martes, 14 de abril de 2026
UNA FORMA DE LOCURA
Bienvenidos un trimestre más, el último por este curso 2025-2026, a Buscando leones en las nubes. Tras vuestras supongo que descansadas jornadas de vacaciones, celebro volver a encontraros aquí, un lunes más para escuchar mis nuevas propuestas de música y literatura.
A lo largo de la semana pasada mi actividad radiofónica y cultural, por llamarla así, ha girado en torno a un libro espléndido que ha centrado la emisión de mi otro espacio de Radio Universidad de Salamanca, Todos los libros un libro, así como dos actos en nuestra ciudad. En efecto, el pasado 8 de abril, mi programa de reseñas de lectura en la emisora universitaria se centró en Bibliotecaria, solterona y con gafas, un interesante libro, lleno de erudición, valiosas informaciones y humor, en el que su autor, Juan J. Alonso, examina cuarenta y una películas muy conocidas de la historia del cine (casi todas con más de cuatro décadas a sus espaldas) rastreando en ellas ciertos elementos “disonantes”, aspectos, relativos a escenas, diálogos o personajes que, por algún motivo, chirrían en títulos por otro lado magníficos del arte cinematográfico. Además, el pasado viernes, 10 de abril presenté ese libro junto con su autor en un evento que tuvo lugar en la Biblioteca de la Casa de las Conchas aquí, en Salamanca. Y, por fin, al día siguiente, el 11 de abril, celebramos un acto similar en la Librería Santos Ochoa de la ciudad.
El libro está publicado por la editorial Rema y vive, un pequeño sello asturiano, con un por ahora corto catálogo de libros de filosofía, historia y cine entre otros ámbitos temáticos. Entre sus publicaciones cuenta con tres pequeños cuadernos en los que se recogen cientos de frases -en su mayor parte muy conocidas y bastantes de ellas legendarias- extraídas, a partir del desbordante conocimiento y la apasionada cinefilia de sus responsables, de infinidad de películas. El camino a Innisfree. Frases filosóficas de cine; Impetuoso… ¡Homérico! Declaraciones de amor, noviazgos, bodas y matrimonios de cine; y Siempre tendremos París. Amor de cine.
Pues bien, siguiendo el impulso que supuso la reciente e intensa presencia entre nosotros del libro Bibliotecaria, solterona y con gafas, abro hoy aquí una serie, que constará de cuatro programas, en la que os leeré en torno a sesenta citas entresacadas de aquel último título, frases cinematográficas, pues, con el amor como motivo principal. En el caso de esta primera emisión, las películas a las que pertenecen los textos son Dos frescos en órbita, dirigida por Norman Panama; Las amistades peligrosas, de Stephen Frears; El apartamento, obra maestra de Billy Wilder; Abajo el amor, Peyton Reed; El bar Coyote, de Peter McNally; Fiebre del sábado noche, con la dirección a cargo de John Badham; Tienda de locos, de Charles Reiner; Una mujer para dos, del clásico Ernst Lubitsch; Sabrina, otra de las reconocibles películas de Billy Wilder; La cruda realidad, dirigida por Robert Luketic; otro clásico, Dos cabalgan juntos, uno de los muchos títulos mayores de John Ford; La ley de la horca, de Robert Wise; Jardines de piedra, la algo fallida cinta de Francis Ford Coppola; Cuando Harry encontró a Sally, uno de las obras mayores del desgraciada y recientemente fallecido Rob Reiner; y la anticipatoria Her, dirigida por Spike Jonze.
Debo hacer un par de advertencias previas. Por un lado, quiero hacer notar de antemano la dificultad por mi parte para trasladar algunas referencias dialogadas, en las que suenan diversas voces, lo que obligará al oyente a inferir las situaciones en las que se inscriben. En el mismo sentido, las frases aflorarán sin contexto exigiendo a quien escucha su deducción. Además, quiero apuntar que, girando sobre el tema monográfico del amor, con la emotividad, la pasión y a veces el dramatismo que conlleva, en los textos, las interpelaciones, las réplicas y las reflexiones recogidas hay, casi siempre, numerosas muestras de ironía y sarcasmo, mucho humor y abundancia de manifestaciones de incorrección política.
