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martes, 11 de octubre de 2022


UN ALMA VACÍA 
 
Buscando leones en las nubes va a dedicar el programa de esta semana, como hicimos hace siete días, a Marilyn Monroe, con la doble “justificación” del reciente estreno de Blonde, la película de Andrew Dominik basada en el libro del mismo título de Joyce Carol Oates, y del sexagésimo aniversario, que se cumplió el pasado cinco de agosto, de la triste, oscura, controvertida y no del todo aclarada muerte de su protagonista, Marilyn Monroe. En lo que quizá resulte un ejercicio de descarada autopromoción, os recomiendo ahora la lectura de mi completa reseña sobre la novela, presentada hace unas semanas en mi otro espacio en la emisora universitaria salmantina, Todos los libros un libro. Os propongo además la escucha de las dos emisiones que hace diez años dediqué a la estrella, aquí, en Buscando leones en las nubes, con la excusa entonces del medio siglo transcurrido desde su trágica desaparición. 

Para situar el programa de hoy diré tan sólo que a continuación voy a leeros una veintena de breves textos de la novela de Oates, reflexiones, en su mayor parte en la primera persona de su protagonista, que permiten una aproximación algo impresionista, difusa e incompleta en último término (la novela tiene más de novecientas páginas), a la personalidad, humana y artística, del gran icono del siglo XX. Entre ellos sonarán una serie de canciones interpretadas por la diva, algunas de ellas extraídas de las bandas sonoras de sus películas. Para cubrir íntegramente la extensión del espacio, los cinco últimos temas no pertenecen al muy corto repertorio de la estrella, sino que se corresponden con títulos y artistas citados en la novela. Sus intérpretes son Jo Stafford, Frank Sinatra, Deanna Durbin, Perry Como con las Fontane Sisters y Dinah Washington. En este último caso estamos además ante un clásico, Mood indigo, de muy relevante significado en la formidable aproximación que propone Oates a la intensa y compleja vida de la estrella.

 
Un alma vacía

martes, 4 de octubre de 2022


NO VOLVERÉ A ESTAR SOLA 

El programa de hoy, el primero de una serie de dos que se prolongará hasta dentro de siete días, surge con una doble excusa que lo justifica por razones de oportunidad. Como sin duda sabéis, pues los medios se hicieron eco de ello de un modo bien notorio, Netflix estrenó, el pasado 28 de septiembre, Blonde, la película de Andrew Dominik basada en la novela del mismo título de Joyce Carol Oates que recrea literariamente la vida de Marilyn Monroe, interpretada en la cinta por Ana de Armas. La legendaria e infortunada actriz está, también, de relativa actualidad pues hace un par de meses, el 5 de agosto, se cumplieron sesenta años de su muerte tras una corta vida llena de luces y sombras. Dos motivos, película y aniversario, suficientemente poderosos para que me haya decidido a dedicar otras tantas emisiones al mítico icono, no sólo cinematográfico, del siglo XX. 

Quiero resaltar, en estas forzosamente breves palabras introductorias, un par de cuestiones preliminares que pueden resultar de vuestro interés. Por un lado, quiero remitiros a mi reseña sobre el libro de Oates, emitida en mi otro espacio de Radio Universidad de Salamanca, Todos los libros un libro, hace cinco días, el 28 de septiembre. En el blog del programa, todosloslibrosunlibro.blogspot.com encontraréis un muy extenso y entusiasta análisis de la formidable novela de la norteamericana, esencial para conocer a fondo la figura de la aclamada estrella hollywoodiense. 

