martes, 24 de mayo de 2022


CUANDO YO ESTUVE ENAMORADO 
 
La de hoy es la cuarta entrega de la serie de seis que durante otras tantas semanas os estamos ofreciendo en torno a un muy sugerente tema organizador, la felicidad, una emoción, o un sentimiento, que parece más cercano cuando, como ahora, la primavera nos rodea, y nos envuelve con la vitalidad floreciente, la desbordante energía, la entusiasta alegría y el deseo esperanzado que siempre conlleva. 

Esa excusa, la de la llegada de tan gozosa estación, es la que me ha llevado a espigar entre las páginas del número 272 de la revista Litoral, dedicado monográficamente a ese muy estimulante motivo, rastreando en él la presencia de textos, poemas, microrrelatos o aforismos que abordan el asunto en sus muy diversas facetas: la felicidad que deriva del amor, de la amistad, de los libros, de la música, de la comida, del sexo, la felicidad de la infancia, la de los lugares añorados, la del recuerdo, la de los sueños. 

En el caso de esta noche serán trece los pasajes seleccionados, poéticos en su mayor parte, en los que se recrean todas esas dimensiones del dichoso fenómeno. Sus autores son Marilyn Monroe, Fabián Vique, Mª Victoria Atencia, Gustavo Adolfo Bécquer, Raymond Carver, Rafael Espejo, Rogelio Echevarría, Raúl Brasca, Miriam Reyes, Boris A. Novak, Juan Manuel Romero, Maria Wine y Constantino Cavafis. 

Entre los interesantes y a menudo emotivos textos os ofrezco idéntico número de canciones, todas con la felicidad como eje central de sus letras, todas deliciosas y muy estimulantes, interpretadas por Rebecca Binnendyck, Clem Snide, Lisa Lauren, John y Fiona Prine, Ani diFranco, Asa, Bebel Gilberto, Anne Hvidsten, Doris Day, Julieta Venegas, Alyssa Bernal con Anthony Shay (que nos han ofrecido su peculiar recreación del Happy, de Pharrell Williams, de inclusión en cada espacio obligada por mi parte), Stacey Kent y Vinicius Cantuaria, el extraordinario músico brasileño responsable de una nueva versión de A felicidade, el inolvidable tema de Antônio Carlos Jobim cuya presencia en los seis programas de la serie me he impuesto como exigencia inexcusable para clausurar cada emisión. 

Imagen: Cerca de ti. Christian Schloe

Cuando yo estuve enamorado

martes, 17 de mayo de 2022


ESE MILAGRO EFÍMERO 

Hoy continuamos con nuestra serie monográfica dedicada a la felicidad, construida a partir del número 272 de la revista Litoral que con dicho título presentó, en diciembre de 2021, una amplia selección, de cerca de trescientas páginas y con más de ciento cincuenta textos, de poemas, microrrelatos, breves ensayos y aforismos dedicados a tan gozoso asunto, que, como de costumbre en la veterana cabecera malagueña, aparecen envueltos en infinidad de reproducciones de obras de arte, cuadros, fotografías o imágenes cinematográficas. 

Para completar la edición de esta semana he escogido trece de esos textos que giran sobre la dicha, “ese milagro efímero”, escritos por Pablo Neruda, Leopoldo Alas, Leopoldo Panero, Ángel Petisme, Francisco Bejarano, Gonzalo Rojas, Ángel Mora Casado, Sara Mesa, David Roas, Antonio Valle, Amalia Bautista, Jacinto Benavente y Raquel Lanseros. 

En paralelo a las palabras de los poetas, suenan las ilusionantes melodías de otros tantos intérpretes, músicos que, en sus canciones, celebran también la alegría de vivir, sin ocultar, en ocasiones, sus claroscuros. Como suele ser pauta común en nuestro programa, por la banda sonora desfilan destacados representantes de distintos géneros musicales -el pop, el country, el rock, el jazz, el soul, la música de raíz-, procedentes de territorios geográficos asimismo muy diversos: Estados Unidos e Inglaterra, siempre con un papel destacado en Buscando leones en las nubes, pero también Senegal, Francia o México, entre otros. Es el caso de Mark Laurent con Brenda Liddiard, The Beatles, Blossom Dearie, Youssou N’Dour, Richard Cheese, Julien Baker, Lyambiko, Shauna Sweeney, REM, ZAZ, Al Green, Ely Bruna y, para finalizar la emisión, Ella Fitzgerald, que canta A felicidade, el clásico que compuso en 1958 Antônio Carlos Jobim para formar parte de la banda sonora de la película Orfeo Negro.