En la vertiente musical del espacio, esta semana voy a acompañar la lectura de los textos con canciones interpretadas por actores y actrices actuales, con presencia, en muchos casos, en las pantallas en nuestros días. Sus intérpretes son Scarlett Johansson, Jeremy Irons, Keira Knightley, Kevin Spacey, Milla Jovovich, Hugh Laurie, Michelle Pfeiffer, Timothée Chalamet con Monica Barbaro, Jessica Biel, Charlotte Gainsbourg, Gwyneth Paltrow con Babyface, Robert Downey Jr., Kim Basinger, Joaquín Phoenix con Reese Whitespoon y Leonor Waitling al frente de Marlango.
Una forma de locura
martes, 24 de marzo de 2026
COMO PAÍSES LEJANOS
“El tono que como sabéis quienes nos seguís habitualmente pretendo dar a las emisiones de Buscando leones en las nubes es intimista y relajado; aspiro a crear una atmósfera recogida y amable, sosegada y tranquila, que os permita disfrutar apaciblemente de una música y unos textos escogidos por su belleza, por su poder de sugestión, por su fuerza evocadora, por su capacidad de inducir a las ensoñaciones, por su potencialidad creativa, por la posibilidad que encierran de construir quimeras, modestas y algo evanescentes quimeras, esas que urdimos inconscientes cuando nos cruzamos en la calle con unos ojos cómplices, cuando recreamos el pasado en una copa de vino, cuando soñamos concentrados ante el mar, cuando se nos abre el mundo tras una página de un libro. Lo que os propongo es en cierto sentido, poniéndome pedante -lo cual he de admitir que no me cuesta demasiado esfuerzo-, un viaje espiritual, un recorrido mental (pero también físico, quiero que el sentimiento, que la emoción toque vuestros cuerpos) por los más atractivos territorios de vuestra inteligencia.”
Esta algo ampulosa declaración de principios encabezaba un programa de Buscando leones en las nubes radiado en febrero de 2012, hace ahora poco más de catorce años; un espacio que, por circunstancias personales y muy íntimas, ahora quiero recuperar como cierre a nuestras emisiones por este segundo trimestre del curso. En él, podréis escuchar mi lectura de los textos escritos por Felipe Benítez Reyes, Ricardo Menéndez Salmón, Edgar Telles Ribeiro, Antonio Orejudo, Francisco León, Deborah Eisenberg, Françoise Sagan, António Lobo Antunes, recientemente fallecido y al que dentro de algunas semanas dedicaremos varios programas de homenaje, Pedro García Montalvo, Luisgé Martín, Valeria Mazzuco y Julian Barnes.
Entre ellos sonarán estupendas canciones interpretadas por Lulu Gainsbourg a dúo con Scarlett Johansson, Shelby Lynne, Márcio Faraco, Marissa Nadler con Red Heroine, Fatoumata Diawara, Jacqui Naylor, Marisa Monte, Rosie Thomas, Jane Monheit, Kate Walsh, Damien Jurado y la germano-nigeriana Ayo.
Con su mención me despido por este trimestre y hasta dentro de tres semanas, exactamente hasta el próximo 13 de abril, una vez transcurridas las vacaciones de Semana Santa. Disfrutad de estos días de descanso.
Como países lejanos
martes, 17 de marzo de 2026
YA HABÍA EMPEZADO A OLVIDARLA
Mañana, 18 de marzo, dedicaré mi emisión de Todos los libros un libro, mi otro espacio en Radio Universidad de Salamanca, a La pregunta 7, el excelente libro de Richard Flanagan presentado en España hace unos meses. A finales de 2016, y con la ocasión de la publicación entonces en nuestro país de la anterior obra del muy interesante escritor australiano, tasmano más exactamente, de título El camino estrecho al norte profundo, ya había ofrecido, siempre en aquel programa, mi reseña de esa novela excepcional. Pocos meses después, exactamente en marzo de 2017, os propuse también aquí, en Buscando leones en las nubes, una entrega del espacio centrada en aquel libro. Una emisión que ahora recupero, con algunos cambios, movido por la relativa actualidad de Flanagan en estos días, a causa tanto de la novedad editorial que representa La pregunta 7, como del muy reciente estreno de una miniserie, El camino estrecho, basada en la anterior novela, la que protagoniza nuestro espacio de hoy.