Por otro lado, y ya en lo que se refiere al enfoque, el planteamiento y la estructura de estos dos programas, quiero recordar que hace diez años, cuando se cumplía el medio siglo de la muerte de Marilyn, dediqué aquí otras dos emisiones al gran mito erótico de nuestra modernidad. En ellas os ofrecí casi treinta canciones interpretadas por la propia actriz; algunas extraídas de sus películas y conteniendo por tanto fragmentos de diálogos, otras en las que sonaba la voz de otros cantantes, y las más con sólo Marilyn como protagonista. Voy a mantener, en el caso de la serie que ahora empieza, aquella misma selección musical, aunque acrecida, esta vez, con, en cada espacio, tres o cuatro temas no cantados por la actriz pero que se citan expresamente -bien sea el título, bien sus intérpretes- en la novela comentada. En el caso de la presente emisión, los artistas invitados son, The Andrew Sisters, Bing Crosby y Duke Ellington con Rosemary Clooney, pareja, esta última, encargada de interpretar la pieza que cierra el programa, Mood indigo, con una significación especial en el texto novelístico, además de representar, a mi juicio, una reveladora visión del alma de la muy desgraciada actriz. Es por ello por lo que lo he elegido para clausurar ambas emisiones de la serie. 

Este significativo aumento en la banda sonora de ambos programas, en relación con los de hace una década, se debe a la menor extensión de los textos con los que esta noche compondré la vertiente literaria del espacio. Quienes nos sigáis habitualmente -y disfrutéis de una muy buena memoria- recordaréis que en las emisiones de entonces os había leído fragmentos de una peculiar biografía de nuestra invitada. Con el título de My story y el subtítulo de Memorias de Marilyn Monroe, la editorial Global Rhythm había publicado a finales de 2011 un libro muy interesante que recogía un relato biográfico, narrado por el genial guionista de Hollywood Ben Hecht, en el que este reelaboraba y daba forma “literaria” a la transcripción de numerosas horas de conversaciones con la diva. Escrito en la primera persona de Marilyn, el libro, magnífico, permitía oír la voz de la mujer, de la siempre niña, de la desvalida, de la inocente, de la indefensa Marilyn Monroe. 

En el caso de esta noche, en cambio, los textos, mucho más breves -de ahí, insisto, la necesidad de aumentar el número de piezas musicales para poder redondear la hora de programa-, están extraídos del propio libro de Joyce Carol Oates. De carácter fragmentario y casi aforístico, las reflexiones, puestas, en su mayor parte, en boca de la propia Marilyn, salpican la narración, lineal y continuada, de la estadounidense complementando el hilo argumental que da cuenta de los hechos -en lo sustancial, cronológico y más o menos objetivo- con una suerte de contrapunto subjetivo que permite acceder al sentir íntimo de la estrella y en el que podemos percibir la peculiar y exacerbada sensibilidad de la legendaria y deslumbrante mujer.

No volveré a estar sola

martes, 23 de octubre de 2012


MARILYN MONROE

Esta semana Buscando leones en las nubes centra su edición, como hace siete días, en torno a la figura de Marilyn Monroe, de cuya muerte se cumplieron cincuenta años el pasado cinco de agosto y cuya personalidad, humana y artística, queremos evocar aquí en una suerte de homenaje tardío, con más de dos meses de retraso. Para ello, entre canciones interpretadas por la diva, extraídas algunas de las bandas sonoras de sus películas, en el programa he leído fragmentos de una especie de peculiar autobiografía de la actriz.

My story. Memorias de Marilyn Monroe, publicado por Global Rhythm, está escrito a través de la primera persona de Marilyn, aunque en realidad su autor es el genial guionista de Hollywood Ben Hecht, que reestructuró y presentó bajo forma literaria el resultado de horas de conversaciones con el idolatrado y sin embargo sufriente icono universal. Son textos, los que podréis escuchar en esta emisión, en los que afloran algunos de los aspectos más relevantes de la vida de la infortunada actriz, el desvalimiento y la soledad, la permanente sensación de fracaso, los inicios de su carrera, las pruebas de selección, los malos tragos ante los peces gordos de la Meca del cine, el trato con los hombres, la controvertida vivencia de su condición de objeto sexual, el estrellato y el éxito. El recuerdo de la pobre huérfana, de la infeliz Norma Jeane, permea casi toda una exitosa trayectoria como icono universal que trasciende lo cinematográfico para alcanzar una dimensión legendaria -ese mito llamado Marilyn Monroe- y arroja un sombra de tristeza en las evocaciones de una mujer que, pese a tener la admiración, la entrega apasionada, el reconocimiento, el cariño y la devoción del mundo entero, siempre vio teñida su vida con una pátina de amargura y desolación.