Imagen: High Diver, de Andrew Baines.

 
Ese milagro efímero

martes, 10 de mayo de 2022


UN LEVE DESLIZARSE DE REMOS EN EL AGUA 

Hace siete días, abríamos aquí una serie, que se desarrollará en un total de seis entregas, en torno a un eje organizador, la felicidad, que, contagiados por la exultante primavera que, poco a poco, va imponiéndose por doquier, he querido que protagonizara los programas con su optimista presencia en textos y canciones. 

En relación con los primeros, la parte literaria del ciclo tiene como centro los poemas -también algún relato breve e incluso algunos aforismos- recogidos del número 272 de la revista Litoral, que, con idéntico título al de nuestra propuesta -La felicidad-, presenta centenar y medio de textos que constituyen otras tantas aproximaciones a la felicidad y sus motivos: la alegría, el placer, los encuentros, la paz, el buen tiempo, el amor, las caricias, la amistad, la risa, el humor, la música, el arte, la infancia, la naturaleza, el azul del océano en los mapas, como en aquel poema de Pedro Salinas, las nubes, los amantes y los colores vibrantes del paraíso, pero también esas noches donde el miste-rio y el silencio guardan sus felices arrebatos, tal y como recoge la propia editorial en su texto introductorio al magnífico volumen. 

En la presente emisión los poemas y fragmentos escogidos son obra de Phillip Levine, Víctor Botas, José Manuel Caballero Bonald, Ramiro Fonte, Rocío Acebal Doval, Antonio Manilla, Manuel Machado, Victor Hugo, Novalis, Francisco Brines, Gioconda Belli, Attilio Bertolucci y Jorge Teillier. 

Como complemento a la belleza de los versos, en la edición de hoy os ofrezco trece canciones que, de un modo u otro, cantan a la felicidad, a los raros instantes de vida plena, a la belleza del mundo, a la emoción del amor, a todo aquello por lo que la vida merece ser vivida. Sus intérpretes son Eric Bibb y The North Country Far con Danny Thompson, Lokua Kanza, Jacinta, Terry Jo Jenkins, Petula Clark, Tracy Chapman, Taylor Swift, Joyce Yuille, Sophie Zelmani, The Style Council, Macy Gray con Natalie Cole, Boyce Avenue (que nos han ofrecido una recreación del gran éxito Happy, de Pharrell Williams, en una presencia a la que me he obligado en la serie entera) y Claudine Longet que con su versión de A felicidade responde a la constricción que también me he impuesto de que todas las emisiones del ciclo se clausuren con distintos acercamientos al imperecedero clásico de Antônio Carlos Jobim.

La barca, un cuadro de 2020 de la salmantina Isabel Villar (imprescindible su exposición en el DA2 de Salamanca, recientemente clausurada), acompaña esta entrada.

Un leve deslizarse de remos en el agua

martes, 3 de mayo de 2022


AHÍ ESTÁ LA FELICIDAD 

Con la presente emisión damos comienzo a una nueva serie, que se prolongará durante mes y medio, en un total de seis entregas, que tendrá un eje central unificador, la felicidad; un tema muy oportuno teniendo en cuenta que, pese a las dificultades que nos asaltan desde tantos frentes, en las calles bulle ya la primavera y todo a nuestro alrededor -y en nuestras almas- es alegría y exaltación, ilusión y entusiasmo, esplendor y vitalidad, todo brilla y se renueva, todo es anhelo, esperanza y deseo, animación y contento. 

