martes, 14 de julio de 2015

 
SUSPIRAMOS POR UNA ISLA
 
La segunda emisión de Buscando leones en las nubes dedicada a las islas quiere acercarse a las muchas posibilidades metafóricas que ofrece la insularidad con una selección de textos y canciones que tienen al evocador accidente geográfico como protagonista. Y así, desde nuestra vertiente literaria y abandonando el enfoque poético que nos ocupó hace siete días, voy a ofreceros una muestra de textos extraídos de un número monográfico que en noviembre de 2009 dedicó a las islas la Revista de Occidente bajo el título La exuberancia del límite. Coordinado por Jorge Lozano (cuyo texto introductorio al libro acompaña a esta entrada), el interesante volumen recoge múltiples aproximaciones a nuestro tema principal, realizadas desde las Ciencias Naturales, la Historia, la Literatura, el Cine, la Economía, el Arte, la Geografía, la Mitología y hasta la Filosofía o la Semiótica. Jorge Lozano, Frank Lestrignant, Umberto Eco, Pedrag Matvejevic, Raul Brandâo, María Zambrano, Gilles Deleuze -en dos fragmentos consecutivos-, Louis Marin, Peter Sloterdijk, Andrés Sánchez Robayna, de nuevo Jorge Lozano y Guido Gozzano son los autores de los textos leídos.
 
Entre las sugestivas reflexiones suenan canciones, también con las islas como tema central tanto en su literalidad como, sobre todo, a partir de las numerosas sugerencias simbólicas que encierran: la soledad, el abandono amoroso, la promesa de felicidad, la vida libre, los paraísos soñados o la imposibilidad de las quimeras, entre otras muchas. Sus intérpretes son Patty Larkin, Adriana Calcanhoto, The Saw Doctors, Laurent Voulzy, Zizi Possi, Mindy Smith, Edoardo Bennato, Bonnie Tyler, Japan, Joan Baez, Cesaria Evora, Carla Bruni y This Mortal Coil.
 
 
La exuberancia del límite. Jorge Lozano
 
“Las islas se denominan así (insula) porque están in salo, en el mar”. Son palabras de San Isidoro de Sevilla, quien a continuación menciona “las más conocidas y de mayor extensión”: Britania, Tánatos, Thule, Las Orcadas, Scotia (Escocia), Gadis (Cádiz) y las Islas Afortunadas (...), “situadas en el océano, enfrente y a la izquierda de Mauritania, cercanas al Occidente de la misma y separadas ambas por el mar”:
 
Las Islas Afortunadas nos están indicando con su nombre que producen toda clase de bienes; es como si se las considerara felices y dichosas por la abundancia de sus frutos. De manera espontánea producen frutos los más preciados árboles; las cimas de las colinas se cubren de vides sin necesidad de plantarlas; en lugar de hierbas, nacen por doquier mieses y legumbres. De ahí el error de los gentiles y de los poetas paganos, según los cuales, por la fecundidad del suelo, aquellas islas eran el paraíso. (Etimologías)
 
San Isidoro pensaba que el Paraíso Terrenal estaba en Asia, y desde luego en una isla, como también mantendría más tarde, en el siglo VIII, Beda el Venerable, según una tradición existente ya en la Antigüedad grecorromana, que había imaginado un sinfín de islas paradisíacas, de los Campos Elíseos al Jardín de las Hespérides. Con estos antecedentes, no es de extrañar que muchos asocien las islas al Pecado Original.
 
Además, puesto que en ellas parece haber quedado incompleta la tarea, acometida por Yehová en el Génesis, de separar el agua de la tierra, se justifica también la definición que los diccionarios dan de las islas como espacios de naturaleza intermedia.
 
