martes, 15 de junio de 2021


LAS FRONTERAS SE MUEVEN 

Esta semana continuamos con la segunda entrega de la serie de cuatro programas centrados en el libro África adentro, una extensa conversación entre dos periodistas, Alfonso Armada y Xavier Aldekoa, con una muy amplia experiencia en la a la vez compleja y fascinante realidad del inmenso continente africano. Publicado en la editorial 5W, que alude en su denominación a las cinco grandes preguntas -Who, what, when, where, why (Quién, qué, cuándo, dónde, por qué)- que constituyen el referente primordial de la profesión periodística, el pequeño volumen apareció en 2018, en el seno de una colección que recoge diálogos entre personajes de diferentes generaciones que intercambian sus opiniones sobre distintos temas muy relevantes en este convulso siglo XXI, aunque algo alejados del primer plano mediático. 

Alfonso Armada, el más veterano de los dos interlocutores, nacido en Vigo en 1958, es periodista -pero no solo, también ha publicado poesía y teatro- y cuenta con una amplia carrera en los medios, entre ellos El País y el ABC, en los que fue, respectivamente, corresponsal en África y en Nueva York. Su trayectoria como escritor incluye, sobre todo, un buen número de libros de “viajes”, de los cuales son sus Cuadernos africanos, que vieron la luz en 1999, los que han gozado de una mayor repercusión. Xavier Aldekoa, que, pese a su larga trayectoria viajera y periodística, no llega a los cuarenta años, es, además de colaborador habitual de La Vanguardia, autor de algunos libros imprescindibles sobre el continente negro, como Océano África, Hijos del Nilo o Indestructibles. En 2010, cuando se cumplieron los cincuenta años de la independencia de un gran número de países africanos, dediqué aquí dos programas al gozoso aniversario, con textos entresacados, precisamente, de algunos de sus reportajes periodísticos. 

En el caso de esta noche, la W seleccionada, la que corresponde a When, me permite recoger fragmentos del diálogo que ambos reporteros mantienen sobre uno de los más acuciantes problemas que aquejan a las sociedades africanas, el de las migraciones, internas y externas, que atraviesan el continente y que limitan las posibilidades sociales, profesionales y vitales de sus ciudadanos. 

Como sugerente, a mi juicio, complemento sonoro a la “fotografía” de la realidad que aflora tras las palabras de los periodistas, os ofrezco once temas, cada uno interpretado por un músico de un país diferente, que, aparte de su indudable belleza, permiten mostrar el extenso y variado mosaico de manifestaciones musicales que encierra una África también en este ámbito inabarcable. Así, podréis escuchar las canciones de podido escuchar las canciones de Rokia Traoré, cantante maliense; Youssou N’Dour, la gran figura de la música de Senegal; Dobet Gnahoré, de Costa de Marfil; el zimbabuense Oliver Mtukudzi; Faya Tess con Lokua Kanza, de la República Democrática del Congo; la hispano-sudanesa Rasha; Tarika, quizá el grupo más importante de Madagascar; Bidinte, que proviene de Guinea Bissau; Kaïssa, de Camerún; la prodigiosa Gigi Shibabaw, de Etiopía; y la bella y talentosa burundesa Khadja Nin.

Las fronteras se mueven

martes, 8 de junio de 2021


ÁFRICA ADENTRO 

Buscando leones en las nubes os invita al primero de los cuatro programas con los que nuestro espacio va a despedir el curso 2020-2021. Esta serie postrera de la actual temporada radiofónica, la vigésimo segunda en nuestra ya muy larga historia, se centrará en el continente africano y girará, en la vertiente vinculada a los textos, sobre un librito, publicado en 2018 con el título África adentro, en el que se recogen las conversaciones entre dos periodistas, muy buenos conocedores de la realidad africana, Xavier Aldekoa y Alfonso Armada. 