Para integrar la parte literaria del espacio recurro una vez más, y ya son muchas, a la magnífica revista Litoral, quizá la más destacada de la historia de la poesía española, con una larga trayectoria que se remonta a la generación del 27 y en la cual han encontrado acogida todos los grandes nombres de la literatura lírica de nuestro país. A finales del pasado 2021, la publicación malagueña llegó a su número 272 con un monográfico dedicado, precisamente, a la felicidad. El, como siempre, espléndido volumen, que alcanza los casi tres centenares de páginas, reúne más de 180 ilustraciones y unos 150 textos, entre poemas, artículos y microrrelatos, en una obra de cuya edición son responsables Lorenzo Saval, actual director de la revista, y Antonio Lafarque. Girando, como de costumbre en Litoral, en torno al arte y la literatura, la obra no desdeña las aproximaciones al cine, la música, la fotografía o el humor, y recoge capítulos sobre el venturoso sentimiento como “ser feliz”, “feliz antigüedad”, “el placer de vivir”, “la arcadia feliz”, “carpe diem”, “el instante que se va”, “almas dichosas”, “naturalmente feliz”, “beatus ille”, “la alegría”, “la terapia de la risa”, “humor feliz”, “ocho maneras de ser feliz”, “amor pleno”, “sexo feliz”, “placeres alimentarios”, “la felicidad de los libros”, “amigos felices”, “felicidad fantástica”, “felicidad maquinal”, “notas felices”, “alegres animales”, “la engañosa felicidad” y “entre penas y alegrías”, en un completo elenco, como puede apreciarse, de las múltiples maneras de acceder a pequeños -o grandes- paraísos cotidianos que los dioses han puesto al alcance de nosotros, los pobres, aunque a la postre afortunados, seres humanos. 

Casi la mitad de los textos recogidos en la revista -trece en la emisión de esta noche (escritos por Carlos Marzal, Aristóteles, Alfonso Brezmes, Eugenio Montale, Edith Södergran, Rocío Rojas-Marcos, Juan Bello Sánchez, Felipe Benítez Reyes, Juan de Dios García, Rubén Abella, Juan Manuel Bonet, Blaise Pascal y el inefable y siempre muy alegre Roberto Benigni)- aparecerán aquí en las seis ediciones del ciclo acompañados de sus consiguientes complementos musicales que, como no podía ser de otra forma, constituyen también espléndidos acercamientos al motivo principal de la serie. Canciones surgidas, como es habitual en Buscando leones en las nubes, de ámbitos muy diversos: jazz, rock, pop, country; y de entornos también diferentes: África, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, Francia, Brasil o España; canciones, como digo, que celebran la alegría de vivir, los momentos felices, los radiantes recuerdos de la infancia, los deseos satisfechos, la plenitud del amor, el placer de la amistad, el exultante fulgor del estío. Grandes temas interpretados en la presente emisión por Talk Talk, Françoise Hardy, Flora Martínez, Enzo Avitabile, Ben Harper, Miroca Paris, Eartha Kitt, Chris Isaak, Lana del Rey, Erin Boheme, The Blue Nile, Peggy Lee y Astrud Gilberto, la bella cantante de Salvador de Bahía, que hace unos días cumplió ochenta y dos años y que ahora pone fin al espacio con la interpretación “canónica” de A felicidade, el clásico de Antônio Carlos Jobim. Distintas versiones de la muy conocida bossa nova cerrarán cada una de las diversas entregas del ciclo, en una bien justificada reiteración, que se producirá también con otro significativo tema, el popular Happy de Pharrell Williams, que sonará igualmente en todos los programas de la serie en interpretaciones muy variadas.

 
Ahí está la felicidad

martes, 26 de abril de 2022


LA PALABRA GUERRA 

Anteayer, 24 de abril, se cumplieron dos meses del comienzo de la brutal invasión de Ucrania por parte de los ejércitos rusos, guiados por la insensata y despótica voluntad del tirano Putin. Tras este largo e insufrible tiempo, eterno para las indefensas víctimas de la agresión, la guerra sigue, y por ello quiero aprovechar esta fecha redonda, sesenta trágicos días, para ofreceros desde aquí un programa especial de homenaje al pueblo de Ucrania, a sus heroicos hombres que se enfrentan valientemente al implacable atacante, a sus ancianos, a sus mujeres y niños que, desprotegidos, siguen sufriendo las horribles consecuencias de la guerra. Para ello, en el programa os leo, íntegro, un breve artículo, espléndido como casi todos los suyos, del escritor y periodista argentino Martín Caparrós que, con el título La palabra guerra, se publicó en El País Semanal el pasado 11 de marzo de este mismo año. 