El mundo es una isla, dirá el geógrafo Estrabón, y al mismo tiempo cada isla es un mundo. Las islas pueden ser perdidas, maravillosas, fantásticas, desiertas, peregrinas, lugares del mito, de la utopía, del descubrimiento científico, de la soledad, del aislamiento, del exilio; bienaventuradas y funestas. Espacios de alteridad, recintos clausurados sin clausura. Islas-islas e islas continentes. Islas que a veces se convierten en penínsulas, o que se multiplican en archipiélagos –digamos de pasada que, como en otro lugar ha recordado Frank Lastringant, el autor que abre este número de Revista de Occidente, Archipiélago fue en un principio el nombre propio que designaba el Mar Egeo, “el mar primero”, “el mar principal”: por transformación semántica se pasa de un mar que tiene islas a un conjunto de islas en medio del mar. El prestigio de las islas, su aura mágica, el deseo de recuento y clasificación que provocan, justifica la importancia que los islarios (ampliamente tratados en esta monografía) tuvieron un tiempo en la cultura occidental. Una enciclopedia de lo conocido y lo desconocido, un artificio clasificatorio imprescindible al que recurren todo tipo de iconografías.
 
En la monografía que presentamos, que combina los enfoques y discursos de disciplinas como la geografía, la mitología, la semiótica, la historia, la economía, el arte o la filosofía, el lector verá surgir constantemente las oposiciones semióticas que se encuentran en la misma definición de isla: oposiciones entre lo continuo y lo discontinuo, lo conocido y lo desconocido, el dentro y el fuera, lo indefinido y la forma, inseparable de la existencia de bordes, confines, fronteras. La conciencia hipertrofiada de esos límites es tal vez la marca de la isla, lo que mejor consiente en definir la naturaleza, tan difícilmente desentrañable, de nuestro objeto. En las islas la exuberancia del límite contrastaría y se opondría a lo que no tiene límite, lo indefinido, lo indeterminado, lo infinito.

martes, 7 de julio de 2015

 
ISLA IGNORADA
 
Bienvenidos a esta primera edición de Buscando leones en las nubes del mes de julio, con la que iniciamos una serie de emisiones que no serán radiadas a través de las ondas radiofónicas convencionales y sólo podrán escucharse aquí, en nuestro blog. Y aprovechando las fechas veraniegas y el hecho, tantas veces glosado en nuestro espacio, de que el estío siempre resulta propicio para el viaje, para zarpar en busca de una quimera sólo posible bajo el calor del sol, entre el azul transparente de las aguas del mar, quiero ofreceros cuatro programas dedicados a las islas, esos lugares únicos que a menudo aparecen rodeados de un aura como mágica, y que siempre encierran la promesa -a la postre ilusoria- de una vida soñada, con su encanto paradisíaco, su incitación a disfrutar de una existencia primitiva, originaria, salvaje, primordial, rezumante de erotismo y sensualidad, de naturalidad y belleza, de intensidad y plenitud.
 
Las islas aparecerán así, pues, en estas emisiones, en su doble condición, metafórica y real, que permitirá la mención a leyendas y mitos, a poesía y misterio, a grandiosas epopeyas y modestas aventuras, pero igualmente a vertientes más íntimas, vinculadas a algunos aspectos esenciales de nuestra naturaleza: el ansia de libertad, la irresistible tentación del aislamiento y la soledad, la pulsión robinsoniana que casi todos nosotros llevamos dentro en mayor o menor medida, la atracción de la ruptura, de la huída, del “adiós a todo esto”, la difusa intuición del renacimiento y la utopía, el salvador abismo de la pasión y el amor infatigables, ilimitados, inacabables.
 
En este primer programa os presento, entre canciones centradas en ese sugerente universo insular (valga el oxímoron, significativa muestra de las oposiciones entre lo continuo y lo discontinuo, lo conocido y lo desconocido, el dentro y el fuera, lo indefinido y la forma, que, como ha señalado Jorge Lozano, reflejan las islas), una decena de poemas centrados en las islas, extraídos, en su mayor parte, de Cuaderno de las islas, un excelente libro de Andrés Sánchez Robayna, publicado hace años por la editorial Lumen, en el que el poeta canario recoge sus principales escritos sobre el tema y los acompaña de una muy sugestiva antología de poemas de la literatura española y universal que tienen las islas como protagonistas. Los versos seleccionados han sido escritos por Blaise Cendrars, Pedro García Cabrera, William Butler Yeats, Derek Walcott, Gloria Fuertes, Adam Zagajewski, Eugenio de Andrade, Dulce María Loynaz, Hilda Doolittle y el mencionado Constantino Cavafis.
 