Hace ahora cuatro meses, presenté en el otro espacio que dirijo y realizo en Radio Universidad, Todos los libros un libro, una reseña del libro que protagonizará este breve ciclo africano. Entonces, y bajo el título de “Miscelánea de enero. Varios” os presentaba a sus autores, comentaba las peculiaridades del singular proyecto editorial que los cobijaba, el sello 5W, os daba a conocer algunas de sus interesantes publicaciones y, sobre todo, resumía los principales ejes en torno a los cuales se desarrollaba el largo diálogo entre los dos expertos en África. Os remito al blog del programa para completar esta ahora forzosamente breve presentación. 

Muy comprometidos con las realidades que analizan en sus publicaciones, los responsables de la editorial dejan claros sus “combativos” propósitos desde la rúbrica misma bajo la que se presentan. Y es que, en efecto, las cinco W a las que alude su nombre se refieren a Who, what, when, where, why (Quién, qué, cuándo, dónde, por qué), en una explícita declaración de principios: Las 5W son la base del reporterismo: preguntas que no admiten un sí o un no, sino una explicación

Así, de un modo congruente con el planteamiento general de la editorial, África adentro se organiza en cinco capítulos en cada uno de los cuales los dos interlocutores intercambian opiniones, experiencias, comentarios y anécdotas, sobre un gran número de sugerentes temas vinculados a las cinco antedichas cuestiones, siempre con el inmenso continente negro como referente final de la ilustrativa charla. Para la emisión de esta noche he escogido textos pertenecientes a la sección que afecta al What, que incluye reflexiones sobre el carácter de África como continente olvidado o silenciado, sobre el papel de las nuevas tecnologías en aquellas sociedades supuestamente primitivas, sobre los movimientos sociales emergentes, los retos globales, la ambivalente presencia de China, el cambio climático y la desertización, entre otros. 

Entre las palabras de Aldekoa y Armada sonarán, cómo no, una docena de espléndidos temas musicales, cada uno interpretado por un cantante o un grupo de un país diferente, en una muestra que no se pretende representativa pero que sí es un muy revelador ejemplo de la extraordinaria riqueza musical del continente, que hemos querido que estuviera presente en Buscando leones en las nubes desde nuestros inicios, ya, incluso, desde la sintonía que, lunes tras lunes, abre y despide las emisiones. Sus intérpretes son los Super Eagles de Gambia; la hipnótica Orchestra Baobab de Senegal; Oumou Sangaré, la gran dama de la música maliense; Ba Cissoko, de Guinea Conakry; Waldemar Bastos, uno de los más destacados representantes -sino el que más- de la canción angoleña; la misteriosa etíope Aster Aweke; Fatso, de Sudáfrica; la muy querida en Buscando leones en las nubes Souad Massi, argelina, a la que hemos podido escuchar con el acompañamiento de la voz de Rabah Khalfa; otro gran clásico africano, el marfileño Alpha Blondy y su muy popular reggae; Samite, de Uganda; Angelique Kidjo, otra diva del continente, de origen beninés; y Eneida Marta, que, desde Cabo Verde, clausura la emisión. 

África adentro

martes, 1 de junio de 2021


ESE PARPADEO INCESANTE 

Buscando leones en las nubes se ofrece a la audiencia un nuevo lunes con la atrevida y quizá demasiado pretenciosa intención de aportar a nuestra muy probablemente inexistente audiencia una hora de entretenimiento, sensibilidad, reflexión, amenidad y disfrute. 

En el caso de esta semana, la vertiente “libresca” del programa lo es doblemente pues hoy ponemos fin a la serie, que se ha extendido durante tres semanas, centrada en un pequeño ensayo sobre los libros y la lectura. Se trata, como ya conoceréis nuestros seguidores habituales, de Leer contra la nada, un estimulante librito de Antonio Basanta que publicó en 2017 la siempre magnífica editorial Siruela. 

En el espacio de hoy, podréis escuchar mi lectura de una docena de citas del libro, algunas debidas al propio Basanta y otras escritas por diferentes ensayistas y pensadores como Gianni Rodari, Clive Staples Lewis, Lionel Trilling, Agnès Desarthe, Gustavo Martín Garzo, Alberto Manguel, Daniel Cassany e Ewan Clayton. 

