EL ESTILO DEL MUNDO. UNA REALIDAD TRANSPARENTE
El segundo programa de Buscando de leones en las nubes dedicado a El estilo del mundo que ahora, en estos calurosos días de julio, recuperamos para el blog sigue moviéndose en los mismos parámetros que el primero de la serie, publicado hace algunas fechas: textos extraídos del magnífico libro de Vicente Verdú, y música cosmopolita y variada, acorde con el espíritu globalizador que impregna la realidad de nuestras sociedades en estos albores del siglo XXI.
Los fragmentos del libro de Verdú se desenvuelven en los ámbitos preferidos del autor: la disolución de las fronteras entre el poder político y el financiero; el potente, sinuoso y oculto imperio económico como una entidad superior, lamentablemente, a la muy tímida democracia; la profunda desigualdad del planeta; el auge de la vigilancia electrónica, del control informático y, en consecuencia, el estrechamiento de los límites de la libertad; la secular injusticia inherente al sistema multiplicada hasta el infinito; la desmesurada importancia de la imagen, de la televisión y de internet, hasta el punto de que no ya hay más realidad que la televisada; el zafio desarrollo de una, así llamada, cultura del espectáculo; la omnipresencia de las marcas, de manera que todo, universidades y museos, compañías de seguros y hospitales, autores, actores, deportistas, cada uno de nosotros en realidad, es ya una imagen de marca; el fin del artista creador y su progresiva suplantación por el ejecutivo, por el empresario, por el dinero, en suma; la transparencia de las carcasas de los ordenadores, de los edificios, de los relojes, de las blusas, de los tirantes del sujetador como emblema de la invisibilidad, de lo inalámbrico, de lo virtual, de lo inmaterial, signos todos de nuestro tiempo; el declive del hombre que corre en paralelo a la progresiva presencia de lo femenino en todos los espacios de la vida social, laboral e incluso familiar y personal...Tan profundos y complejos temas, tratados, no obstante, por Vicente Verdú con sus consabidas fluidez y amenidad, surgen arropados por algunas canciones muy conocidas en los cinco continentes, que describen también, por ello, por su universalidad, por su carácter global, nuestro mundo actual, y que suenan en voces, podríamos decir, desplazadas, sacadas de su contexto natural. Así, por ejemplo, el catalán Albert Plá hace una muy sui generis interpretación de un clásico de Lou Reed que ha titulado El lado más bestia de la vida; el ugandés Geoffrey Oryema ofrece una respetuosa versión del Suzanne de Leonard Cohen; los fraudulentos Benzedrine Monks of Santo Domonica simulan una seudo gregoriana recreación del Losing my religion de REM; King Changó inventa en clave venezolana el Englishman in New York de Sting; la hispano libanesa Najwa Nimri pone su seductora voz a una Garota de Ipanema de Tom Jobim peor que algunas de sus versiones clásicas aunque igualmente interesante; la israelí Noa y el magrebí Khaled juegan a dúo en el clásico de John Lennon Imagine; los japoneses Pizzicato five atacan con gracia el sesentero e intemporal Mais que nada de Sergio Mendes; el italiano Adriano Celentano borda el Stand by me de Ben E. King; y por último la brasileña Rita Lee paladea su dulce Minha vida a partir de otro clásico, el In my life de los Beatles.
En la sección de vídeos, y de nuevo en aras de la brevedad, os dejo una entrevista más con Vicente Verdú, esta vez una breve intervención suya en un programa radiofónico en relación con otro de sus libros más recientes.
El estilo del mundo. Una realidad transparente