Y entre ellos, la música emitida evoca también, como digo, el territorio, sobre todo simbólico, aunque también material, de las islas, en espléndidas canciones interpretadas por Bobby Vare, Cat Power, Christian Kjellvander, Carly Simon, Henry Salvador, Heather Nova, Chico Buarque, Emmylou Harris, New Musik y la brasileña Bïa.

martes, 30 de junio de 2015

 
UNA GOTA DE MERCURIO
 
Quienes pudisteis escuchar Buscando leones en las nubes hace siete días sabréis que las dos emisiones, la del lunes pasado y la de esta semana, se articulan sobre una misma lógica. He querido organizar ambos programas a partir de un conjunto de fragmentos literarios y piezas musicales cuyos respectivos autores e intérpretes son los mismos en cada una de las dos ediciones.
 
Con un enfoque en ambos casos teñido de melancolía y una atmósfera algo lánguida que rezuma aflicción y pesar, la propuesta aspira a interesaros, a haceros pensar y, por qué no, hasta a emocionaros y conmoveros con reflexiones que giran sobre el sinsentido de la vida, lo efímero del tiempo (una gota de mercurio que brilla en la palma de la mano y se escurre entre los dedos cada vez que intentas capturarla), lo absurdo de la existencia y la inutilidad de todo propósito u objetivo con los que aspiremos a guiar nuestro paso por el mundo.
 
Bob Dylan, Diana Krall, She & Him, Nick Mulvey, Annie Lennox, Catrin Finch con Seckou Keita, Karen Souza, Eric Clapton, ELE, Van Morrison con Mick Hucknall, Frazey Ford y Little Jimmy Scott (al que volvemos a homenajear con ocasión del primer aniversario de su muerte, y del que dejo una nueva muestra de su arte en una grabación en vivo de su interpretación del clásico de Simply Red, Holding back the years; aún recuerdo un magnífico concierto del entrañable cantante en Salamanca, hace un par de décadas... Descanse en paz), han puesto la banda sonora a la emisión.

Los fragmentos literarios han sido extraídos de sendas obras de Agota Kristof, Edward St. Aubyn, Richard Ford, Rafael Chirbes, Luis Landero, John Banville, Donna Tartt, José Antonio Garriga Vela, Bernardo Atxaga, Fulgencio Argüelles, Geoff Dyer e Ivo Andric.
 
Marcella, un óleo pintado en 1910 por Ernst Ludwig Kirchner, refleja con excepcional belleza este tedio existencial que está en el fondo de nuestra propuesta de esta semana.

martes, 23 de junio de 2015

 
UN DOLOR MATE
 
Buscando leones en las nubes se envuelve esta semana en un halo de tristeza para ofreceros una emisión un tanto singular que se plantea como una suerte de juego a desarrollar durante dos lunes consecutivos. Con un tono general algo melancólico y apesadumbrado tanto en textos como en música, he elegido, para completar estas dos ediciones del programa, una serie de fragmentos literarios y un conjunto de canciones cuyos autores e intérpretes respectivos serán los mismos en una y otra emisión.
 
Y así, doce escritores y otros tantos cantantes repetirán en el elenco de protagonistas de cada una de estas dos horas de radio, muy semejantes entre sí, presentadas, como de costumbre, por Alberto San Segundo, bajo el control técnico de Elena Villegas.
 
En la vertiente literaria del programa os ofrezco textos escritos por Agota Kristof, Edward St. Aubyn, Richard Ford, Rafael Chirbes, Luis Landero, John Banville, Donna Tartt, José Antonio Garriga Vela, Bernardo Atxaga, Fulgencio Argüelles, Geoff Dyer e Ivo Andric.
 