Entre ellas sonarán otras tantas canciones, todas con ese tono íntimo y delicado con el que quiero caracterizar la propuesta sonora de nuestro espacio, siendo sus intérpretes Matt Berninger, Stephan Altman y Julien Baker, The Weather Station, Carla Thomas, Sona Jobarteh, Jane Monheit, Waxahatchee, Om Kalsoum, Lana del Rey, Malika Ayane, Julien Baker, que repite, Joyce y las muy dulces y elegantes Les Soeurs Boulay, unas de nuestras cantantes canadienses favoritas. 


Hace algunos años, tuve la oportunidad de visitar una exposición que, sobre el cerebro humano, se celebraba en el maravilloso Museo de Historia Natural de Londres, en ese coqueto y señorial barrio de Kensington, tan cercano al lugar en el que Peter Pan, Wendy, los niños y las hadas seguirán viajando al País de Nunca Jamás. 

En la sala que cerraba dicha muestra, y a gran tamaño, se mostraba la reproducción de un cerebro humano. Sobre él, un conjunto de focos iluminaba las zonas que cerebralmente entraban en actividad según uno desempeñara cada una de las tareas que, ordenadas a la perfección, se registraban en un panel adosado a una de las paredes del recinto. 

Delante de cada una de las acciones propuestas había un botón de color que, al pulsarse, hacía que los focos, que sobrevolaban la reproducción de aquel cerebro, iluminasen tal o cual zona cerebral productora de inteligencia, de las cincuenta y nueve que, de manera exacta, lo componían. 

Sorprendido, inquieto e interesado comencé a desvelar el juego. Y así comprobé que cinco, de las cincuenta y nueve áreas conectadas con la producción de inteligencia, entraban en actividad al ver un programa de televisión. (¿Será por ello que en televisión una flor no huela nunca? ¿O que el más suculento programa sobre cocina jamás sea capaz de generarnos el menor apetito?). Cuarenta y dos áreas se encendieron al accionar yo el botón que decía escuchar música. 

Por unos instantes dudé en pulsar el que, a medio camino de las actividades propuestas, señalaba la lectura de textos literarios. Pero al final, como casi siempre en mi vida, pudo en mí más la curiosidad y, con cierto temor, lo presioné. 

El espectáculo que entonces presencié aún me conmueve. La totalidad de los focos se encendieron, iniciando a su vez un febril parpadeo, queriendo mostrar así que en ese preciso momento, en el instante mismo de leer, todo nuestro cerebro entra en ebullición. 

Y es que, en un texto literario, claro que las flores huelen, exhalando hasta la más sutil y delicada fragancia. Y las comidas apetecen, como aquellas inolvidables meriendas repletas de mermeladas, pastel de carne, galletas de jengibre y gaseosa que los Jorge, Jack, Dolly y Lucy paladeaban en los relatos de Enid Blyton que me iniciaron como lector. Los mismos que llevo prendidos en mi memoria, en el rincón donde estalla la luz de aquellos lejanos, y sin embargo tan presentes, veranos de mi infancia y adolescencia. 

Ese parpadeo incesante, ese bullir imparable de nuestros cerebros es el feliz resultado del mejor de los encuentros con la lectura. El rebrotar de un mundo interior, del que somos cómplices, demiurgos; donde —por medio de quien las ha escrito— las palabras se vuelven revelaciones, destellos, cadencias. Antonio Basanta

 
Ese parpadeo incesante

martes, 25 de mayo de 2021


Y SU VIDA SE VOLVIÓ SUEÑO 

Esta semana os ofrecemos la segunda emisión de la serie de tres dedicada a los libros que comenzamos hace siete días y que ahora continuamos manteniendo el mismo núcleo central que hila los tres programas, que no es otro que Leer contra la nada, el estupendo libro de Antonio Basanta en el que se defienden, de un modo apasionado y ameno, las muchas virtudes de la lectura, en una muy atrayente aproximación a las diferentes vertientes del fenómeno lector. 

