miércoles, 8 de julio de 2009


ARDE EL MAR BAJO EL FUEGO DE LEVIATÁN

En noviembre de 2002, con ocasión del naufragio del Prestige frente a las costas gallegas, del desastre ecológico provocado en sus aguas, en la fauna y en la flora marinas, de la dramática repercusión que supuso en las vidas de las gentes de Galicia la devastadora tragedia, Buscando leones en las nubes ofreció un programa especial que quería ser tanto un acto de simpatía y solidaridad con quienes sufrían esa horrible marea negra como un alegato y una protesta -en sordina, en voz baja, conforme al estilo de nuestra emisión- en contra de la avaricia ciega, la casi siempre fraudulenta e impune obsesión por el dinero, la codicia de los comerciantes, los abusos del poder y, en definitiva, en contra de ese estado de cosas -el que vivimos cotidianamente- que permite que tales situaciones se repitan una y otra vez. Un alegato que hacía suyos los gritos unánimes de Nunca mais, repetidos por la ciudadanía gallega en esos días.

El programa se organizó, inusualmente, en dos partes. En la primera, que se acomodó al esquema convencional de nuestras emisiones, seleccioné poemas de escritores españoles e hispanoamericanos que tienen al mar como centro y motivo principal acompañados de canciones también marinas, con el mar, en sus múltiples manifestaciones, como referente último de las letras y con el suave murmullo de las olas sonando literalmente en más de una pieza. Los poemas, extraídos como los del programa de la semana pasada del monográfico que la revista Litoral dedicó a ‘La poesía del mar’ hace ya algunos años, en un número hoy casi inencontrable, fueron escritos por grandes nombres de la literatura en español: Luis García Montero, José María Álvarez, Eduardo Chirinos, Leopoldo Alas, Gabriel Celaya, Eloy Sánchez Rosillo, Pablo Neruda, Pere Gimferrer y Ana María Navales. Las piezas musicales, extraordinarias todas, fueron interpretadas por Oscar Peterson, en una espléndida versión al piano del Wave de Antonio Carlos Jobim, Cassandra Wilson, Radio Futura, el Quarteto Morelenbaum con Riuychi Sakamoto, Augusto Cego, Enya, Adriana Calcanhoto, Esclarecidos y Cesaria Évora (que repite en los dos programas, aunque con canciones distintas) en una muestra variada pero con un inequívoco aire ibérico, con un número importante de canciones cantadas en español y portugués, no en vano nuestros pueblos han sido siempre marineros y pescadores, conquistadores y aventureros de la mar.

Tras esta primera parte más general, más abstracta e intemporal, leí, a modo de corolario, en una coda final vinculada específicamente a la tragedia del Prestige, un texto del genial Álvaro Cunqueiro, publicado en 1976, cuando el incendio y posterior hundimiento del buque tanque Monte Urquiola en La Coruña sumió a Galicia y a España toda en un pesar y una indignación similares a las que habrían de sufrir tres décadas más tarde. El breve escrito, un artículo de prensa, se editó luego en un librito recopilatorio de la obra periodística de Álvaro Cunqueiro relacionada con el mar, Fábulas y leyendas de la mar, publicado por la editorial Tusquets en 1982 en una edición a cargo de Néstor Luján. Por desgracia, casi treinta años después, el convincente relato lleno de prodigiosa erudición y humanísima cultura, repleto de fantasía y tocado por la poderosa imaginación del portentoso escritor de Mondoñedo, seguía absolutamente vigente, una prueba más de que la maldad, la corrupción, la estupidez, la improvisación, la desidia humanas no tienen cura, y una nueva evidencia, por si fueran pocas, de que el Nunca mais repetido hasta la saciedad en esas fechas se mostraba necesario y repleto de sentido. El texto de Cunqueiro, un escritor formidable, que os recomiendo muy vivamente, y del que os hablaré en alguna otra ocasión, fue leído entre los sones, melancólicos, pero a la vez optimistas e ilusionantes, de una bellísima pieza del grupo gallego Luar na lubre.

Quiero aprovechar la ocasión de que Cassandra Wilson sea una de las intérpretes presentes en la emisión para dejaros, en la sección de vídeos, una nueva muestra (ya ha habido otras) de su inmenso talento musical. Son seis magníficas versiones jazzísticas de algunos clásicos de la música popular de nuestros días. En primer lugar, una interpretación, grabada en el festival de jazz de Vitoria en 2005, del clásico de Bob Marley, Redemption song. A continuación, y en el mismo festival, Fragile, la conocida pieza de Sting. Luego, un vídeo, muy apropiado para Buscando leones en las nubes, por razones que no se os escaparán en cuanto lo veáis, con la excepcional Tupelo honey de Van Morrison. En cuarto lugar, la prodigiosa Time after time, tan bonita, tan íntima, en una versión tan sutil que soporta la austera foto fija de la cantante durante todo su transcurso. Después, en quinto lugar, el Come together de los Beatles, cantado a dúo con Diane Reeves. Por último, vuelvo a dejaros, como hace unos meses, el Harvest moon de Neil Young porque la delicadísima interpretación de Cassandra Wilson merece ser ‘revisitada’.




Arde el mar bajo el fuego de Leviatán

2 comentarios:

Víctor Núñez dijo...

Una muy entrañable emisión, no solo por la dedicatoria a Galicia, sino por el mensaje que logras transmitir, (la vida es bella, pese a todo...). Muchas gracias por recuperarla.

Saludos!

Anónimo dijo...

Yo quiero ser arponera.....