Entre ellos han sonado las canciones interpretadas por Bob Dylan, Diana Krall, She & Him, Nick Mulvey, Annie Lennox, Catrin Finch con Seckou Keita, Karen Souza, Eric Clapton, ELE, Van Morrison con Mick Hucknall, Frazey Ford y Little Jimmy Scott, con quien he querido terminar el programa en homenaje a su figura, al cumplirse el pasado 12 de junio el primer año de su muerte.

Un magnífico autorretrato de 1912 de Egon Schiele, ilustra nuestra entrada, en paralelo, con la angustia, la desolación y el espíritu torturado que son señas de identidad de la pintura del austríaco, con el dolor mate al que alude el título de nuestra edición de esta semana. Los cuadros de Schiele me han acompañado desde hace muchos años, reproducciones de sus obras se multiplican por las paredes y las estanterías de mi casa y aquí, en el blog de Buscando leones en las nubes, os he dejado más de una vez algunas muestras de su indiscutible y desesperanzada genialidad.
 

martes, 16 de junio de 2015

 
GERRY GOFFIN (Y CAROLE KING)
 
Buscando leones en las nubes os ofrece esta noche un programa muy especial, un homenaje a Gerry Goffin, el genial letrista muerto hace ahora un año, el 19 de junio de 2014. Junto con la que fue su mujer, Carole King (a la que también dedicaremos una emisión en temporadas venideras), formaron una de las parejas más prolíficas del panorama musical de la década de los sesenta, dejando para la historia de la música popular decenas de grandes éxitos, auténticos clásicos que hoy perduran en nuestra memoria y en infinidad de recreaciones actuales. Quince de ellos, tanto en sus primitivas interpretaciones como en versiones más modernas, pero todos compuestos por el dúo, y todos absolutamente vigentes, integran nuestra edición de esta semana que se complementa con algunos someros detalles biográficos de la excepcional pareja a partir de textos extraídos de sendos artículos de Fernando Navarro en El País, Luis Alemany y Pablo Gil en El Mundo, Álvaro Alonso en ABC, Héctor Sánchez en Efe Eme y Juan Rebenaque en Zona Musical.
 
Puede sorprender, quizá, que en un programa de homenaje a un escritor de canciones no se ofrezca ninguna de sus letras, pero es que desde mi adolescencia -cuando yo escuché las primeras composiciones de la pareja- tengo en mi memoria la música de muchos de estos espléndidos temas, siendo para mí los textos absolutamente irrelevantes. El sello Goffin & King aparecía, repetido, en numerosos discos de los que yo escuchaba entonces y es por ello que, celebrando a Goffin, me permito también revisitar mi primera juventud con algunos temas que aún suenan en mi memoria, más deudores de la capacidad compositiva de Carole King que de la brillantez como escritor de su marido. Son los casos de Going back, que en el programa os presento en la versión de los Byrds; Oh no, not my baby, recreado por los modernísimos She & Him; Hey girl en la voz de Billy Joel; I can't hear you no more, cantado por Helen Reddy; el magnífico Up on the roof, en la interpretación de James Taylor; Is this what I get for loving you, actualizado por Marianne Faithfull; It might as well rain until september, sonando como hace cincuenta años lo cantaba Bobby Vee; el intemporal clásico Will you still love me tomorrow, en la sobrecogedora versión de la malograda Amy Winehouse; So much love, también en el enfoque original de Ben E. King; (You make me feel like) a natural woman, que popularizó Aretha Franklin; la a lo largo de distintas generaciones muy escuchada The loco-motion, cantada esta vez por Dee Dee Sharp (aunque en mi recuerdo esté -desde hace treinta años- una jovencísima y muy guapa Kylie Minogue bailando al compás de su pegadizo estribillo); Some of your lovin', una de las varias recreaciones de los temas de la pareja que ha hecho Phil Collins; Smackwater Jack, en una fantástica interpretación de The Manhattan Transfer; Don't forget about me, con Dusty Springfield, una de las más asiduas “frecuentadoras” del universo musical de Goffin y King; y, por último, Some kind of wonderful, en donde he querido que compareciera la voz de la propia Carole King como cierre del programa.

martes, 9 de junio de 2015


Y YA NADA TIENE SENTIDO
 
Esta edición de Buscando leones en las nubes continúa con la pauta de las últimas semanas desenvolviéndose, por ello, a partir de un formato misceláneo hecho de canciones y textos de orígenes, enfoques, temáticas y planteamientos estilísticos muy diversos entre sí.
 