En su sugerente ensayo, el autor se vale de continuo de citas y referencias de poetas, ensayistas, filósofos, novelistas y, en general, pensadores, que en sus obras, de diferente índole, han reflexionado sobre la importancia de los libros y la lectura en nuestras vidas. Una docena de estos comentarios aparecen en nuestro espacio de esta noche, escritos por Irene Vallejo, Marcel Proust, Marguerite Yourcenar, Joan Carles Mélich, Fernando Savater, Edith Wharton, Gustavo Martín Garzo, Juan Mata, Juan Domingo Argüelles, Maryanne Wolf, Yuval Noah Harari y Mario Vargas Llosa, y envueltos en otras tantas canciones, todas extraídas de un más que recomendable disco, el ultimo de Sting, titulado significativamente Duets

En él, el ya clásico cantante británico comparte alguno de sus grandes éxitos, en versiones interpretadas a dúo con diferentes músicos, también, como los textos leídos, de géneros y planteamientos musicales muy diversos, que completan un álbum, como digo, altamente apreciable. Sus partenaires en la emisión de esta noche son Melody Gardot, Eric Clapton, Mylène Farmer, Jo Lawry, Zucchero, Mary J. Blige, Shaggy, Gims, Gashi, Sam Moore, Herbie Hancock y Chris Botti que acompaña con su trompeta a Sting en la versión que ambos hacen del estándar In the wee small hours of the morning, que dio nombre a un conocido disco de Frank Sinatra.

Y su vida se volvió sueño

martes, 18 de mayo de 2021


PARA NO ESTAR SOLOS 

Esta semana, en unas fechas en las que, en condiciones normales, estaríamos festejando en las calles de nuestra ciudad la cuadragésima Feria del libro, pospuesta una vez más a causa de la pandemia, nuestro programa quiere sumarse, sin embargo, a esta celebración proponiéndoos un nuevo ciclo, que contará con tres entregas, dedicado al libro y la lectura. 

Por ello, todos los textos que os leeré en las tres ediciones de la serie pertenecen a un libro muy estimulante, Leer contra la nada, escrito por el experto Antonio Basanta, muy vinculado profesionalmente al fomento y desarrollo de la lectura, y publicado hace ahora cuatro años en la editorial Siruela. Hace apenas un mes, en mi otro espacio en la emisora universitaria salmantina, Todos los libros un libro, os ofrecía un breve comentario sobre la obra con ocasión de Día del libro, que tiene lugar, como sabéis, el 23 de abril. Os remito al blog del programa y a su canal de Youtube, para recuperar aquella emisión y ampliar la información sobre este muy sugestivo Leer contra la nada

Doctor en Literatura Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, con una amplia carrera vinculada al libro, en sus muy diversas tareas como docente, editor, gestor de proyectos culturales, conferenciante, articulista o coautor de textos escolares, Basanta, que durante más de veinticinco años ha sido director general de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, de la que actualmente es vicepresidente, examina en su obra, siguiendo un tenue pero perceptible recorrido histórico, las innumerables facetas de la experiencia lectora, de la que se declara “enamorado”: Nada encuentro en mi vida más decisivo que leer. Ni experiencia más grata que pueda compartir con cuantos lo deseen

Para ello parte de una confesada postura de humildad, que le lleva a reducir voluntariamente su “presencia” en el texto para dar la voz a infinidad (son cien las referencias que se recogen en la bibliografía final) de novelistas, poetas, pensadores, filósofos o ensayistas que han escrito sobre los libros y la lectura. En consecuencia, Leer contra la nada está atravesado por una gran cantidad de pensamientos, anécdotas, reflexiones, historias o poemas ajenos, que se entrelazan en unos capítulos muy sugestivos en los que se defiende, a través de un rápido y algo disperso examen de la historia de los libros, su extraordinario valor en el pasado y en el presente de los seres humanos, y anticipa, con un ilusionante voluntarismo, su convicción, su esperanzado deseo, de que, con las convenientes adaptaciones de fórmulas y códigos, de medios y formatos, la lectura siga siendo -y aquí cita a Gabriel Celaya- “un arma cargada de futuro”. 

Complementando los textos de Leer contra la nada, esta noche debidos todos al propio Antonio Basanta, van a sonar trece canciones extraídas de la banda sonora de una película reciente, Los Estados Unidos contra Billie Holiday, una obra, fulminada por la crítica, dirigida por Lee Daniels e interpretada por Andra Day (salvo una pieza a cargo de Sebastian Kole), actriz ganadora de un Globo de Oro y nominada al Oscar por su papel, un mérito que en gran parte se debe a las formidables versiones de algunos de los principales temas de la genial y torturada Holiday. 