En el medio de una dramática historia sobre la construcción de una línea férrea levantada por Japón en la Segunda Guerra Mundial, que debería unir -con intenciones bélicas- Bangkok, capital de Tailandia, entonces Siam, y Rangún, que lo es de Birmania, hoy Myanmar, atravesando centenares de kilómetros de intrincada selva, punteada por bloques de montaña y caudalosos ríos, en unas condiciones auténticamente inhumanas para los prisioneros encargados de la ardua tarea, verdaderos esclavos explotados hasta la muerte por sus captores, el escritor australiano inserta el conmovedor relato de un emotivo y apasionado amor vivido en su juventud por el personaje principal, Dorrigo Evans, que se enamorará de la mujer de su tío, la bella Amy, en una fugaz experiencia que marcará toda su vida y lo acompañará hasta su muerte. De entre los diversos frentes en los que se desenvuelve la trama del libro, os ofrezco ahora una selección de textos relativos, en su mayor parte, a esta historia amorosa.
Los cantantes responsables de los temas musicales, todos muy dulces y algo tristes, rezumando belleza y sensibilidad, que suenan entre las palabras de Flanagan son Angus y Julia Stone, Maria Taylor, Lianne La Havas, Nay Portela, Emiliana Torrini, Lisa Simone, Eve St. Jones, Joana Serrat, Grant-Lee Philips, Erin Bode, Van Morrison y Norah Jones.
Ya había empezado a olvidarla
martes, 10 de marzo de 2026
VIVO SOÑANDO
La clausura, a principios de febrero, de una exposición dedicada a Vinícius de Moraes ofrecida por el Museo de Arte de Río de Janeiro, en la que sus organizadores presentaron un extenso recorrido por la vida y la obra del polifacético artista brasileño, que, además de su carrera profesional como diplomático, se desempeñó con talento en los ámbitos de la música, la poesía o el teatro, me llevó a presentaros aquí, hace un par de semanas, un programa monográfico dedicado a sus poemas, doce de los cuales os leí, acompañados de otras tantas canciones, interpretadas por algunos grandes nombres de la música popular del Brasil.
El lunes pasado, y aprovechando los muchos vínculos con el homenajeado, traje aquí a otro legendario creador brasileño, Antônio Carlos Jobim, con quince de sus canciones entre las que se encontraban algunos clásicos inolvidables fruto de la fecunda colaboración entre ambos. Esta semana, en la segunda emisión de Buscando leones en las nubes consagrada al extraordinario músico, voy a ofreceros otras dieciséis composiciones del genial creador, en alguna de las cuales sobresale la participación como letrista de su compañero poeta.
En casi todos los casos estamos ante canciones que pese a moverse en un tono triste y doliente, suenan casi siempre optimistas y esperanzadas, y evocan, a mi juicio, aunque sea por defecto, un universo de felicidad en el que el amor reina por encima de los afanes cotidianos. Los temas, interpretados por Leila Pinheiro, Ana Caram, el Quarteto Morelenbaum, Johnny Alf, Mariana de Moraes, Adriana Calcanhoto, Ivan Lins, Eliane Elias, Carol Saboya, su genial colaborador Vinícius de Moraes, Paulinho Moska, Rosa Passos, Edu Lobo, María Bethania, Simone con Wagner Tiso y Maucha Adnet, aparecen entre breves fragmentos de sus propias letras, en las que la agridulce saudade propia de la bossa nova es también la principal protagonista.
Vivo soñando
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martes, 3 de marzo de 2026
AGUAS DE MARZO
Buscando leones en las nubes nos vuelve a conducir a Brasil tras la emisión de hace siete días dedicada de manera monográfica a Vinícius de Moraes, el multifacético creador carioca, de cuya dimensión poética os di cuenta entonces con la excusa de la reciente clausura de la exposición a él dedicada en el Museu do Arte de Río de Janeiro.
Esta semana y la que viene voy a centrar las dos emisiones del espacio en un artista, Antônio Carlos Jobim, compositor, cantante, guitarrista y pianista excepcional, muy vinculado a Vinícius de Moraes, responsables ambos de un gran número de temas clásicos de la música brasileña y universal. En 1956, hace ahora, pues, setenta años, los dos amigos, músico y poeta, coincidieron por primera vez en una obra teatral, Orfeu negro, que sería llevada al cine con éxito poco tiempo después. Su colaboración, con hitos indiscutibles como Garota de Ipanema, A felicidade, Água de beber, Insensatez, Eu sei que vou te amar o Chega de saudade, es una de las más fecundas de la historia de la música popular y, sin duda, la más representativa de la bossa nova, siendo sus melodías universalmente reconocidas como emblema significativo de ese género y del país que lo vio nacer.