Así ocurre, sin duda, con las piezas musicales, que aunque participan de una atmósfera levemente folkie sólo tienen en común su belleza, su sensibilidad, su facilidad para tocar las fibras más emotivas de nuestras almas. Sharon Robinson, Robyn Hitchcock, Courtney Barnett, Marcio Faraco, Paola Turci (cuya relajada versión acústica de Io t’ameró lo stesso acompaña esta entrada), Neil Young, Cariad Harmon, Ben Watt, Hattie Briggs, Eels, Ná Ozetti con Zé Miguel Wisnik, Eric Clapton con Willie Nelson y Little Mae Risch son los intérpretes de las deliciosas canciones emitidas.
 
Y así sucede también en el caso de los fragmentos literarios escogidos, que comparten, sin embargo, su condición de profundas reflexiones sobre algunos de los más esenciales asuntos de nuestra vida: el sentido de la existencia -o con más razón su sinsentido-, el velocísimo fluir del tiempo y la inexorable extinción de todo lo que nos rodea, la dolorosa persistencia del recuerdo y la imposibilidad del olvido, la nostalgia de la infancia, el ansia de una vida soñada, la fecunda potencia del deseo, la melancólica memoria del amor siempre esquivo, siempre inalcanzable, siempre frustrado, la renuncia y la pérdida, la ominosa amenaza de la muerte... Todos estos temas afloran en los textos escritos por Nickolas Butler, Fernando Marías, Fiódor Dostoievski, Luis Landero, John Banville, Karl Ove Knausgård, Leonardo Padura, Javier Marías, John Williams, Richard Ford, Julian Barnes, Mitch Abbom y Martin Amis.
 
Y jugando con un verso de la bella canción de Paola Turci -Io t’ameró lo stesso, ti aspetterò, ti prenderò come un sorriso- os dejo, como hace siete días, una nueva imagen de Banksy. Waiting in vain es el título de uno de sus más representativos grafitis.

martes, 2 de junio de 2015

 
MAL DE AMORES
 
Esta semana volvemos al amor, nuestro tema favorito, el más recurrente y frecuentado en los muchos años de vida del programa. Sin embargo, esta noche, nuestro enfoque -a diferencia del planteamiento más abiertamente optimista de la mayor parte de nuestras emisiones sobre el asunto- recreará las manifestaciones más sombrías y apagadas, más oscuras y taciturnas del fenómeno amoroso.

Y así, los fragmentos literarios y las piezas musicales escogidos para acompañaros en los próximos sesenta minutos, nos hablarán de pérdida y de tristeza, del abandono y la aflicción y la sensación de carencia que conlleva, de los recuerdos del amor cuando éste es sólo pasado, de la espera y la desesperación, del aburrimiento y la rutina que trae la convivencia forzada, de las heridas y dolor que inflige a veces el amor, de la separación, del sufrimiento y el delirio, de la traición y el olvido y el rencor, del amor marchitado, del amor apagado, del amor que se desvanece, del amor para siempre perdido.

En la vertiente musical del programa han sonado Lana del Rey, Aude Henneville, Lyambiko, Alice Gerrard, Bïa, Dayna Kurtz, Perla Batalla, ELE, Natalie Prass, Diana Krall, Silje Nergaard, Ornella Vanoni y la británica Rumer.
 
Los textos leídos en la emisión han sido escritos por François de la Rochefoucauld, Pierre Lemaitre, Chimamanda Ngozi Adichie, Pablo D’Ors, Antonio Orejudo, Lucía Etxebarría, Taiye Selasie, Nicole Krauss, Luisa Castro, Sándor Marai, Deborah Einsenberg, Luisgé Martín y John Milton.
 
Un espléndido -como casi todos los suyos- grafiti de Banksy, Lovesick, ilustra esta entrada.