 
Para no estar solos

martes, 11 de mayo de 2021


ESE ENIGMA INSONDABLE 

Buscando leones en las nubes os ofrece esta semana la última entrega de la serie de cuatro dedicada a las Rubaiyyat de Omar Jayyam. 

Sin tiempo apenas (ni espacio)  para presentaciones, os comento tan solo que los versos del poeta persa de finales de siglo XI y comienzos del XII evocan la vida que se va, los placeres del momento, el sinsentido último de la existencia y, sin embargo -o quizá por ello-, la necesidad de disfrutar de los placeres -el amor, el vino, la efímera calidez del instante gozoso- aun siendo conscientes de su fugacidad. 



Quince de esos poemas aparecen en la emisión de esta noche, envueltos en la apacible y delicada intimidad de otras tantas canciones, todas recogidas y bellísimas, con las que espero, en conjunción con los textos, despertar vuestro interés y tocar vuestra sensibilidad. Sus intérpretes son Ora Cogan, Bia, Eels, Better Oblivion Community Center con Phoebe Bridgers, Zal Sissokho, She & Him, Nick Cave, Louisa Lyne con Bosko Jovic, Patty Griffin, Enzo Avitabile con Daby Touré, Stacey Kent, Kieran Kane con Rayna Gellert, Kitty Lester, Neil Halstead y una jovencísima Marisa Monte con su sensible versión de 1994 de Pale blue eyes, el clásico de la Velvet Underground.

Ese enigma insondable

martes, 4 de mayo de 2021


YA NO SOY NADA 

En una temporada en la que Buscando leones en las nubes está centrando la mayor parte de sus emisiones en obras literarias, son las Rubaiyyat de Omar Jayyam, una creación mayor de la literatura universal, las protagonistas de un ciclo de cuatro programas, del que hoy cumplimos el tercero, que tienen como centro los apasionados y a la vez escépticos versos del poeta que vivió entre los siglos XI y XII en el actual Irán. 

Las cuartetas -ése es el significado de rubaiyyat- del persa ilustran la conocida noción del carpe diem. Frente al desengaño, el desamparo, la ansiedad que derivan de la fría razón que constata el sinsentido y el absurdo de la existencia, afloran de continuo, rompiendo esa cruda e implacable lógica, unas intuiciones, como fogonazos o relámpagos iluminadores, en las que se revela el milagro del ser y se elogia la plenitud de la vida, su presente soberano y rotundo, completo, feliz. Con un indudable trasfondo filosófico y religioso -son muchas las menciones a Dios en sus versos-, el mensaje final, en cambio, es ateo, desmitificador, muy humano y a la vez panteísta (todo a nuestro alrededor, la creación entera es fuente de entusiasmo, de divinidad). Aunque hay siempre un regusto amargo en la evocación del placer, hay un punto de nostalgia triste cuando los cuencos de barro rebosantes de vino, las flores, el abrazo de las mujeres, sus pies, sus cabelleras -los “tópicos” recurrentes del poeta-, dan paso a la escéptica realidad de nuestra condición mortal. Felicidad y desconsuelo, fervor y pesadumbre, desesperanzado nihilismo y vivencia intensa del tiempo presente, en unos versos deslumbrantes que espero os interesen y emocionen. 

Entre ellos, una quincena de también muy bellas canciones, reposadas y apacibles, que propician la escucha sosegada y atenta y que complementan muy adecuadamente, a mi juicio, la degustación de la poesía, simultáneamente desencantada y entusiasta, de Jayyam. Sus intérpretes son Yola, Gabriela Anders, Larkin Poe, Sam Brookes, Norah Jones, Vicki Kristina Barcelona, Mark Kozelek con Minnie Driver, Wanda Sa, Fionn Regan, Cat Power, Richard Hawley, Chiara Civello, Malia, Tekla Waterfield con Jeff Fielder y Miren Iza, al frente del grupo Tulsa, con su versión del himno de Serrat Qué va a ser de ti.

 
Ya no soy nada