Por ello, y siguiendo el hilo de esa muy fértil asociación creativa, Buscando leones en las nubes dedicará esta breve serie a la figura deslumbrante del compositor que desde el terreno originario de la música de Brasil, tendió puentes hacia los dominios del jazz y dio a conocer al mundo, con decenas de creaciones legendarias, la maravilla de la música popular de su país. Con ligeros cambios, estas dos emisiones recuperan otras similares que ofrecí aquí hace casi quince años, cuando se cumplió el medio siglo de la deslumbrante aparición de La chica de Ipanema.
Una treintena larga de canciones de Jobim protagoniza las dos emisiones, interpretadas por destacados músicos brasileños y sonando entre breves fragmentos entresacados de las mismas letras de dichas piezas. Unos textos, rezumando tristeza y melancolía, repletos de intensas y apasionadas menciones al amor, debidos, en algunos casos, al propio Jobim, pero también, como no podía ser de otra manera, a su gran amigo y colega Vinícius de Moraes, entre otros creadores. En el caso de esta semana, los intérpretes invitados son Beleza, Mônica Salmaso con Paulo Bellinati, João y Astrud Gilberto con Stan Getz, Viviane de Farias, Lenine, Gal Costa, Roberta Sá, Nara Leão, el Quarteto Morelenbaum con Ryuchi Sakamoto, Flora Purim, Joâo Donato, Zé Renato, Sylvia Telles, Chico Buarque con Telma Costa y el propio Antônio Carlos Jobim con la colaboración de Elis Regina.
Aguas de marzo
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martes, 24 de febrero de 2026
OCURRE QUE ESTOY TRISTE
El pasado 3 de febrero se clausuró en el Museu de Arte do Río de Janeiro una exposición de y sobre Vinícius de Moraes, en la que su organizadores presentaron más de 300 piezas, entre manuscritos, fotografías históricas, vídeos, libros raros, carátulas de discos, objetos y documentos personales, instrumentos musicales, esculturas y obras de arte de artistas amigos de Vinícius, en una muestra que constituye un recorrido emocional y estético por la vida y obra de un artista polifacético, a partir de sus principales ejes creativos: música, poesía, teatro, artes visuales y las ciudades que marcaron su trayectoria. Con esa excusa voy a recuperar una emisión que hace veinte años, en marzo de 2006, dediqué en el programa al inclasificable creador, centrándome en una de las vertientes más destacadas de su actividad artística, la poética.
En la próxima hora -algo larga, pues los textos y las canciones nos desbordan- os leeré doce poemas de Vinícius de Moraes, casi todos con el amor como protagonista directo o tangencial, en su mayor parte entresacados de dos antologías del autor: Para vivir un gran amor. Crónicas y poemas, que con traducción de José Ángel Cilleruelo, publicó Mondadori en 2001; y la Antología poética de la editorial Visor que apareció en 2002 traducida por Vicente Araguas. Algunos de los poemas seleccionados, en versión española de César Conto, Angélica Vaz da Silva y Diego Casas Fernández, no pertenecen sin embargo a ninguna de esas recopilaciones.
Entre los versos sonarán preciosas canciones interpretadas por grandes figuras de la música brasileña; canciones delicadas, algo tristes, intimistas y sugerentes, alejadas, pues, en su melancolía, del tópico, más festivo y carnavalesco, con que siempre asociamos al inmenso, variado y heteróclito país sudamericano. Así, podréis escuchar a Márcio Faraco, Joyce, Djavan, Bebel Gilberto, Caetano Veloso, Zizi Possi, Marisa Monte, Gilberto Gil, Gal Costa, Vinícius Cantuaria, Adriana Calcanhoto y Chico Buarque de Holanda que cierra el programa con la hermosa tristeza de Olhos nos olhos.