Una de las fotos del gran Milton Greene que se incluyen en el libro -las excelentes fotografías que se recogen en el volumen constituyen una razón más que suficiente para inducir a su lectura- ilustra esta entrada, que se cierra con un vídeo con distintas imágenes de Marilyn, extraídas de noticieros, documentales, películas y actuaciones varias, con el fondo sonoro de Candle in the wind, la muy conocida canción que Elton John dedicó a la en el fondo, pese al brillo, desafortunada mujer.

Marilyn Monroe

martes, 16 de octubre de 2012


NORMA JEANE

El 5 de agosto pasado se cumplieron cincuenta años de la muerte de Marilyn Monroe. Con dos meses de retraso, pues hasta ahora no he tenido tiempo de ocuparme de ello, centrado en otras tareas profesionales y volcadas las emisiones de estas últimas semanas en otras “exigencias”, Buscando leones en las nubes va a dedicar un par de programas al gran mito erótico -aunque no sólo- del siglo XX. Para ello escucharemos, entre las dos emisiones, casi treinta canciones interpretadas por la propia actriz; algunas extraídas de sus películas y conteniendo por tanto fragmentos de diálogos, otras en las que suena la voz de otros artistas (Jane Mansfield o Yves Montand, por citar sólo dos), y las más con la propia Marilyn como exclusiva protagonista. En casi todas podemos percibir la peculiar y exacerbada sensibilidad de la legendaria y deslumbrante mujer, su dulzura, su ingenuidad -tan grande que a veces parece impostada-, su vulnerabilidad, su encanto.

Entre ellas el programa presenta fragmentos de una peculiar biografía de nuestra invitada. Con el título de My story y el subtítulo de Memorias de Marilyn Monroe, la editorial Global Rhythm publicó a finales de 2011 un libro muy interesante que recoge un relato biográfico, narrado por el genial guionista de Hollywood Ben Hecht, en el que éste reelabora y da forma “literaria” a la transcripción de numerosas horas de conversaciones con la diva. Escrito en la primera persona de Marilyn, el libro es magnífico y, más allá de que se note la mano del experto escritor (hay pasajes, como el ya muy conocido de los somníferos -que escucharéis en la edición de la semana próxima-, que parecen claramente construidos a posteriori con una finalidad efectista), suena a verdad, oímos la voz de la mujer, de la siempre niña, de la desvalida, de la inocente, de la indefensa Marilyn Monroe. Para completar la edición de esta semana he escogido pasajes en los que la que habla es aún Norma Jeane, la infeliz joven -que tan sólo en sus vagarosos sueños puede atisbar los fulgores de la fama y el estrellato que la rodearán en su vida futura- que deambula por orfanatos y familias de acogida; que en su radical soledad añora al mitificado padre nunca conocido y a la desapegada madre sólo apenas entrevista en los escasos momentos en que la enfermedad mental le permitía ocuparse de su hija; que soporta con dignidad su lamentable pobreza; que ve florecer su esplendorosa y precoz belleza entre adolescentes rijosos y adultos babeantes; que se casa, todavía adolescente, por escapar de la sordidez de su infancia; que, en definitiva, camina, quemando etapas, hacia su inexorable destino de mito, en el horizonte esa quimera llamada Marilyn Monroe.

El libro interesa, más allá de la presencia de estos dos ejes principales -en primer plano la intensidad de la vida de la propia actriz y, como en sordina, pero muy presente, el lúcido y muy ingenioso talento del escritor-, por la impresionante colección de fotos de Marilyn que lo ilustran (la mayoría muy conocidas y hasta emblemáticas, todas excepcionales) y que son debidas al talento artístico de Milton Greene, uno de los nombres clásicos de la fotografía hollywoodiense. En conjunto, continente y contenido, se trata de una edición formidable, un libro que da gusto leer, manejar, consultar, hojear.

Os dejo a continuación la breve reseña con la que la editorial presenta el volumen. En ella podréis encontrar una aproximación muy ilustrativa sobre el objeto del libro, un comentario sobre la compleja peripecia editorial que ha permitido que vea la luz, y tres apuntes someros sobre Marilyn, Hetch y Greene que os permitirán centrar mejor el propósito y el enfoque que guían la obra.