Quiero aclarar que mi propósito en la presente emisión no es proponer una reflexión sobre las causas, las razones, las ideas, los enfoques políticos, ideológicos, históricos, culturales o geoestratégicos de la guerra. Siendo admisibles tales análisis, y hasta indispensables para entender todas las dimensiones del conflicto, ahora la exigencia es otra: la cercanía, el apoyo, también la compasión, la solidaridad, el compromiso, siquiera moral y emocional, con el pueblo ucraniano inocente que sufre la destrucción y la muerte, el exilio y la pérdida. 

Debo señalar también, por tanto, que mi postura ante la guerra, ante las guerras, no es la de un pacifismo buenista. Mi “no a la guerra” es, más allá de una fórmula vacía y vanamente enfática, más allá de un postureo de señoritos acomodados que tranquilizan su conciencia con proclamas inanes que apuntalen la propia satisfacción, es, digo, por el contrario, una humilde opción voluntaria por situarme -lo sé, de un modo muy cómodo, desde la apacible tranquilidad de un hogar seguro y confortable- al lado de las víctimas. Comparto por ello el espíritu que impregna el texto de Caparrós: el rechazo frente a las guerras y frente al inhumano horror que provocan, pero, a la vez, la profunda convicción de que ante la tiranía, ante el terror, ante la brutalidad, ante la descarada violación de todas las leyes, tratados y principios internacionales, ante la ocupación del propio país, ante el asesinato de miles de seres inocentes, no hay más remedio que reaccionar, incluso, de ser necesario -y en esta ocasión, como, en el pasado, ante Hitler o Stalin o Milosevic o Bashar Ál-Assad, lo es-, con las armas en la mano, como, de manera ejemplar, está haciéndolo el pueblo ucranio. 

Para acompañar el inteligente y emotivo texto del escritor argentino he elegido una banda sonora constituida por canciones que expresan, también, en sus, a veces, explícitas letras, el repudio a las guerras. He huido conscientemente de las opciones previsibles, de los insulsos, bienintencionados y en el fondo hueros himnos pacifistas -el ya estomagante Imagine, por ejemplo, como cursi y sensiblero paradigma de todos ellos-. No quiero incurrir en obviedades, aborrezco los discursos predigeridos, el maniqueísmo simplista, los lemas insustanciales. Es evidente que detrás de cada una de las doce canciones escogidas hay (insisto, con frecuencia de manera ostensible) un “mensaje” antibelicista, fundamentalmente porque bastantes de ellas nacen vinculadas a sangrientos conflictos que conmocionaron las sociedades en las que surgen -Vietnam, las guerras mundiales-. No obstante, ni se trata de textos panfletarios ni, musicalmente, estamos ante los temas más consabidos, más fácilmente esperables, más convencionales. 

Sus intérpretes son The Police, 10.000 Maniacs, Jackson Browne, Alpha Blondy, Peter Gabriel, Ana Belén, Carrie Underwood, Bob Dylan, Robbie Robertson, Barry Mcguire, Secos & Molhados y Linda Ronstadt con Emmylou Harris, que cierran el espacio con 1917, la muy sensible canción -que aquí aparece en un terrorífico y desasosegante vídeo- “ambientada” en los sombríos escenarios de la Primera Guerra Mundial. 

Espero, en cualquier caso, que el programa pueda servir -aunque no sé de qué forma- para estimular vuestra sensibilidad frente al sufrimiento del pueblo ucraniano y para ayudar a paliarlo o aligerarlo.

(Foto: Reuters)

La palabra guerra

martes, 19 de abril de 2022


SOLO PALABRAS 

Bienvenidos una semana más a Buscando leones en las nubes que hoy sale al aire tras las dos semanas de vacaciones de Semana Santa. Alberto San Segundo, al frente del espacio, os saluda con alegría por el reencuentro y os invita a una espero que interesante selección de música y literatura, de acuerdo con la pauta habitual de nuestro programa. 

El próximo sábado, 23 de abril, se celebra en nuestra ciudad el Día del Libro, en lo que esperamos sea una vuelta ya estable a una definitiva normalidad, tras los altibajos que provocó la pandemia en las dos últimas temporadas. Con esta excusa, el Buscando leones en las nubes de esta semana está dedicado a las palabras, elemento esencial de la literatura, como es obvio, a partir de un artículo bellísimo publicado el pasado 20 de marzo en el diario El País por el escritor Manuel Vicent con el título de Solo palabras (el periódico madrileño escribe "solo" sin tilde, como recomienda actualmente la Real Academia; yo sigo prefiriendo la tilde de "toda la vida", aunque aquí respeto el título originario).