Imagen: Retrato de Vinícius de Moraes. Candido Portinari. 1938
Ocurre que estoy triste
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martes, 17 de febrero de 2026
TODOS AMÁBAMOS A ALGUNA
Buscando leones en las nubes os ofrece hoy la tercera y última entrega de la serie dedicada, en las dos dimensiones del espacio, la literaria y la musical, a Las vírgenes suicidas, la primera novela del muy interesante escritor estadounidense Jeffrey Eugenides, y la también película de debut de la directora Sofia Coppola. Con la excusa del vigésimo quinto aniversario del estreno en España de la cinta de la hija del genial creador de El Padrino, hace unas semanas presenté en Todos los libros un libro, mi otro programa en Radio Universidad de Salamanca, una extensa reseña sobre sobre el motivo central de estas emisiones. Puede verse, escucharse y descargarse en el blog del espacio y en mi canal de YouTube.
Desde el primer punto de vista, el que atañe a la literatura, el programa lo componen doce fragmentos (la semana pasada fueron diez y la anterior otros once) de la novela, acompañados, en la sección musical del programa, de otras tantas canciones, recogidas de cuatro fuentes distintas: temas citados expresamente en el libro, piezas que suenan en el transcurso de la película, melodías entresacadas de la banda sonora creada expresamente para el filme, y canciones escogidas de entre los grandes éxitos de la época, los primeros años setenta. Sus intérpretes son The Carpenters, Simon & Garfunkel, Neil Young, Seals and Crofts, Bill Withers, David Bowie, Van Morrison, Tim Buckley, America, The Bee Gees, Elton John y Air, el dúo francés de pop electrónico, responsable de la banda sonora de la película de Sofia Coppola.
Las hermanas Lisbon tenían trece años (Cecilia), catorce (Lux), quince (Bonnie), dieciséis (Mary) y diecisiete (Therese). Eugenides nos presenta a las chicas el día en que Cecilia, la menor, lleva a cabo su primer -y si introduzco el ordinal, obviamente frustrado- intento de suicidio. Rescatada a tiempo de la bañera en que se ha cortado las venas, sobrevive y sus padres, siguiendo el consejo del psiquiatra al que consultan, deciden favorecer la integración social de unas niñas que, hasta ese momento, vivían atrapadas entre la severidad de sus progenitores, el estricto y férreo régimen de vida al que las someten y la difusa llamada, atrayente aunque imposible de obedecer por sus condicionamientos familiares, de un mundo exterior que apenas alcanzan a vislumbrar.
Fruto de esa nueva “política”, y una vez recuperada Cecilia, los Lisbon organizan una fiesta en su casa en la que, bajo rigurosas restricciones, las chicas puedan conocer a otros jóvenes del vecindario, muchos de ellos compañeros de estudios, con los que, sin embargo, su contacto se limitaba a un distante, reservado y esquivo trato escolar. Las inseguridades, la timidez, la inexperiencia adolescentes, el particular aislamiento de las chicas y el torpe apocamiento de los muchachos convierten el encuentro en un episodio incómodo, cargado de silencios, al que pondrá trágico fin la propia Cecilia, que, tras subir a su habitación inopinadamente, abandonando la fiesta, acabará con su vida saltando desde su ventana sobre las verjas del jardín.
A partir de este funesto y en apariencia inexplicable suceso inicial, se desarrolla toda la novela, en la que de continuo se entremezclan la descripción de la cotidianidad de las chicas y la de sus, a la vez, deslumbrados y perplejos, temerosos e hipnotizados admiradores juveniles; la revelación de los pormenores de la muy singular vida doméstica de los Lisbon; y, sobre todo, los apuntes, meros atisbos, especulaciones e inferencias sin apenas base real, hechas de rumores, suposiciones e interpretaciones no siempre fundadas, acerca del enigma insondable, del indescifrable secreto que encierran unas muchachas que se nos aparecen -a sus encandilados observadores y al lector- rodeadas de misterio e interrogantes y nimbadas de un aura de fatalidad.
Todos amábamos a alguna
martes, 10 de febrero de 2026
AHORA ELLAS YA NO SON MÁS QUE RECUERDOS
Esta semana Buscando leones en las nubes os ofrece la segunda entrega de la serie de tres dedicada, en literatura y música, a Las vírgenes suicidas, la novela de Jeffrey Eugenides, y la película homónima que dirigió Sofia Coppola en 1999, de cuyo estreno en España un año después, se cumplió el pasado 2025 el primer cuarto de siglo.
