viernes, 24 de octubre de 2008

BOB DYLAN

Hoy se entregan los Premios Príncipe de Asturias en su edición de 2008. Hace un año, con ocasión de la concesión del galardón, en su modalidad de Artes, al músico y poeta estadounidense Bob Dylan, Buscando leones en las nubes dedicó tres programas, que se emitieron a lo largo del curso pasado, a razón de uno por trimestre académico, al genial artista de Minessotta.

En ellos se repasaba la fecunda trayectoria musical del cantautor norteamericano con una selección de una treintena de canciones, presentadas en orden cronológico desde 1962 hasta la relativa actualidad de Modern Times, su último disco de estudio. Se trata de piezas musicales (todas excelentes y muy conocidas) que representan lo mejor de la música popular de nuestra época, que constituyen un fragmento esencial, una muestra brillante y extraordinariamente representativa de una importante parcela de la historia de nuestro mundo occidental en estos últimos cincuenta años.

Antes de cada canción se ofrecía su letra, esos textos a veces oscuros, plagados de citas, de alusiones, de calas en territorios muy diversos, desde la mitología del rock, el country o el folk a la Biblia, desde la literatura de Shakespeare, Petrarca o Bertold Bretch a las noticias de la prensa o la televisión, desde los cuentos infantiles a la mención de desconocidos personajes de la intrahistoria de la sociedad norteamericana. Unos textos repletos, además, de incontables referencias al cine y al arte y a la poesía; llenos de metáforas inexplicables, de lirismo, de asociaciones surreales; unos textos en los que afloran la preocupación social y la rebeldía y los cambios de las costumbres y los movimientos juveniles y la política y el pacifismo y el poder y las causas perdidas y la religión y la fe y el amor y tantos otros de los leitmotivs recurrentes de este inmenso poeta. Precisamente la complejidad, la riqueza, la capacidad evocadora de la obra de Dylan, también su valor sociológico, su condición de espejo de una época, fueron resaltados por el jurado de los Premios Príncipe de Asturias, que justificó entonces la concesión del galardón al considerar a Dylan, y cito literalmente del acta del jurado, mito viviente en la historia de la música popular y faro de una generación que tuvo el sueño de cambiar el mundo. Austero en las formas y profundo en los mensajes -continúa el jurado- Dylan conjuga la canción y la poesía en una obra que crea escuela y determina la educación sentimental de muchos millones de personas. Por ello mismo, es fiel reflejo del espíritu de una época que busca respuestas en el viento para los deseos que habitan en el corazón de los seres humanos.

Las poéticas palabras de las canciones de Bob Dylan están extraídas (salvo alguna excepción aislada) de Letras, el monumental libro publicado conjuntamente por las editoriales Alfaguara y Global Rhythm que contiene, en su versión original y en la novedosa y en ocasiones polémica traducción al castellano de Miquel Izquierdo y José Moreno, todas las letras de todos los discos de Bob Dylan desde el primero, de 1962, llamado simplemente Bob Dylan, hasta el penúltimo de 2001, Love and thieft. Son 1280 intensas páginas que abarcan, como digo, toda la obra del singular músico y excelente poeta, salvo el último de sus discos, el ya mencionado Modern times.

En estos días en los que ve la luz un nuevo disco de 'rarezas' de Dylan, Tell Tale Signs: the Bootleg Series Vol. 8, confío en que estos programas puedan interesaros y os permitan familiarizaros (a quienes aún no lo estáis) con la inmensa obra de Bob Dylan.



Bob Dylan I


Bob Dylan II


Bob Dylan III

3 comentarios:

María dijo...

Alberto, gracias por seguir "colgando"programas pero debo decirte que soy incapaz de abrir el primero y el tercero de Dylan ¿es general, podrías comprobarlo?.
Mis felicitaciones:Chapeau.

María dijo...

Nada, todO se ha resuelto solo.Por fín he podido escuchar íntegramente los tres programas.
GENIALES!!!!!.
ESTARÉ A LA ESPERA DE MÁS.

Alberto San Segundo dijo...

Gracias, María, por tu interés y por tu siempre generosa valoración. Me alegro de que los problemas se resuelvan solos (por cierto, ¿no tienes una solución así de fácil para la situación económica?)... aunque más me alegraría si no hubiera problemas, en fin...