Convenientemente dividido, para acomodarlo a la rígida estructura de nuestro espacio, en doce fragmentos muy breves, el estimulante texto del valenciano sonará en mi lectura acompañado de otros tantos temas musicales, todos con el protagonismo central de las palabras. Las canciones están interpretadas por Norah Jones, Lhasa de Sela, Otis Redding, Diana Krall, Van Morrison, Sarah Vaughn, Raquel Tavares, Paolo Conte, Neil Young, The Avett Brothers, PJ Harvey y la deliciosa Natalie Merchant, una indiscutible favorita de Buscando leones en las nubes que ya protagonizó hace algunos años un par de programas monográficos en nuestro espacio y que cierra la emisión con su espléndida y muy triste I may know the word.

Imagen: Iván Fernández-Foter

Solo palabras

martes, 5 de abril de 2022


AUSENCIA 
 
Buscando leones en las nubes os presenta esta noche, en la última edición del espacio antes de las vacaciones de Semana Santa, la sexta y también postrera entrega del ciclo que desde finales de febrero os hemos ofrecido con el emergente género de los microrrelatos como núcleo central. 

Al igual que en las emisiones precedentes, voy a leeros textos pertenecientes a lo que se ha dado en llamar microficción, cuarto género narrativo o literatura hiperbreve, entre otras muchas denominaciones, algunos de cuyos más notables frecuentadores aparecen en dos recopilaciones magníficas, ambas en la editorial Montesinos, tituladas Ciempiés, publicada en 2006, y Los pescadores de perlas, de 2019. 

Con una edición a cargo de Neus Rotger y Fernando Valls, la primera de ellas, y Ginés S. Cutillas, la más reciente, las antologías recogen varios centenares de muestras del género debidas a autores españoles e hispanoamericanos. Ante la imposibilidad de ofreceros aquí siquiera un breve comentario sobre esta particular manifestación literaria, os remito a los prólogos de ambos libros para un mejor acercamiento y una mayor comprensión de sus postulados, propósitos, enfoques y planteamientos. Sirvan ahora, tan sólo, como somera orientación sobre las coordenadas en que se desenvuelve el género, estas palabras de una sus más destacadas representantes, la argentina Ana María Shua que, citada por Cutillas, fija sus límites geográficos de la siguiente manera: Al norte, el poema en prosa; al sur, el chiste; al este, el cuento corto; al oeste, el vasto país de los aforismos, reflexiones, sentencias morales. Del total de setenta y cinco narraciones breves ofrecidas en el conjunto del ciclo, hoy os he ofrecido catorce, debidas al genio de Guillermo Samperio, Raúl Brasca, Ana María Shua, Armando José Sequera, León Febres-Cordero, Harold Kremer, Juan Sabia, Juan Romagnoli, Carmela Greciet, David Roas, Fabián Vique, Carme Peire, Nélida Cañas y José Alberto García Avilés. 

Con la excusa, ya muy alejada en el tiempo, de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, tomé la decisión de ilustrar musicalmente la serie con la voz de cantantes femeninas, una por programa, que acompañarían mi lectura de los textos seleccionados. Así, en los espacios anteriores, han aparecido Madeleine Peyroux, Fatoumata Diawara, Ornella Vanoni, Rosemary Clooney e Ingrid St-Pierre, en un significativo ejemplo de la variedad de orígenes, estilos, personalidades y formas expresivas que caracterizan desde siempre las propuestas musicales de Buscando leones en las nubes. Abundando en esa heterogeneidad de la muestra, esta semana acudo a otro de nuestros inagotables viveros de buenas canciones, el Brasil, con una de sus artistas más internacionales, Marisa Monte. Con cincuenta y cuatro años ya, activa en los estudios y los escenarios desde hace treinta y cinco, los catorce temas escogidos representan lo mejor de su exitosa carrera. 

Con su mención me despido por este ya casi clausurado segundo trimestre del curso. Buscando leones en las nubes volverá a reencontrarse con vosotros el lunes 18 de abril. Pasad unas muy felices vacaciones. Adiós.

Ausencia