La magistral narración de Eugenides, más allá de su trama argumental, centrada en el suicidio de las cinco hermanas Lisbon y en la búsqueda, a medias fascinada a medias perpleja, de sus vecinos también adolescentes, de las posibles razones del trágico suceso, presenta algunos temas que inducen a la reflexión en el lector: el abismo indescifrable del suicidio adolescente y sus incomprensibles causas; el acercamiento a la complejidad y las tensiones de una adolescencia que se muestra como un explosivo cóctel de ilusión, desconcierto, inseguridad, deseo, atracción sexual, erotismo reprimido, fantasía y temor; el fracaso del modelo tradicional de familia, fuertemente conservador y dirigido a preservar la seguridad, la uniformidad, la estabilidad y el control, al precio -dramático en este caso- del aislamiento, la asfixia y la muerte; la fidedigna fotografía de la vida en el vecindario medio norteamericano, que con su promesa de bienestar, homogeneidad social y acogedora confortabilidad encubre la incomunicación, la represión, el miedo a la diferencia, el vacío existencial; el mito de la feminidad inaccesible; la dificultad de la memoria para revivir el pasado, una idea que se manifiesta de modo elocuente en el intento desesperado de los adultos de reconstruir, a partir de su “archivo” de objetos guardados, una realidad evanescente; la nostalgia y la pérdida de la inocencia; entre otros temas de una novela que deja en el lector, por su belleza y el tono melancólico que la impregna, una impresión inolvidable. Diez fragmentos significativos del libro integran la vertiente literaria del programa.
Entre ellos suenan otras tantas canciones, algunas de ellas citadas en la novela, otras presentes en la banda sonora de la película, junto con otras que los adolescentes de los primeros años setenta del pasado siglo, como los protagonistas de la novela y como yo mismo, escuchábamos arrebatados en nuestros hogares. Sus intérpretes son The Hollies, Al Green, 10cc, Carly Simon, Heart, The Eagles, John Denver, Don McLean, The Velvet Underground y Gilbert O’Sullivan con el clásico Alone again (naturally), central en un pasaje crucial del libro y presente también, en diferentes versiones, en la serie sobre la soledad que os ofrecí en Buscando leones en las nubes hace casi un año.
Ahora ellas ya no son más que recuerdos
martes, 3 de febrero de 2026
ESA CÁRCEL QUE ES SER CHICA
Buscando leones en las nubes os invita a disfrutar de una nueva propuesta del espacio, una emisión que es la primera de tres centradas en un libro y una película excelentes a los que hace unos meses dediqué un programa en Todos los libros un libro, mi otra colaboración con Radio Universidad de Salamanca. Se trata de Las vírgenes suicidas, la novela de 1993 de Jeffrey Eugenides, estadounidense de origen griego, trasladada a la gran pantalla en el año 1999 por Sofia Coppola, hija del creador de El Padrino y responsable de una controvertida trayectoria como realizadora. Un año después, en un 2000 del que acaba de cumplirse un cuarto de siglo, la película se estrenó en nuestro país, y ese redondo aniversario fue la excusa que justificó la presencia del libro y el filme entre mis recomendaciones literarias y, en general, culturales en el mencionado espacio.
Ahora quiero cerrar mi recordatorio -y homenaje y sugerencia- de Las vírgenes suicidas con una serie que, en lo literario, se completa con mi lectura de diversos fragmentos de la novela, un total de treinta y tres en el ciclo entero, con los que pretendo trasladaros no tanto su línea argumental, que, sin embargo, puede seguirse si escucháis con atención y continuidad los tres programas, como, sobre todo, su atmósfera de tristeza, exaltación, perplejidad y melancolía con la que el genio de Eugenides envuelve la historia de ilusión, desconcierto, inseguridad, deseo, atracción sexual, erotismo reprimido, fantasía y temor de los muchachos de un barrio de Detroit simultáneamente fascinados y aterrorizados por las cinco hermanas Lisbon, sus vecinas adolescentes de las que ya desde el comienzo de la narración conocemos sus dramáticos suicidios.
La novela se articula así en torno a la investigación -que se nutre, simultáneamente, de obsesión y encantamiento- de un grupo de adolescentes, los muchachos del entorno residencial en el que vivían las chicas Lisbon, los cuales, a través de recuerdos, rumores, objetos y testimonios, mediante un ejercicio de memoria colectiva, fragmentaria, incompleta y, en muchos casos, especulativa, intentan recomponer aquello que en su excitación, su ingenuidad, su desconcierto, su ignorancia y su inmadurez juveniles nunca lograron comprender del todo, el tentador misterio de sus extrañas, enigmáticas, raras, algo fantasmales y fascinantes vecinas.
