radio muy personal, muy singular, alejado de los parámetros en los que se mueven las emisoras más convencionales, a años luz de las radiofórmulas al uso (radiofórmula: voz no admitida por nuestra Real Academia, pero que sí recoge la Wikipedia; en consecuencia, la uso sin temor). Doscientos programas hechos con pasión, con entusiasmo, con ilusión, con la sola voluntad de compartir belleza, de transmitir la emoción y el interés que a mí mismo me suscitan libros y canciones.

Doscientos programas que no hubieran podido llevarse a cabo, que no hubieran tenido sentido sin vosotros, los oyentes (y desde hace cinco meses largos también los lectores de este blog) que desde casi nuestros inicios habéis hecho notar vuestra presencia. Y es por ello, como agradecimiento a vuestra cariñosa fidelidad, por lo que he querido que la emisión de esta semana, la edición del bicentenario de Buscando leones en las nubes, fuera realizada por todos nuestros seguidores. Tanto los textos como las canciones del programa de ayer fueron recomendaciones de los oyentes, propuestas por algunos de los más devotos amantes de Buscando leones en las nubes. Textos magníficos, muy intensos y sugestivos, y canciones preciosas, íntimas, deliciosas; contribuyendo a crear, unos y otras, una atmósfera muy tranquila y relajada, muy acorde a lo que ha sido -quizá- nuestra más evidente seña de identidad: el sosiego, el recogimiento, la placidez, la melancolía, la dulzura. Quiero agradeceros a todos, Víctor, Pilar, Kili, Marimar, Jara, Lola C., Lola E., Coté, Carlos, Rocío, Calín, Julia, María, Ítaca, Raquel, por supuesto Marisita, y algunos otros colaboradores anónimos, vuestra genial aportación (que ha dado para dos programas: la semana próxima el formato de Buscando leones en las nubes seguirá siendo el basado en la participación de la audiencia). Muy sinceramente, de corazón, gracias.

Las canciones que sonaron en la pasada noche fueron interpretadas por Natalie Merchant, Madredeus, Marianne Faithfull a dúo con Keith Richards, Luz Casal con Carlos Núñez, Van Morrison, Antony and the Johnsons, Miles Davis (en una pieza del inaugural y celebradísimo en estos días Kind of blue, con la colaboración de John Coltrane, Bill Evans, Paul Chambers, Jimmy Cobb y Cannonball Adderley), Stacey Kent y Bryan Ferry. Los textos fueron sobre todo poemas, pero también narraciones breves y fragmentos de relatos o ensayos, escritos por Wislawa Szymborska, Octavio Paz, Juan José Millás, Rosalía de Castro, James Salter, Mario Benedetti, Fernando Pessoa, Ángel González y Luis Alberto de Cuenca.

El que una de vuestras recomendaciones haya sido la cantante Natalie Merchant, la artista que más veces ha aparecido en Buscando leones en las nubes, aparte de llenarme de alegría, pues parece haberse dado una significativa afinidad de espíritus entre los oyentes más asiduos del programa (todos los intérpretes seleccionados por vosotros -salvo Luz Casal- ya habían salido en diversas emisiones), me permite completar una sección de vídeos dedicada íntegramente a su genial voz, a su enorme atractivo como cantante y como mujer. Os dejo 'sólo' (me entusiasma, si me dejo llevar hubiera 'colgado' aquí decenas de vídeos) tres actuaciones en directo en las que interpreta, respectivamente, Jealousy, Wonder y Carnival, tres auténticas maravillas, y un par de colaboraciones, Give them what they want, con Michael Stipe, y Red Rain, con el propio Michael Stipe y el autor de la canción, Peter Gabriel. (Por cierto, y a propósito de Natalie Merchant, dejadme hacer acto de contrición y reconocer aquí mi torpeza, porque, en antena, persistente y erróneamente, me obstino en pronunciar su nombre más o menos a la española [natalí mershán], en vez del sonido correcto [nátali mérchant]. Fijaos en la pronunciación de David Letterman (hay en Youtube algunos vídeos de ella en su programa) y no hagáis como yo; mi inglés -lo habréis comprobado más de una vez- es penoso, pero prometo corregirme en lo sucesivo).














Doscientos paseos por las nubes

miércoles, 11 de marzo de 2009


11 DE MARZO

Hoy se cumplen cinco años del salvaje atentado terrorista en la estación de Atocha. Pocos días después de aquel fatídico 11 de marzo, el lunes inmediatamente posterior, el 15 de marzo de 2004, en Buscando leones en las nubes, todavía impresionados por la brutalidad del acontecimiento, improvisamos un programa de homenaje a las víctimas. Fue una emisión austera y muy sencilla pero llena de emoción, narrada por mí al borde -casi- de las lágrimas, sobrecogido, con la voz temblorosa.

El espacio que habitualmente dedicamos a la lectura de fragmentos literarios lo ocuparon entonces las semblanzas de algunos de los muertos (pocas, las siete u ocho que podían encontrar acomodo en una hora de emisión). Eran retratos apresurados y fugaces, extraídos de los periódicos de esos días, que en dos pinceladas escasas daban cuenta de las vidas normales, de la cotidianidad nada excepcional de algunos seres anónimos, de un puñado de ciudadanos corrientes que vieron truncadas sus existencias por la irracionalidad terrorista. Francisco Peregil, Arturo Díaz, Luz Sánchez-Mellado, Pablo Guimón, Octavio Toledo, Guillaume Fourmont y Francisco Cantalapiedra fueron los periodistas que contaron breve e intensamente esas vidas. Las fotografías de las víctimas, recogidas de la página de internet opcionweb.com, encabezan esta entrada del blog, en un nuevo intento por mantener vivo su recuerdo.

Entreveradas con esas escuetas notas biográficas de algunos de los fallecidos sonaron unas delicadas y muy tristes piezas al piano (música desnuda, sin añadidos superfluos, mi ánimo pedía recogimiento, me sobraban las palabras) interpretadas por Keith Jarrett y seleccionadas de entre las muchas joyas que alberga su excepcional disco (en una obra en la que abundan las maravillas) The melody at night, with you. Os dejo aquí la grabación en vídeo de una de esas piezas, el I loves you Porgy cuyo espíritu, creo, se aviene de un modo muy adecuado con la intensa emoción del programa.




11 de marzo