Marilyn Monroe protagoniza también, cómo no, el vídeo de esta semana. Diamonds are a girl's best friend es una pieza que forma parte de Los caballeros las prefieren rubias, el musical dirigido por Howard Hawks.


Sobre Marilyn Monroe se ha escrito mucho, tal vez demasiado; de hecho, apenas queda un rincón de su vida, su cuerpo o su muerte que no haya sido escrutado con lupas que mezclaban la admiración estupefacta con la falta de escrúpulos, la piedad con el bisturí inmisericorde. Esa montaña de papel es el pedestal de la figura mítica, pero también la losa que apaga la voz de un ser humano oscurecido por los focos. Esta obra es esa voz, o al menos todo lo que de ella nos ha quedado.

Ben Hecht, autor de relatos memorables y uno de los más grandes guionistas que ha dado Hollywood (aunque éste es un título que nunca quiso ostentar), fue todo oídos en 1954 para añadir puntuación y sintaxis a los recuerdos que la actriz iba desgranando desde el lado opuesto de una mesa. Esa delicadísima operación dio como resultado una obra maestra de la literatura fantasmal que conserva casi mágicamente el aroma y el sabor, la gracia y la melancolía, el ingenio y la ingenuidad de unas palabras nunca después repetidas. Porque aquí habla Norma Jeane, la niña que deambulaba entre orfanatos y adopciones, la muchacha que salió de una fábrica para vivir (como tantas otras) sueños de celuloide, la hembra que dejaba a su espalda un reguero de miradas lascivas. Y también habla Marilyn Monroe, la mujer que se abrió paso hacia una cumbre inesperada apartando a los tiburones del camino. Aquí percibimos su chispa, su inteligencia e incluso un eco verbal de su irresistible vibración erótica.

La pequeña odisea de este libro es tan fantasmagórica como su origen: por motivos jamás aclarados, el manuscrito dormitó en silencio y en lugar ignoto hasta 1974, cuando Milton Greene (fotógrafo de cabecera e íntimo amigo de Marilyn) decidió exhumarlo de sus cajones para publicar una primera versión donde no se consignaba la autoría de Hecht. Habrían de pasar treinta años más para que ésta fuese reconocida en una nueva edición, ésta ilustrada con 46 fotografías procedentes del archivo donde Greene custodiaba su «material más exclusivo». Nuestra edición incluye esas nuevas imágenes y recupera la espléndida traducción al castellano realizada en 1975 por Marta Pesarrodona.

Norma Jeane Baker (Los Ángeles 1926-1962) fue una joven de curvas voluptuosas, mirada ingenua y pícara sonrisa que logró volar hasta el firmamento convertida en Marilyn Monroe. Murió a los treinta y seis años por una enigmática sobredosis de drogas legales y desde entonces reposa junto a Cleopatra en el panteón del erotismo utópico.

Ben Hecht, el «Shakespeare de Hollywood» (Nueva York 1894-1964), escribió obras teatrales de gran éxito (entre ellas Primera plana), unos 35 volúmenes de muy variada naturaleza (novelas, cuentos, ensayos, memorias, etc.) y más de 70 guiones cinematográficos que le suministraron fama, dinero y todos los premios imaginables (Óscar incluido). Por su pluma pasaron películas tan «clásicas» como Scarface, Cumbres borrascosas, Lo que el viento se llevó, Adiós a las armas, Duelo al sol o Gilda, pero pensaba que el cine estaba envileciendo a la sociedad norteamericana y de paso mermaba su propio talento literario. Sea como fuere, en este libro hizo un magnífico trabajo.

Milton Greene (Nueva York 1922-Los Ángeles 1985) fue un fotógrafo especializado en modas y celebridades. La lista de notables que posaron frente a su cámara es agotadora, pero pasaría a la historia por las imágenes de Marilyn Monroe tomadas entre 1953 y 1957. Sus fotos aparecieron en revistas como Look, Life, Vogue o Harper’s Bazaar.

Norma Jeane