En el libro hay muchas referencias a canciones de la época, los primeros años setenta del pasado siglo, algunas de las cuales se recogen en la película, junto a otras cuya presencia obedece a la probable decisión de su directora, siempre muy cuidadosa con la ambientación musical de sus cintas. Hay, además, una banda sonora, obra del grupo francés Air, creada expresamente para el filme. De estas tres fuentes he extraído los temas que van a completar los programas, acompañados de algunos otros que sin aparecer ni en la novela ni en su versión cinematográfica forman parte, sin embargo, como el resto de las canciones del ciclo, del fondo musical de mi propia adolescencia. En esta primera emisión suenan Cat Stevens, James Taylor, The Beatles, Janis Joplin, The Rolling Stones, Nick Drake, Janis Ian, Jim Croce, Carole King, Bread y el mencionado grupo Air con Playground love, el tema principal de la película.
Esa cárcel que es ser chica
martes, 27 de enero de 2026
LA SEÑORA MATILDE
En la emisión de esta semana os ofrezco mi lectura de una emotiva historia, un precioso relato escrito por la actriz y presentadora Itziar Miranda y publicado el pasado 4 de agosto de 2025 en el diario El País, dentro de la serie, de título Un amor de verano, en la que el periódico madrileño daba la oportunidad a diversos personajes públicos -Gioconda Belli, Isabel Coixet, Juan Diego Botto, Sergio Ramírez, Manuel Jabois, Sara Torres, Eduardo Madina, Leila Guerriero, Gabriel Rufián, Estaban González Pons, Miren Iza o Rita Maestre, entre otros muchos- de narrar alguna experiencia estival, real, ficticia o una mezcla de ellas, remarcable y digna de ser contada.
La pieza de Itziar Miranda, La señora Matilde, nos lleva a la infancia de su autora para presentarnos a una mujer discreta, paciente, silenciosa y entrañable, que dejó una impronta imborrable en la vida de la niña de entonces y en la mujer que es ahora la muy popular intérprete de Amar en tiempos revueltos y Amar es para siempre, las longevas series televisivas.
Entre las delicadas palabras del cuento de Miranda, van a sonar algunas canciones pertenecientes a discos que, en la mayor parte de los casos, se publicaron en este pasado 2025. Temas que, como de costumbre en nuestro espacio, se mueven en géneros muy distintos y proceden de ámbitos geográficos también variados, en una muestra más de la ecléctica propuesta musical que es una seña de identidad de Buscando leones en las nubes desde su primer programa en abril del año 2000. He aquí la cosmopolita lista de sus intérpretes: la británica Olivia Dean; el español Guitarricadelafuente; The Boo Boos, la fértil asociación de los estadounidenses Mark Oliver Everett, líder de Eels, y Kate Mattison; Thais Morell, brasileña de Curitiba; la turco-británica Karsu; los canadienses Patrick Watson y Charlotte Cardin; la libanesa Yasmine Hamdan; la californiana de padres indios Rupa, con The April Fishes; el grupo Noanda con Feven Yoseph, alemanes y etíope, respectivamente; los Oracle Sisters, un trío radicado en Francia formado por dos chicos, uno danés y otro de Irlanda del norte, y una chica finlandesa; Lagartijeando, la unión del argentino Matías Zundel con el dúo Minük, una colombiana y un sueco; y Cécile McLorin Salvant con June McDoom y Kate Davis, norteamericanas las tres aunque con orígenes francés y jamaicano respectivamente las dos primeras.
La señora Matilde
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martes, 20 de enero de 2026
SI FUERA CIERTO
La segunda edición de Buscando leones en las nubes dedicada a Ornella Vanoni como homenaje tras su reciente fallecimiento está integrada por quince de sus títulos más conocidos, entre los que se encuentran temas de diferentes épocas de su larga carrera de seis décadas, piezas de diversos géneros musicales, pop, jazz, creaciones de cantautores o versiones de estándares internacionales, en interpretaciones en solitario o acompañada por otros músicos, como Giampiero Scalamogna -Gepy- en la magnífica Più; Jovanotti, en la versión de Eu sei que vou te amar, de Tom Jobim, y Eliane Elias al piano y Randy Brecker a la trompeta que han participado en Canzone per te.
Antes de cada tema sonará mi lectura de breves fragmentos de sus letras, que no siendo propias, dibujan sin embargo un perfil con el que podemos identificar a la cantante: una mujer lúcida, inteligente, simultáneamente frágil y poderosa, sensible, vulnerable, irónica, sufriente pero digna, independiente, compleja, contradictoria y, sobre todo, extraordinariamente libre, que siempre se enfrenta a un amor hecho de encuentros y despedidas, de cicatrices, de desgarro, de riesgo y aventura, de naufragios y decepciones, de sensualidad y erotismo, de deseo y renuncias, de entrega y desencanto, de intensidad y euforia y cansancio y nostalgia.
Si fuera cierto
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martes, 13 de enero de 2026
UN INSTANTE SIN FIN
En esta primera emisión de 2026 Buscando leones en las nubes abre una serie de dos dedicadas a Ornella Vanoni, la gran cantante italiana, un auténtico icono cultural del país transalpino, que, como sabéis, falleció el pasado 21 de noviembre a los 91 años. Vanoni fue una inmensa artista, sofisticada, poliédrica, creativa, independiente, inquieta y curiosa, rebelde, sincera e irreverente, intensa, elegante, sensual, arrebatadoramente femenina, siendo durante seis décadas un referente inexcusable no solo de la canción popular italiana sino de la música en general.
Y a ello, a esa consideración de mito, de diva legendaria, ha contribuido en gran medida, aparte de su talento interpretativo, su voz única, su encanto personal y la acertada y exquisita elección de su repertorio, una condición que podríamos llamar camaleónica, una versatilidad que le ha permitido transitar con inteligencia, sensibilidad y acierto, por géneros diversos que van desde la canción de autor hasta el pop sofisticado, de la música melódica hasta el jazz y la bossa nova. Pese a no ser la autora de la mayoría de las letras de sus creaciones, tuvo la perspicacia y, sobre todo, el criterio y el buen gusto para escoger temas de grandes creadores y productores, italianos y extranjeros, y adecuarlos a su estilo, dejando en ellos su particular sello, tan reconocible.
Esta semana y la que viene, y con la triste ocasión de su muerte, nuestro espacio propone cerca de dos horas de su música en una selección de una treintena de sus canciones, la más populares y conocidas y también algunas no tan previsibles. En la confección de la antología he procurado que estuvieran representadas sus incursiones en diversos géneros, las diferentes etapas de su carrera, sus colaboraciones con otros músicos, sus interpretaciones, en duetos o tríos, con distintos cantantes y sus versiones de temas de éxito. Así, en esta primer programa aparecen, entre otros temas, la versión del Raindrops keep falling on my head, de Burt Bacharach, compositor al que Vanoni dedicó el álbum Sogni proibiti, los éxitos Senza paura, a dúo con Fiorella Mannoia; La voglia, la pazzia, con Vinicius de Moraes y Toquinho; E penso a te, con George Benson a la guitarra; o Nel cielo dei bar, en el que la voz de la cantante aparece arropada por el piano de Gil Evans, el saxo de Lee Konitz y el bajo de Ron Carter, un tema de otro álbum magnífico, Ornella &… Duetti, trii, quartetti, grabado con músicos de jazz.
La mayor parte de ellas se mueven en la más habitual pauta temática de sus canciones: las pasiones turbulentas, los amores clandestinos, el desamor, la infidelidad, el fracaso amoroso y la soledad, la desilusión y el paso del tiempo. Y la voz que nos canta y nos cuenta esas emociones, esos dramas cotidianos, esa necesidad y, a la vez, esa imposibilidad del amor, es la de una mujer que transmite sus sentimientos con dignidad, con desgarro contenido, con sinceridad, valentía y honestidad, con una suerte de melancolía existencial; una mujer fuerte, fatalista hasta cierto punto, pero madura, independiente y libre, en una reivindicación implícita de una feminidad consciente, lúcida y muy poderosa. Es por ello, para trasladaros de un modo más completo al universo de la cantante, por lo que su música suena entre breves fragmentos de la letra de cada una de las piezas elegidas.
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